<?xml version="1.0" encoding="utf-8"?>
<rss version="2.0"
	    xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"
	    xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	    xmlns:creativeCommons="http://cyber.law.harvard.edu/rss/creativeCommonsRssModule.html"
	    	    xmlns:flickr="urn:flickr:user" >
	<channel>


		<title>Uploads from no para innita, tagged song</title>
		<link>http://www.flickr.com/photos/noparainnita/tags/song/</link>
 		<description></description>
		<pubDate>Sun, 19 May 2013 19:30:34 -0700</pubDate>
		<lastBuildDate>Sun, 19 May 2013 19:30:34 -0700</lastBuildDate>
		<generator>http://www.flickr.com/</generator>
		<image>
			<url>http://farm9.staticflickr.com/8111/buddyicons/29182381@N06.jpg?1361922974#29182381@N06</url>
			<title>Uploads from no para innita, tagged song</title>
			<link>http://www.flickr.com/photos/noparainnita/tags/song/</link>
		</image>

		<item>
			<title>Ella escapaba, colándose entre pequeños callejones de unas cabañas de una selva, tal vez Chocó, porque era un clima muy pegajoso.</title>
			<link>http://www.flickr.com/photos/noparainnita/8756317400/</link>
			<description>			&lt;p&gt;&lt;a href=&quot;http://www.flickr.com/people/noparainnita/&quot;&gt;no para innita&lt;/a&gt; posted a photo:&lt;/p&gt;
	
&lt;p&gt;&lt;a href=&quot;http://www.flickr.com/photos/noparainnita/8756317400/&quot; title=&quot;Ella escapaba, colándose entre pequeños callejones de unas cabañas de una selva, tal vez Chocó, porque era un clima muy pegajoso.&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://farm6.staticflickr.com/5349/8756317400_c61a223ec8_m.jpg&quot; width=&quot;189&quot; height=&quot;240&quot; alt=&quot;Ella escapaba, colándose entre pequeños callejones de unas cabañas de una selva, tal vez Chocó, porque era un clima muy pegajoso.&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;Domingo, 19 de mayo de 2013.&lt;br /&gt;
La Soledad, Bogotá.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desperté llena de sudor, muy temblorosa, muy desubicada y sobre todo, muy tarde. Era la sexta llamada, pero por alguna razón esta vez sí la oí. Mientras levanté, asustada, mi cabeza de la empapada almohada, y mirando a mi alrededor caía en cuenta que estaba en mi casa, en mi cama, no alcancé a contestar, y en su lugar un séptimo intento, esta vez como mensaje de texto, aparecía en la pantalla. Era Médula. Claro. Recordé de inmediato la cita. Habíamos quedado de vernos en el estudio hace... dos horas, a las once y media. Sus palabras escritas, más que de enojo, eran de preocupación por mi ausencia. Mi respiración seguía agitada, como si hubiera corrido los cuatrocientos metros vallas. Al lado y lado de mi cama se hallaban Gatástrofe y Coyote, mirándome con fijeza, con caras de asombro, extrañamente silenciosos. ¿Me moví abruptamente durante el sueño, había gestualizado todo el escape? Algo me decía que sí.&lt;br /&gt;
Tal vez era la expectativa de ya estar a punto de lanzar el álbum. &lt;br /&gt;
Sea lo que fuera, mi sueño, mi pesadilla, revolvía muchas cosas de las que había vivido. No es que estuviera al tanto de todo lo que soñé, pero sí lo sentía en su totalidad, tal cual como me lo telegrafiaba mi taquicardia. Sólo ahora recordaba una parte. Yo era observadora, no aparecía en el sueño aunque a quien yo soñaba parecía estar al tanto de mi invisible presencia allí. Era como si esa persona me hablara, a pesar de no estar físicamente a su lado. Y a quien soñaba era a la enmascarada, a mi No; vestida apenas con unos panties y con la chaqueta de sudadera que le vi al profesor, a mi No; hablando cosas que le escuché a la bióloga, a mi No. Ella escapaba, colándose entre pequeños callejones de unas cabañas de una selva, tal vez Chocó, porque era un clima muy pegajoso. Hablaba como en soliloquio, de las lagartijas partenogenéticas, nativas exclusivas del norte de Centroamérica, ahora fenomenalmente habitando en Suramérica. Ella había aprovechado el inusual día sin lluvia de hoy para soltar los amarres en sus muñecas, que, habiendo sido elaborados bajo la lluvia de días atrás, hoy, ya secos, eran nudos algo fáciles de desatar. A punto de dejar el costado de la última cabaña para internarse en la espesura selvática, su escape, sin embargo, había sido interrumpido con un par de balazos que, pareciendo no ser intencionadas de ser disparos letales, el degundo de ellos había  rozado su sien izquierda, justo en el mismo lugar de la herida que le vi en diciembre a su &lt;i&gt;doppelgänger &lt;/i&gt;albina. Cayó al suelo, arrastrándose con la ignenuidad de pretender aún poder alcanzar el espeso follaje a pocos metros de ella. Y yo, sollozé, impotente como un espectador en un cinema, nada podía hacer frente a lo que estaba viendo, invisible, e incorpórea. Al final mi bióloga había vuelto a ser capturada, yo veía cómo la arrastraban a una jaula, con su máscara medio rota y la cola de su cabello empantanándose de sangre. Cuando, en un desquiciado intento de hacer algo corrí hacia sus captores, el celular me despertó. Fue tan vívido, que sólo hasta ahora noto, de mi cara empapada de sudor, el par de surcos de llantos de ver cómo la molían a golpes antes de volverla a encerrar.&lt;br /&gt;
Fue tan vívido.&lt;br /&gt;
Para mi bien, en la medida que pasaban los minutos, mi silente voz interior calmaba mi agite, racionalizando lo absurdo de hallarme yo en el Chocó, lo absurdo de tener la bióloga la   sudadera del profesor, lo absurdo de intentar correr en el sueño, sin tener siquiera cuerpo. Un sueño, un sueño, me repetí varias veces hasta poder saltar de la cama y dirigirme a la ducha, no sin antes llamar a Médula, quien ya tranquilizado, me dijo que me tomara mi tiempo, pues salía a almorzar. &lt;br /&gt;
Quién iba a pensar que cuando volviera en la noche, a mi apartamento, descubriría que, tal como en varias ocasiones de los últimos meses, parte de mis pesadillas tenían una contraparte de verdad.&lt;br /&gt;
 &lt;a href=&quot;http://www.flickr.com/photos/noparainnita/sets/72157632704303323/with/8756252998/&quot;&gt;Innita&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;</description>
			<pubDate>Sun, 19 May 2013 19:30:34 -0700</pubDate>
			                        <dc:date.Taken>2013-05-19T21:28:29-08:00</dc:date.Taken>
            			<author flickr:profile="http://www.flickr.com/people/noparainnita/">nobody@flickr.com (no para innita)</author>
			<guid isPermaLink="false">tag:flickr.com,2004:/photo/8756317400</guid>
                            <media:content url="http://farm6.staticflickr.com/5349/8756317400_c61a223ec8_b.jpg" 
                   type="image/jpeg"
                   height="1024"
                   width="806"/>
    <media:title>Ella escapaba, colándose entre pequeños callejones de unas cabañas de una selva, tal vez Chocó, porque era un clima muy pegajoso.</media:title>
    <media:description type="html">&lt;p&gt;Domingo, 19 de mayo de 2013.&lt;br /&gt;
La Soledad, Bogotá.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desperté llena de sudor, muy temblorosa, muy desubicada y sobre todo, muy tarde. Era la sexta llamada, pero por alguna razón esta vez sí la oí. Mientras levanté, asustada, mi cabeza de la empapada almohada, y mirando a mi alrededor caía en cuenta que estaba en mi casa, en mi cama, no alcancé a contestar, y en su lugar un séptimo intento, esta vez como mensaje de texto, aparecía en la pantalla. Era Médula. Claro. Recordé de inmediato la cita. Habíamos quedado de vernos en el estudio hace... dos horas, a las once y media. Sus palabras escritas, más que de enojo, eran de preocupación por mi ausencia. Mi respiración seguía agitada, como si hubiera corrido los cuatrocientos metros vallas. Al lado y lado de mi cama se hallaban Gatástrofe y Coyote, mirándome con fijeza, con caras de asombro, extrañamente silenciosos. ¿Me moví abruptamente durante el sueño, había gestualizado todo el escape? Algo me decía que sí.&lt;br /&gt;
Tal vez era la expectativa de ya estar a punto de lanzar el álbum. &lt;br /&gt;
Sea lo que fuera, mi sueño, mi pesadilla, revolvía muchas cosas de las que había vivido. No es que estuviera al tanto de todo lo que soñé, pero sí lo sentía en su totalidad, tal cual como me lo telegrafiaba mi taquicardia. Sólo ahora recordaba una parte. Yo era observadora, no aparecía en el sueño aunque a quien yo soñaba parecía estar al tanto de mi invisible presencia allí. Era como si esa persona me hablara, a pesar de no estar físicamente a su lado. Y a quien soñaba era a la enmascarada, a mi No; vestida apenas con unos panties y con la chaqueta de sudadera que le vi al profesor, a mi No; hablando cosas que le escuché a la bióloga, a mi No. Ella escapaba, colándose entre pequeños callejones de unas cabañas de una selva, tal vez Chocó, porque era un clima muy pegajoso. Hablaba como en soliloquio, de las lagartijas partenogenéticas, nativas exclusivas del norte de Centroamérica, ahora fenomenalmente habitando en Suramérica. Ella había aprovechado el inusual día sin lluvia de hoy para soltar los amarres en sus muñecas, que, habiendo sido elaborados bajo la lluvia de días atrás, hoy, ya secos, eran nudos algo fáciles de desatar. A punto de dejar el costado de la última cabaña para internarse en la espesura selvática, su escape, sin embargo, había sido interrumpido con un par de balazos que, pareciendo no ser intencionadas de ser disparos letales, el degundo de ellos había  rozado su sien izquierda, justo en el mismo lugar de la herida que le vi en diciembre a su &lt;i&gt;doppelgänger &lt;/i&gt;albina. Cayó al suelo, arrastrándose con la ignenuidad de pretender aún poder alcanzar el espeso follaje a pocos metros de ella. Y yo, sollozé, impotente como un espectador en un cinema, nada podía hacer frente a lo que estaba viendo, invisible, e incorpórea. Al final mi bióloga había vuelto a ser capturada, yo veía cómo la arrastraban a una jaula, con su máscara medio rota y la cola de su cabello empantanándose de sangre. Cuando, en un desquiciado intento de hacer algo corrí hacia sus captores, el celular me despertó. Fue tan vívido, que sólo hasta ahora noto, de mi cara empapada de sudor, el par de surcos de llantos de ver cómo la molían a golpes antes de volverla a encerrar.&lt;br /&gt;
Fue tan vívido.&lt;br /&gt;
Para mi bien, en la medida que pasaban los minutos, mi silente voz interior calmaba mi agite, racionalizando lo absurdo de hallarme yo en el Chocó, lo absurdo de tener la bióloga la   sudadera del profesor, lo absurdo de intentar correr en el sueño, sin tener siquiera cuerpo. Un sueño, un sueño, me repetí varias veces hasta poder saltar de la cama y dirigirme a la ducha, no sin antes llamar a Médula, quien ya tranquilizado, me dijo que me tomara mi tiempo, pues salía a almorzar. &lt;br /&gt;
Quién iba a pensar que cuando volviera en la noche, a mi apartamento, descubriría que, tal como en varias ocasiones de los últimos meses, parte de mis pesadillas tenían una contraparte de verdad.&lt;br /&gt;
 &lt;a href=&quot;http://www.flickr.com/photos/noparainnita/sets/72157632704303323/with/8756252998/&quot;&gt;Innita&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;</media:description>
    <media:thumbnail url="http://farm6.staticflickr.com/5349/8756317400_c61a223ec8_s.jpg" height="75" width="75" />
    <media:credit role="photographer">no para innita</media:credit>
    <media:category scheme="urn:flickr:tags">musician woman art love girl face female illustration pencil vegan mujer artist chica arte mask drawing song spirals amor no diary alien cara dream romance lips mp3 scifi feminism labios soledad biology rostro artista dario máscara lápiz feminismo femenine canción espirales cnemidophorus innita parthenogenesis ginotropia noparainnita rawwar innitaparano partenogenesis pluviali exsanguis partenogénesis alienígina bambucore</media:category>
		</item>
		<item>
			<title>Yo era observadora, no aparecía en el sueño aunque a quien yo soñaba parecía estar al tanto de mi invisible presencia allí.</title>
			<link>http://www.flickr.com/photos/noparainnita/8756252998/</link>
			<description>			&lt;p&gt;&lt;a href=&quot;http://www.flickr.com/people/noparainnita/&quot;&gt;no para innita&lt;/a&gt; posted a photo:&lt;/p&gt;
	
&lt;p&gt;&lt;a href=&quot;http://www.flickr.com/photos/noparainnita/8756252998/&quot; title=&quot;Yo era observadora, no aparecía en el sueño aunque a quien yo soñaba parecía estar al tanto de mi invisible presencia allí.&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://farm4.staticflickr.com/3824/8756252998_2834bb6fdc_m.jpg&quot; width=&quot;240&quot; height=&quot;240&quot; alt=&quot;Yo era observadora, no aparecía en el sueño aunque a quien yo soñaba parecía estar al tanto de mi invisible presencia allí.&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;Domingo, 19 de mayo de 2013.&lt;br /&gt;
La Soledad, Bogotá.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desperté llena de sudor, muy temblorosa, muy desubicada y sobre todo, muy tarde. Era la sexta llamada, pero por alguna razón esta vez sí la oí. Mientras levanté, asustada, mi cabeza de la empapada almohada, y mirando a mi alrededor caía en cuenta que estaba en mi casa, en mi cama, no alcancé a contestar, y en su lugar un séptimo intento, esta vez como mensaje de texto, aparecía en la pantalla. Era Médula. Claro. Recordé de inmediato la cita. Habíamos quedado de vernos en el estudio hace... dos horas, a las once y media. Sus palabras escritas, más que de enojo, eran de preocupación por mi ausencia. Mi respiración seguía agitada, como si hubiera corrido los cuatrocientos metros vallas. Al lado y lado de mi cama se hallaban Gatástrofe y Coyote, mirándome con fijeza, con caras de asombro, extrañamente silenciosos. ¿Me moví abruptamente durante el sueño, había gestualizado todo el escape? Algo me decía que sí.&lt;br /&gt;
Tal vez era la expectativa de ya estar a punto de lanzar el álbum. &lt;br /&gt;
Sea lo que fuera, mi sueño, mi pesadilla, revolvía muchas cosas de las que había vivido. No es que estuviera al tanto de todo lo que soñé, pero sí lo sentía en su totalidad, tal cual como me lo telegrafiaba mi taquicardia. Sólo ahora recordaba una parte. Yo era observadora, no aparecía en el sueño aunque a quien yo soñaba parecía estar al tanto de mi invisible presencia allí. Era como si esa persona me hablara, a pesar de no estar físicamente a su lado. Y a quien soñaba era a la enmascarada, a mi No; vestida apenas con unos panties y con la chaqueta de sudadera que le vi al profesor, a mi No; hablando cosas que le escuché a la bióloga, a mi No. Ella escapaba, colándose entre pequeños callejones de unas cabañas de una selva, tal vez Chocó, porque era un clima muy pegajoso. Hablaba como en soliloquio, de las lagartijas partenogenéticas, nativas exclusivas del norte de Centroamérica, ahora fenomenalmente habitando en Suramérica. Ella había aprovechado el inusual día sin lluvia de hoy para soltar los amarres en sus muñecas, que, habiendo sido elaborados bajo la lluvia de días atrás, hoy, ya secos, eran nudos algo fáciles de desatar. A punto de dejar el costado de la última cabaña para internarse en la espesura selvática, su escape, sin embargo, había sido interrumpido con un par de balazos que, pareciendo no ser intencionadas de ser disparos letales, el degundo de ellos había  rozado su sien izquierda, justo en el mismo lugar de la herida que le vi en diciembre a su &lt;i&gt;doppelgänger &lt;/i&gt;albina. Cayó al suelo, arrastrándose con la ignenuidad de pretender aún poder alcanzar el espeso follaje a pocos metros de ella. Y yo, sollozé, impotente como un espectador en un cinema, nada podía hacer frente a lo que estaba viendo, invisible, e incorpórea. Al final mi bióloga había vuelto a ser capturada, yo veía cómo la arrastraban a una jaula, con su máscara medio rota y la cola de su cabello empantanándose de sangre. Cuando, en un desquiciado intento de hacer algo corrí hacia sus captores, el celular me despertó. Fue tan vívido, que sólo hasta ahora noto, de mi cara empapada de sudor, el par de surcos de llantos de ver cómo la molían a golpes antes de volverla a encerrar.&lt;br /&gt;
Fue tan vívido.&lt;br /&gt;
Para mi bien, en la medida que pasaban los minutos, mi silente voz interior calmaba mi agite, racionalizando lo absurdo de hallarme yo en el Chocó, lo absurdo de tener la bióloga la   sudadera del profesor, lo absurdo de intentar correr en el sueño, sin tener siquiera cuerpo. Un sueño, un sueño, me repetí varias veces hasta poder saltar de la cama y dirigirme a la ducha, no sin antes llamar a Médula, quien ya tranquilizado, me dijo que me tomara mi tiempo, pues salía a almorzar. &lt;br /&gt;
Quién iba a pensar que cuando volviera en la noche, a mi apartamento, descubriría que, tal como en varias ocasiones de los últimos meses, parte de mis pesadillas tenían una contraparte de verdad.&lt;br /&gt;
 &lt;a href=&quot;http://www.flickr.com/photos/noparainnita/sets/72157632704303323/with/8756252998/&quot;&gt;Innita&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;</description>
			<pubDate>Sun, 19 May 2013 19:05:39 -0700</pubDate>
			                        <dc:date.Taken>2013-05-19T21:02:14-08:00</dc:date.Taken>
            			<author flickr:profile="http://www.flickr.com/people/noparainnita/">nobody@flickr.com (no para innita)</author>
			<guid isPermaLink="false">tag:flickr.com,2004:/photo/8756252998</guid>
                            <media:content url="http://farm4.staticflickr.com/3824/8756252998_2834bb6fdc_b.jpg" 
                   type="image/jpeg"
                   height="644"
                   width="644"/>
    <media:title>Yo era observadora, no aparecía en el sueño aunque a quien yo soñaba parecía estar al tanto de mi invisible presencia allí.</media:title>
    <media:description type="html">&lt;p&gt;Domingo, 19 de mayo de 2013.&lt;br /&gt;
La Soledad, Bogotá.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desperté llena de sudor, muy temblorosa, muy desubicada y sobre todo, muy tarde. Era la sexta llamada, pero por alguna razón esta vez sí la oí. Mientras levanté, asustada, mi cabeza de la empapada almohada, y mirando a mi alrededor caía en cuenta que estaba en mi casa, en mi cama, no alcancé a contestar, y en su lugar un séptimo intento, esta vez como mensaje de texto, aparecía en la pantalla. Era Médula. Claro. Recordé de inmediato la cita. Habíamos quedado de vernos en el estudio hace... dos horas, a las once y media. Sus palabras escritas, más que de enojo, eran de preocupación por mi ausencia. Mi respiración seguía agitada, como si hubiera corrido los cuatrocientos metros vallas. Al lado y lado de mi cama se hallaban Gatástrofe y Coyote, mirándome con fijeza, con caras de asombro, extrañamente silenciosos. ¿Me moví abruptamente durante el sueño, había gestualizado todo el escape? Algo me decía que sí.&lt;br /&gt;
Tal vez era la expectativa de ya estar a punto de lanzar el álbum. &lt;br /&gt;
Sea lo que fuera, mi sueño, mi pesadilla, revolvía muchas cosas de las que había vivido. No es que estuviera al tanto de todo lo que soñé, pero sí lo sentía en su totalidad, tal cual como me lo telegrafiaba mi taquicardia. Sólo ahora recordaba una parte. Yo era observadora, no aparecía en el sueño aunque a quien yo soñaba parecía estar al tanto de mi invisible presencia allí. Era como si esa persona me hablara, a pesar de no estar físicamente a su lado. Y a quien soñaba era a la enmascarada, a mi No; vestida apenas con unos panties y con la chaqueta de sudadera que le vi al profesor, a mi No; hablando cosas que le escuché a la bióloga, a mi No. Ella escapaba, colándose entre pequeños callejones de unas cabañas de una selva, tal vez Chocó, porque era un clima muy pegajoso. Hablaba como en soliloquio, de las lagartijas partenogenéticas, nativas exclusivas del norte de Centroamérica, ahora fenomenalmente habitando en Suramérica. Ella había aprovechado el inusual día sin lluvia de hoy para soltar los amarres en sus muñecas, que, habiendo sido elaborados bajo la lluvia de días atrás, hoy, ya secos, eran nudos algo fáciles de desatar. A punto de dejar el costado de la última cabaña para internarse en la espesura selvática, su escape, sin embargo, había sido interrumpido con un par de balazos que, pareciendo no ser intencionadas de ser disparos letales, el degundo de ellos había  rozado su sien izquierda, justo en el mismo lugar de la herida que le vi en diciembre a su &lt;i&gt;doppelgänger &lt;/i&gt;albina. Cayó al suelo, arrastrándose con la ignenuidad de pretender aún poder alcanzar el espeso follaje a pocos metros de ella. Y yo, sollozé, impotente como un espectador en un cinema, nada podía hacer frente a lo que estaba viendo, invisible, e incorpórea. Al final mi bióloga había vuelto a ser capturada, yo veía cómo la arrastraban a una jaula, con su máscara medio rota y la cola de su cabello empantanándose de sangre. Cuando, en un desquiciado intento de hacer algo corrí hacia sus captores, el celular me despertó. Fue tan vívido, que sólo hasta ahora noto, de mi cara empapada de sudor, el par de surcos de llantos de ver cómo la molían a golpes antes de volverla a encerrar.&lt;br /&gt;
Fue tan vívido.&lt;br /&gt;
Para mi bien, en la medida que pasaban los minutos, mi silente voz interior calmaba mi agite, racionalizando lo absurdo de hallarme yo en el Chocó, lo absurdo de tener la bióloga la   sudadera del profesor, lo absurdo de intentar correr en el sueño, sin tener siquiera cuerpo. Un sueño, un sueño, me repetí varias veces hasta poder saltar de la cama y dirigirme a la ducha, no sin antes llamar a Médula, quien ya tranquilizado, me dijo que me tomara mi tiempo, pues salía a almorzar. &lt;br /&gt;
Quién iba a pensar que cuando volviera en la noche, a mi apartamento, descubriría que, tal como en varias ocasiones de los últimos meses, parte de mis pesadillas tenían una contraparte de verdad.&lt;br /&gt;
 &lt;a href=&quot;http://www.flickr.com/photos/noparainnita/sets/72157632704303323/with/8756252998/&quot;&gt;Innita&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;</media:description>
    <media:thumbnail url="http://farm4.staticflickr.com/3824/8756252998_2834bb6fdc_s.jpg" height="75" width="75" />
    <media:credit role="photographer">no para innita</media:credit>
    <media:category scheme="urn:flickr:tags">musician woman sun art love girl face female illustration lesbian stars star vegan mujer artist chica arte native drawing song spirals amor feminine no space indian diary alien cara dream romance lips mp3 singer estrellas scifi feminism labios bisexual freckles soledad estrella rostro diario artista cantante indígena lesbiana feminismo pecas femenine canción espirales innita ginotropia noparainnita rawwar innitaparano menorrealista menorrealismo pluviali bambucore</media:category>
		</item>
		<item>
			<title>&quot;Hold on, if love is the answer you'll hold&quot;</title>
			<link>http://www.flickr.com/photos/noparainnita/8750487619/</link>
			<description>			&lt;p&gt;&lt;a href=&quot;http://www.flickr.com/people/noparainnita/&quot;&gt;no para innita&lt;/a&gt; posted a photo:&lt;/p&gt;
	
&lt;p&gt;&lt;a href=&quot;http://www.flickr.com/photos/noparainnita/8750487619/&quot; title=&quot;&amp;quot;Hold on, if love is the answer you'll hold&amp;quot;&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://farm6.staticflickr.com/5461/8750487619_dd027ffcb5_m.jpg&quot; width=&quot;187&quot; height=&quot;240&quot; alt=&quot;&amp;quot;Hold on, if love is the answer you'll hold&amp;quot;&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;Sábado, 18 de mayo de 2013.&lt;br /&gt;
Bogotá.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;i&gt;&lt;a href=&quot;http://www.itunes.com/daftpunk&quot; rel=&quot;nofollow&quot;&gt;Touch&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;</description>
			<pubDate>Sat, 18 May 2013 12:34:16 -0700</pubDate>
			                        <dc:date.Taken>2013-05-18T14:31:51-08:00</dc:date.Taken>
            			<author flickr:profile="http://www.flickr.com/people/noparainnita/">nobody@flickr.com (no para innita)</author>
			<guid isPermaLink="false">tag:flickr.com,2004:/photo/8750487619</guid>
                            <media:content url="http://farm6.staticflickr.com/5461/8750487619_dd027ffcb5_b.jpg" 
                   type="image/jpeg"
                   height="1024"
                   width="797"/>
    <media:title>&quot;Hold on, if love is the answer you'll hold&quot;</media:title>
    <media:description type="html">&lt;p&gt;Sábado, 18 de mayo de 2013.&lt;br /&gt;
Bogotá.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;i&gt;&lt;a href=&quot;http://www.itunes.com/daftpunk&quot; rel=&quot;nofollow&quot;&gt;Touch&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;</media:description>
    <media:thumbnail url="http://farm6.staticflickr.com/5461/8750487619_dd027ffcb5_s.jpg" height="75" width="75" />
    <media:credit role="photographer">no para innita</media:credit>
    <media:category scheme="urn:flickr:tags">musician woman sun art love girl face female illustration pencil lesbian stars star vegan mujer punk artist chica arte native drawing song spirals amor feminine no space indian diary alien touch cara dream romance lips mp3 singer estrellas scifi feminism labios bisexual freckles soledad daft estrella rostro diario artista cantante daftpunk indígena lápiz lesbiana feminismo pecas femenine canción espirales innita ginotropia noparainnita rawwar innitaparano menorrealista menorrealismo pluviali bambucore</media:category>
		</item>
		<item>
			<title>Se llama '1998', y viene a ser como el “érase una vez” del relato de mi álbum.</title>
			<link>http://www.flickr.com/photos/noparainnita/8748812983/</link>
			<description>			&lt;p&gt;&lt;a href=&quot;http://www.flickr.com/people/noparainnita/&quot;&gt;no para innita&lt;/a&gt; posted a photo:&lt;/p&gt;
	
&lt;p&gt;&lt;a href=&quot;http://www.flickr.com/photos/noparainnita/8748812983/&quot; title=&quot;Se llama '1998', y viene a ser como el “érase una vez” del relato de mi álbum.&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://farm9.staticflickr.com/8126/8748812983_4ef3c0da67_m.jpg&quot; width=&quot;186&quot; height=&quot;240&quot; alt=&quot;Se llama '1998', y viene a ser como el “érase una vez” del relato de mi álbum.&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;&lt;br /&gt;
Viernes, 17 de mayo de 2013.&lt;br /&gt;
Bogotá.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
-Siendo las once am, y tal como les prometí empezando el programa, mis queridas y queridos radioescuchas, damos paso a una joven cantautora y multiinstrumentista que nos vino a visitar esta mañana soleada para promocionar su álbum debut, “Sol Edad”; sí, pronúncienlo así separado, porque hay toda una historia con el Sol detrás de esta producción que cuenta con once canciones, y cuyo lanzamiento será el próximo mes, martes once de junio, aquí en la ciudad de Bogotá. Innita, cucuteña, de veintiún años, dejó su ciudad natal, su familia, su banda y sus amigos hace diez meses para perseguir su sueño de producir su primer LP. Y lo logró. Pero sin más detalles, dejemos que ella misma sea quien nos cuente. Mientras estaremos charlando un poco sobre el álbum, dejaremos de fondo avances pre-masterizados que gentilmente ella nos ha traido para compartir con todos ustedes. Hola Innita, bienvenida, un gusto tenerte por aquí.&lt;br /&gt;
-Gracias Jorge, buenos días oyentes.&lt;br /&gt;
-Ahora sí, ¿cómo es eso que botaste todo por la música?&lt;br /&gt;
-Je je, no Jorge, se lo has contado a tu audiencia con tono más dramático de lo que fue. Sí hubo lágrimas en el aeropuerto, claro, pero mi idea de radicarme a Bogotá venía de mucho más atrás, así que toda la gente que dejé allí ya estaba preparada. Me traje solamente a Gatástrofe, mi gata. Fueron muchas cosas por la que quería el cambio de ciudad, por ejemplo, con mi banda nunca conseguimos un baterista que encajara, así que las pocas presentaciones en vivo que hicimos, en vez de animarme, me reiteraban lo que faltaba. Además, quería empezar con todas las de la ley y que mi primer álbum tuviera una muy buena producción, y bueno, tengo que admitir que mi ciudad no es que sea especializada en rock. El asunto también era que quería conseguir un buen productor para mis canciones, y allá, al igual que con el músico para la batería en vivo, nunca lo encontré. Y no sé, cambiar de ambiente, ver otras cosas. &lt;br /&gt;
-Bien. Hace un ratico que hablamos fuera del aire me contabas la ironía que, cuando estabas en Cúcuta, tus canciones tenían un estilo muy rock, incluso hardrock y hasta algo de metal e industrial, géneros más bien restringidos a un pequeño público de tu ciudad, y ahora que estás en Bogotá, donde hay mucha más cabida para tus canciones, éstas empezaron a tomar colores de  estilos más bien alejaditos del rock... Como que el prado del vecino es más verde, ¿eh?&lt;br /&gt;
-Ja ja ja, pero no Jorge, no soy caprichosa, al menos no con mi música. Es cierto lo que dices, mis canciones, tal como aparecen en Sol Edad, distan mucho de lo que eran en Cúcuta; se expandieron, se explayaron, salieron de la pequeña salita donde las tuve por muchos años y ahora están al aire libre alimentadas de muchas cosas.&lt;br /&gt;
-¿Cosas como… ?&lt;br /&gt;
-Hay cosas de tango, bolero, mariachi, de vientos balcánicos, algo de cuerdas de música llanera, y hasta algo de piano barroco se cuela por ahí. En fin, muchs revueltos. Pero no tuvo que ver el cambio de ciudad. Bueno sí, pero no de la manera que sugeriste. Lo que detonó esta expansión, este ehmm... redimensionamiento musical mejor dicho, en realidad fue algo a finales del año pasado, en noviembre, al conocer un par de adolescentes rockeros a los que les dictaba clases de guitarra acústica y eléctrica a domicilio, y su casa, pues hombre, más que casa era mansión. Si vieras, donde les dicto las lecciones es en un gran salón que siguen llenando de más y más instrumentos aparte de los de las clases: fliscornos, trombones, trompetas, flautas, acordeones, saxofones, arpas, violas, violines, piano, en fin; ya para cuando fui la segunda vez había decidido abrir el abanico de posibilidades instrumentales a mis canciones. Y bueno, ya en ZéTsé, el estudio de Médula, mi productor, pude hacer eso realidad. Pero ZéTsé era un estudio principalmente de rock, así que, fíjate, les alquilamos muchos instrumentos a mis alumnos ya a la hora de grabar el álbum. Es que son instrumentos finísimos. La familia es de mucha platica, la verdad.&lt;br /&gt;
-ZéTsé tiene muy buena fama... y si dices que les tocó alquilar, pues Innita, deben ser severos instrumentos.&lt;br /&gt;
-Sí, demasiado. Es que ZéTsé es muy para rock, bueno era, el estudio también se está expandiendo.&lt;br /&gt;
-Uy, uy, Innita, no nos cuentes más del estudio, porque Médula está invitado para la próxima semana.&lt;br /&gt;
-Ah, ups, lo siento.&lt;br /&gt;
-Háblanos del álbum. Son once canciones, las lanzas un día once, a las once pm... ¿Qué hay detrás de todo eso?&lt;br /&gt;
-Jorge, mira que la idea de un álbum conceptual siempre me ha gustado, de esos como los que se hacían en los setentas. Y las carátulas también importaban. Debe haber sido rico vivir esa época como tan mágica, ¿no? Ya no es muy usual ver álbumes así y no sé por qué, pero a mí eso me parecía estupendo. &lt;br /&gt;
-Debe ser porque ahora, el mp3 y demás, pues han fragmentado la idea de un álbum como tal.&lt;br /&gt;
-Sí, pero aún así y todo, no sé. Mira que mi gusto por el rock me lo heredó mi tía, que es coleccionadora de vinilos, gran coleccionadora de vinilos. &lt;br /&gt;
-Uáu, deberíamos invitarla también.&lt;br /&gt;
-Pero pues, ella le encanta Cúcuta. Le encanta su calma. Lo de los vinilos lo tomó de cuando vivió en Barcelona. Yo estuve allá con ella pero era muy peque y la verdad no recuerdo mucho. De cierta forma, gracias a ella viví un poco esa época, como en posdata. Así que quise que mi debut tuviera un poco de eso. Hace un año estaba fascinada con la idea que mi álbum tuviera como símbolo un Coyote, que lo escogí para que represantara a la vez Eros y Thánatos. Quería mezclar cosas de par en par. Hacer pares. Mezclar, por ejemplo, la América Prehispánica, el Coyote, con la Grecia Antigua. Así, pares dispares. Mezclar cosas absolutas con relativas. Eros y Thánatos. A mí no me parece que el contrario de la muerte sea la vida, ni que del odio sea el amor. A mí me parece, que el contrario de la muerte es el nacimiento, y del odio es el afecto. Para mí el amor y la vida no tienen contrario. Por el contrario, son absolutos. Así que mezclé algo absoluto, el amor, con algo relativo, la muerte. Las cosas absolutas permiten que las cosas relativas existan. Quería hablar de esto en un mega-álbum, un mega-debut, veinte canciones. Todo muy ostentoso. Tuve eso en mi cabeza por mucho tiempo en Cúcuta. En ese entonces, trabajaba en una escuela de conducción, y no es que hubieran muchos clientes. Así que filosofaba pero mucho, con tanto  silencio y tanto tiempo libre en el trabajo, y pues así las cosas como que se vuelven inmensas en la mente, como cuando te quedas pensando mucho durante una noche de insomnio.  Pero bueno, venir  a Bogotá hasta cambió eso también, no lo de la pensadera, que creo que me persiguey siempre me atrapa, sino la idea del álbum. Para febrero, cambié la idea, quise hacer algo más fluído, más espontáneo, menos, ehmmm,  extravagante. Estaba yo, sola en una nueva ciudad, como una turista, una visitante, incluso una extraterrestre. Y de ahí nace Sol Edad. Hay mucho de melancolía en el álbum, claro, pero también mucho de energía optimista, de autosuficiencia. Como ves lo de la idea inicial de pares sobrevivió. Además que la soledad implica un otro, una ausencia, una distancia, a la vez que también puede implicar lo de una persona estar acompañada de ella misma. &lt;br /&gt;
-Hmmm, claro. Así que lo de once canciones, un once son dos unos juntos. &lt;br /&gt;
-Sí, gemelos, como en el zodiaco, géminis, junio, por eso también once de junio. Pero no gemelos de sangre, no hermanos, sino gemelos de mutuo cariño, ya sea amor o amistad, o ambas.&lt;br /&gt;
-Todo esto me parece muy interesante, Innita, y muy matemático.&lt;br /&gt;
-Gracias Jorge, bueno, tú sabes, la música es matemática. Matemáticas invisibles pero aún así matemáticas. &lt;br /&gt;
-Sí, interesante. Y pues, relativamente fue hace poco tiempo que decidiste hacer ese giro, de Coyote a Sol Edad, ¿qué hay con los tiempos de grabación y demás?&lt;br /&gt;
-Pues jeje, casi que presioné a Médula para que fuera esa fecha el lanzamiento y tuviéramos todo a tiempo. Presionar es decir mucho, porque pues, nada, él encantado. Ya grabamos todo, aún estamos en mezclas y masterización y demás, pero todo viento en popa. Es que desde diciembre Médula quería que yo me lanzara, que ya sacara algo, empezando con una canción. &lt;br /&gt;
-Ajá, pero me contaste que estuviste hospitalizada y pues eso se truncó...&lt;br /&gt;
-Sí, pero por radio no quiero hablar de eso.&lt;br /&gt;
-Ok... bueno, sigamos, ¿por qué Sol? &lt;br /&gt;
-Bueno, hay una trama sugerida en las canciones. No es muy marcada, es sutil, no creo ser muy buena con contar historias, así que no quise forzar las canciones, pero sí, lo del Sol es porque la trama es algo espacial, de ciencia ficción.&lt;br /&gt;
-Ajá, sí, una de las canciones lleva por título “Ciencia Fricción”...&lt;br /&gt;
-Sí, hay algo de erotismo también, ciencia ficción erótica, je je.&lt;br /&gt;
-Ah, oigan pues, radioescuchas, les comento, ya que no la pueden ver ,que nuestra invitada hasta se ha sonrojado aquí en la cabina. Así que con mayor razón no les contaremos más, que todas estas palabras de Innita sean más bien una provocación,  y que ya sea en el lanzamiento cuando se sepa más... bueno, queridas y queridos oyentes, dejamos esta charla, así en puntos suspensivos, ya es el momento que Innita nos muestre un adelanto de su “Sol Edad”... ¿Qué canción vas a interpretar?&lt;br /&gt;
-Se llama '1998', y viene a ser como el “érase una vez” del relato de mi álbum. &lt;br /&gt;
-Bueno, ya escucharon, ya lo saben, quedan advertidos, prepárense para conocer a esta cucuteña,  que seguramente empezará a dar mucho de qué habalr no sólo en la capital, su nueva ciudad, sino hasta donde sus canciones se propaguen. Mientras Innita se acomoda con su tiple para una versión acústica, aprovecho para recordarles que los ganadores del concurso de hoy fueron ...&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;i&gt;&lt;a href=&quot;http://www.flickr.com/photos/noparainnita/sets/72157632704303323/with/8748402409/&quot;&gt;Innita&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;</description>
			<pubDate>Fri, 17 May 2013 21:22:50 -0700</pubDate>
			                        <dc:date.Taken>2013-05-17T23:21:15-08:00</dc:date.Taken>
            			<author flickr:profile="http://www.flickr.com/people/noparainnita/">nobody@flickr.com (no para innita)</author>
			<guid isPermaLink="false">tag:flickr.com,2004:/photo/8748812983</guid>
                            <media:content url="http://farm9.staticflickr.com/8126/8748812983_4ef3c0da67_b.jpg" 
                   type="image/jpeg"
                   height="1024"
                   width="794"/>
    <media:title>Se llama '1998', y viene a ser como el “érase una vez” del relato de mi álbum.</media:title>
    <media:description type="html">&lt;p&gt;&lt;br /&gt;
Viernes, 17 de mayo de 2013.&lt;br /&gt;
Bogotá.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
-Siendo las once am, y tal como les prometí empezando el programa, mis queridas y queridos radioescuchas, damos paso a una joven cantautora y multiinstrumentista que nos vino a visitar esta mañana soleada para promocionar su álbum debut, “Sol Edad”; sí, pronúncienlo así separado, porque hay toda una historia con el Sol detrás de esta producción que cuenta con once canciones, y cuyo lanzamiento será el próximo mes, martes once de junio, aquí en la ciudad de Bogotá. Innita, cucuteña, de veintiún años, dejó su ciudad natal, su familia, su banda y sus amigos hace diez meses para perseguir su sueño de producir su primer LP. Y lo logró. Pero sin más detalles, dejemos que ella misma sea quien nos cuente. Mientras estaremos charlando un poco sobre el álbum, dejaremos de fondo avances pre-masterizados que gentilmente ella nos ha traido para compartir con todos ustedes. Hola Innita, bienvenida, un gusto tenerte por aquí.&lt;br /&gt;
-Gracias Jorge, buenos días oyentes.&lt;br /&gt;
-Ahora sí, ¿cómo es eso que botaste todo por la música?&lt;br /&gt;
-Je je, no Jorge, se lo has contado a tu audiencia con tono más dramático de lo que fue. Sí hubo lágrimas en el aeropuerto, claro, pero mi idea de radicarme a Bogotá venía de mucho más atrás, así que toda la gente que dejé allí ya estaba preparada. Me traje solamente a Gatástrofe, mi gata. Fueron muchas cosas por la que quería el cambio de ciudad, por ejemplo, con mi banda nunca conseguimos un baterista que encajara, así que las pocas presentaciones en vivo que hicimos, en vez de animarme, me reiteraban lo que faltaba. Además, quería empezar con todas las de la ley y que mi primer álbum tuviera una muy buena producción, y bueno, tengo que admitir que mi ciudad no es que sea especializada en rock. El asunto también era que quería conseguir un buen productor para mis canciones, y allá, al igual que con el músico para la batería en vivo, nunca lo encontré. Y no sé, cambiar de ambiente, ver otras cosas. &lt;br /&gt;
-Bien. Hace un ratico que hablamos fuera del aire me contabas la ironía que, cuando estabas en Cúcuta, tus canciones tenían un estilo muy rock, incluso hardrock y hasta algo de metal e industrial, géneros más bien restringidos a un pequeño público de tu ciudad, y ahora que estás en Bogotá, donde hay mucha más cabida para tus canciones, éstas empezaron a tomar colores de  estilos más bien alejaditos del rock... Como que el prado del vecino es más verde, ¿eh?&lt;br /&gt;
-Ja ja ja, pero no Jorge, no soy caprichosa, al menos no con mi música. Es cierto lo que dices, mis canciones, tal como aparecen en Sol Edad, distan mucho de lo que eran en Cúcuta; se expandieron, se explayaron, salieron de la pequeña salita donde las tuve por muchos años y ahora están al aire libre alimentadas de muchas cosas.&lt;br /&gt;
-¿Cosas como… ?&lt;br /&gt;
-Hay cosas de tango, bolero, mariachi, de vientos balcánicos, algo de cuerdas de música llanera, y hasta algo de piano barroco se cuela por ahí. En fin, muchs revueltos. Pero no tuvo que ver el cambio de ciudad. Bueno sí, pero no de la manera que sugeriste. Lo que detonó esta expansión, este ehmm... redimensionamiento musical mejor dicho, en realidad fue algo a finales del año pasado, en noviembre, al conocer un par de adolescentes rockeros a los que les dictaba clases de guitarra acústica y eléctrica a domicilio, y su casa, pues hombre, más que casa era mansión. Si vieras, donde les dicto las lecciones es en un gran salón que siguen llenando de más y más instrumentos aparte de los de las clases: fliscornos, trombones, trompetas, flautas, acordeones, saxofones, arpas, violas, violines, piano, en fin; ya para cuando fui la segunda vez había decidido abrir el abanico de posibilidades instrumentales a mis canciones. Y bueno, ya en ZéTsé, el estudio de Médula, mi productor, pude hacer eso realidad. Pero ZéTsé era un estudio principalmente de rock, así que, fíjate, les alquilamos muchos instrumentos a mis alumnos ya a la hora de grabar el álbum. Es que son instrumentos finísimos. La familia es de mucha platica, la verdad.&lt;br /&gt;
-ZéTsé tiene muy buena fama... y si dices que les tocó alquilar, pues Innita, deben ser severos instrumentos.&lt;br /&gt;
-Sí, demasiado. Es que ZéTsé es muy para rock, bueno era, el estudio también se está expandiendo.&lt;br /&gt;
-Uy, uy, Innita, no nos cuentes más del estudio, porque Médula está invitado para la próxima semana.&lt;br /&gt;
-Ah, ups, lo siento.&lt;br /&gt;
-Háblanos del álbum. Son once canciones, las lanzas un día once, a las once pm... ¿Qué hay detrás de todo eso?&lt;br /&gt;
-Jorge, mira que la idea de un álbum conceptual siempre me ha gustado, de esos como los que se hacían en los setentas. Y las carátulas también importaban. Debe haber sido rico vivir esa época como tan mágica, ¿no? Ya no es muy usual ver álbumes así y no sé por qué, pero a mí eso me parecía estupendo. &lt;br /&gt;
-Debe ser porque ahora, el mp3 y demás, pues han fragmentado la idea de un álbum como tal.&lt;br /&gt;
-Sí, pero aún así y todo, no sé. Mira que mi gusto por el rock me lo heredó mi tía, que es coleccionadora de vinilos, gran coleccionadora de vinilos. &lt;br /&gt;
-Uáu, deberíamos invitarla también.&lt;br /&gt;
-Pero pues, ella le encanta Cúcuta. Le encanta su calma. Lo de los vinilos lo tomó de cuando vivió en Barcelona. Yo estuve allá con ella pero era muy peque y la verdad no recuerdo mucho. De cierta forma, gracias a ella viví un poco esa época, como en posdata. Así que quise que mi debut tuviera un poco de eso. Hace un año estaba fascinada con la idea que mi álbum tuviera como símbolo un Coyote, que lo escogí para que represantara a la vez Eros y Thánatos. Quería mezclar cosas de par en par. Hacer pares. Mezclar, por ejemplo, la América Prehispánica, el Coyote, con la Grecia Antigua. Así, pares dispares. Mezclar cosas absolutas con relativas. Eros y Thánatos. A mí no me parece que el contrario de la muerte sea la vida, ni que del odio sea el amor. A mí me parece, que el contrario de la muerte es el nacimiento, y del odio es el afecto. Para mí el amor y la vida no tienen contrario. Por el contrario, son absolutos. Así que mezclé algo absoluto, el amor, con algo relativo, la muerte. Las cosas absolutas permiten que las cosas relativas existan. Quería hablar de esto en un mega-álbum, un mega-debut, veinte canciones. Todo muy ostentoso. Tuve eso en mi cabeza por mucho tiempo en Cúcuta. En ese entonces, trabajaba en una escuela de conducción, y no es que hubieran muchos clientes. Así que filosofaba pero mucho, con tanto  silencio y tanto tiempo libre en el trabajo, y pues así las cosas como que se vuelven inmensas en la mente, como cuando te quedas pensando mucho durante una noche de insomnio.  Pero bueno, venir  a Bogotá hasta cambió eso también, no lo de la pensadera, que creo que me persiguey siempre me atrapa, sino la idea del álbum. Para febrero, cambié la idea, quise hacer algo más fluído, más espontáneo, menos, ehmmm,  extravagante. Estaba yo, sola en una nueva ciudad, como una turista, una visitante, incluso una extraterrestre. Y de ahí nace Sol Edad. Hay mucho de melancolía en el álbum, claro, pero también mucho de energía optimista, de autosuficiencia. Como ves lo de la idea inicial de pares sobrevivió. Además que la soledad implica un otro, una ausencia, una distancia, a la vez que también puede implicar lo de una persona estar acompañada de ella misma. &lt;br /&gt;
-Hmmm, claro. Así que lo de once canciones, un once son dos unos juntos. &lt;br /&gt;
-Sí, gemelos, como en el zodiaco, géminis, junio, por eso también once de junio. Pero no gemelos de sangre, no hermanos, sino gemelos de mutuo cariño, ya sea amor o amistad, o ambas.&lt;br /&gt;
-Todo esto me parece muy interesante, Innita, y muy matemático.&lt;br /&gt;
-Gracias Jorge, bueno, tú sabes, la música es matemática. Matemáticas invisibles pero aún así matemáticas. &lt;br /&gt;
-Sí, interesante. Y pues, relativamente fue hace poco tiempo que decidiste hacer ese giro, de Coyote a Sol Edad, ¿qué hay con los tiempos de grabación y demás?&lt;br /&gt;
-Pues jeje, casi que presioné a Médula para que fuera esa fecha el lanzamiento y tuviéramos todo a tiempo. Presionar es decir mucho, porque pues, nada, él encantado. Ya grabamos todo, aún estamos en mezclas y masterización y demás, pero todo viento en popa. Es que desde diciembre Médula quería que yo me lanzara, que ya sacara algo, empezando con una canción. &lt;br /&gt;
-Ajá, pero me contaste que estuviste hospitalizada y pues eso se truncó...&lt;br /&gt;
-Sí, pero por radio no quiero hablar de eso.&lt;br /&gt;
-Ok... bueno, sigamos, ¿por qué Sol? &lt;br /&gt;
-Bueno, hay una trama sugerida en las canciones. No es muy marcada, es sutil, no creo ser muy buena con contar historias, así que no quise forzar las canciones, pero sí, lo del Sol es porque la trama es algo espacial, de ciencia ficción.&lt;br /&gt;
-Ajá, sí, una de las canciones lleva por título “Ciencia Fricción”...&lt;br /&gt;
-Sí, hay algo de erotismo también, ciencia ficción erótica, je je.&lt;br /&gt;
-Ah, oigan pues, radioescuchas, les comento, ya que no la pueden ver ,que nuestra invitada hasta se ha sonrojado aquí en la cabina. Así que con mayor razón no les contaremos más, que todas estas palabras de Innita sean más bien una provocación,  y que ya sea en el lanzamiento cuando se sepa más... bueno, queridas y queridos oyentes, dejamos esta charla, así en puntos suspensivos, ya es el momento que Innita nos muestre un adelanto de su “Sol Edad”... ¿Qué canción vas a interpretar?&lt;br /&gt;
-Se llama '1998', y viene a ser como el “érase una vez” del relato de mi álbum. &lt;br /&gt;
-Bueno, ya escucharon, ya lo saben, quedan advertidos, prepárense para conocer a esta cucuteña,  que seguramente empezará a dar mucho de qué habalr no sólo en la capital, su nueva ciudad, sino hasta donde sus canciones se propaguen. Mientras Innita se acomoda con su tiple para una versión acústica, aprovecho para recordarles que los ganadores del concurso de hoy fueron ...&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;i&gt;&lt;a href=&quot;http://www.flickr.com/photos/noparainnita/sets/72157632704303323/with/8748402409/&quot;&gt;Innita&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;</media:description>
    <media:thumbnail url="http://farm9.staticflickr.com/8126/8748812983_4ef3c0da67_s.jpg" height="75" width="75" />
    <media:credit role="photographer">no para innita</media:credit>
    <media:category scheme="urn:flickr:tags">musician woman sun art love girl face female illustration pencil lesbian stars star vegan mujer artist chica arte native drawing song spirals amor feminine no space indian diary alien cara dream romance lips mp3 singer estrellas scifi feminism labios bisexual freckles soledad interview estrella rostro diario artista cantante entrevista indígena lápiz lesbiana feminismo pecas femenine canción espirales innita ginotropia noparainnita rawwar innitaparano menorrealista menorrealismo pluviali bambucore</media:category>
		</item>
		<item>
			<title>Hay mucho de melancolía en el álbum, claro, pero también mucho de energía optimista, de autosuficiencia.</title>
			<link>http://www.flickr.com/photos/noparainnita/8748402409/</link>
			<description>			&lt;p&gt;&lt;a href=&quot;http://www.flickr.com/people/noparainnita/&quot;&gt;no para innita&lt;/a&gt; posted a photo:&lt;/p&gt;
	
&lt;p&gt;&lt;a href=&quot;http://www.flickr.com/photos/noparainnita/8748402409/&quot; title=&quot;Hay mucho de melancolía en el álbum, claro, pero también mucho de energía optimista, de autosuficiencia.&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://farm8.staticflickr.com/7310/8748402409_d8dd113763_m.jpg&quot; width=&quot;240&quot; height=&quot;240&quot; alt=&quot;Hay mucho de melancolía en el álbum, claro, pero también mucho de energía optimista, de autosuficiencia.&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;&lt;br /&gt;
Viernes, 17 de mayo de 2013.&lt;br /&gt;
Bogotá.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
-Siendo las once am, y tal como les prometí empezando el programa, mis queridas y queridos radioescuchas, damos paso a una joven cantautora y multiinstrumentista que nos vino a visitar esta mañana soleada para promocionar su álbum debut, “Sol Edad”; sí, pronúncienlo así separado, porque hay toda una historia con el Sol detrás de esta producción que cuenta con once canciones, y cuyo lanzamiento será el próximo mes, martes once de junio, aquí en la ciudad de Bogotá. Innita, cucuteña, de veintiún años, dejó su ciudad natal, su familia, su banda y sus amigos hace diez meses para perseguir su sueño de producir su primer LP. Y lo logró. Pero sin más detalles, dejemos que ella misma sea quien nos cuente. Mientras estaremos charlando un poco sobre el álbum, dejaremos de fondo avances pre-masterizados que gentilmente ella nos ha traido para compartir con todos ustedes. Hola Innita, bienvenida, un gusto tenerte por aquí.&lt;br /&gt;
-Gracias Jorge, buenos días oyentes.&lt;br /&gt;
-Ahora sí, ¿cómo es eso que botaste todo por la música?&lt;br /&gt;
-Je je, no Jorge, se lo has contado a tu audiencia con tono más dramático de lo que fue. Sí hubo lágrimas en el aeropuerto, claro, pero mi idea de radicarme a Bogotá venía de mucho más atrás, así que toda la gente que dejé allí ya estaba preparada. Me traje solamente a Gatástrofe, mi gata. Fueron muchas cosas por la que quería el cambio de ciudad, por ejemplo, con mi banda nunca conseguimos un baterista que encajara, así que las pocas presentaciones en vivo que hicimos, en vez de animarme, me reiteraban lo que faltaba. Además, quería empezar con todas las de la ley y que mi primer álbum tuviera una muy buena producción, y bueno, tengo que admitir que mi ciudad no es que sea especializada en rock. El asunto también era que quería conseguir un buen productor para mis canciones, y allá, al igual que con el músico para la batería en vivo, nunca lo encontré. Y no sé, cambiar de ambiente, ver otras cosas. &lt;br /&gt;
-Bien. Hace un ratico que hablamos fuera del aire me contabas la ironía que, cuando estabas en Cúcuta, tus canciones tenían un estilo muy rock, incluso hardrock y hasta algo de metal e industrial, géneros más bien restringidos a un pequeño público de tu ciudad, y ahora que estás en Bogotá, donde hay mucha más cabida para tus canciones, éstas empezaron a tomar colores de  estilos más bien alejaditos del rock... Como que el prado del vecino es más verde, ¿eh?&lt;br /&gt;
-Ja ja ja, pero no Jorge, no soy caprichosa, al menos no con mi música. Es cierto lo que dices, mis canciones, tal como aparecen en Sol Edad, distan mucho de lo que eran en Cúcuta; se expandieron, se explayaron, salieron de la pequeña salita donde las tuve por muchos años y ahora están al aire libre alimentadas de muchas cosas.&lt;br /&gt;
-¿Cosas como… ?&lt;br /&gt;
-Hay cosas de tango, bolero, mariachi, de vientos balcánicos, algo de cuerdas de música llanera, y hasta algo de piano barroco se cuela por ahí. En fin, muchs revueltos. Pero no tuvo que ver el cambio de ciudad. Bueno sí, pero no de la manera que sugeriste. Lo que detonó esta expansión, este ehmm... redimensionamiento musical mejor dicho, en realidad fue algo a finales del año pasado, en noviembre, al conocer un par de adolescentes rockeros a los que les dictaba clases de guitarra acústica y eléctrica a domicilio, y su casa, pues hombre, más que casa era mansión. Si vieras, donde les dicto las lecciones es en un gran salón que siguen llenando de más y más instrumentos aparte de los de las clases: fliscornos, trombones, trompetas, flautas, acordeones, saxofones, arpas, violas, violines, piano, en fin; ya para cuando fui la segunda vez había decidido abrir el abanico de posibilidades instrumentales a mis canciones. Y bueno, ya en ZéTsé, el estudio de Médula, mi productor, pude hacer eso realidad. Pero ZéTsé era un estudio principalmente de rock, así que, fíjate, les alquilamos muchos instrumentos a mis alumnos ya a la hora de grabar el álbum. Es que son instrumentos finísimos. La familia es de mucha platica, la verdad.&lt;br /&gt;
-ZéTsé tiene muy buena fama... y si dices que les tocó alquilar, pues Innita, deben ser severos instrumentos.&lt;br /&gt;
-Sí, demasiado. Es que ZéTsé es muy para rock, bueno era, el estudio también se está expandiendo.&lt;br /&gt;
-Uy, uy, Innita, no nos cuentes más del estudio, porque Médula está invitado para la próxima semana.&lt;br /&gt;
-Ah, ups, lo siento.&lt;br /&gt;
-Háblanos del álbum. Son once canciones, las lanzas un día once, a las once pm... ¿Qué hay detrás de todo eso?&lt;br /&gt;
-Jorge, mira que la idea de un álbum conceptual siempre me ha gustado, de esos como los que se hacían en los setentas. Y las carátulas también importaban. Debe haber sido rico vivir esa época como tan mágica, ¿no? Ya no es muy usual ver álbumes así y no sé por qué, pero a mí eso me parecía estupendo. &lt;br /&gt;
-Debe ser porque ahora, el mp3 y demás, pues han fragmentado la idea de un álbum como tal.&lt;br /&gt;
-Sí, pero aún así y todo, no sé. Mira que mi gusto por el rock me lo heredó mi tía, que es coleccionadora de vinilos, gran coleccionadora de vinilos. &lt;br /&gt;
-Uáu, deberíamos invitarla también.&lt;br /&gt;
-Pero pues, ella le encanta Cúcuta. Le encanta su calma. Lo de los vinilos lo tomó de cuando vivió en Barcelona. Yo estuve allá con ella pero era muy peque y la verdad no recuerdo mucho. De cierta forma, gracias a ella viví un poco esa época, como en posdata. Así que quise que mi debut tuviera un poco de eso. Hace un año estaba fascinada con la idea que mi álbum tuviera como símbolo un Coyote, que lo escogí para que represantara a la vez Eros y Thánatos. Quería mezclar cosas de par en par. Hacer pares. Mezclar, por ejemplo, la América Prehispánica, el Coyote, con la Grecia Antigua. Así, pares dispares. Mezclar cosas absolutas con relativas. Eros y Thánatos. A mí no me parece que el contrario de la muerte sea la vida, ni que del odio sea el amor. A mí me parece, que el contrario de la muerte es el nacimiento, y del odio es el afecto. Para mí el amor y la vida no tienen contrario. Por el contrario, son absolutos. Así que mezclé algo absoluto, el amor, con algo relativo, la muerte. Las cosas absolutas permiten que las cosas relativas existan. Quería hablar de esto en un mega-álbum, un mega-debut, veinte canciones. Todo muy ostentoso. Tuve eso en mi cabeza por mucho tiempo en Cúcuta. En ese entonces, trabajaba en una escuela de conducción, y no es que hubieran muchos clientes. Así que filosofaba pero mucho, con tanto  silencio y tanto tiempo libre en el trabajo, y pues así las cosas como que se vuelven inmensas en la mente, como cuando te quedas pensando mucho durante una noche de insomnio.  Pero bueno, venir  a Bogotá hasta cambió eso también, no lo de la pensadera, que creo que me persiguey siempre me atrapa, sino la idea del álbum. Para febrero, cambié la idea, quise hacer algo más fluído, más espontáneo, menos, ehmmm,  extravagante. Estaba yo, sola en una nueva ciudad, como una turista, una visitante, incluso una extraterrestre. Y de ahí nace Sol Edad. Hay mucho de melancolía en el álbum, claro, pero también mucho de energía optimista, de autosuficiencia. Como ves lo de la idea inicial de pares sobrevivió. Además que la soledad implica un otro, una ausencia, una distancia, a la vez que también puede implicar lo de una persona estar acompañada de ella misma. &lt;br /&gt;
-Hmmm, claro. Así que lo de once canciones, un once son dos unos juntos. &lt;br /&gt;
-Sí, gemelos, como en el zodiaco, géminis, junio, por eso también once de junio. Pero no gemelos de sangre, no hermanos, sino gemelos de mutuo cariño, ya sea amor o amistad, o ambas.&lt;br /&gt;
-Todo esto me parece muy interesante, Innita, y muy matemático.&lt;br /&gt;
-Gracias Jorge, bueno, tú sabes, la música es matemática. Matemáticas invisibles pero aún así matemáticas. &lt;br /&gt;
-Sí, interesante. Y pues, relativamente fue hace poco tiempo que decidiste hacer ese giro, de Coyote a Sol Edad, ¿qué hay con los tiempos de grabación y demás?&lt;br /&gt;
-Pues jeje, casi que presioné a Médula para que fuera esa fecha el lanzamiento y tuviéramos todo a tiempo. Presionar es decir mucho, porque pues, nada, él encantado. Ya grabamos todo, aún estamos en mezclas y masterización y demás, pero todo viento en popa. Es que desde diciembre Médula quería que yo me lanzara, que ya sacara algo, empezando con una canción. &lt;br /&gt;
-Ajá, pero me contaste que estuviste hospitalizada y pues eso se truncó...&lt;br /&gt;
-Sí, pero por radio no quiero hablar de eso.&lt;br /&gt;
-Ok... bueno, sigamos, ¿por qué Sol? &lt;br /&gt;
-Bueno, hay una trama sugerida en las canciones. No es muy marcada, es sutil, no creo ser muy buena con contar historias, así que no quise forzar las canciones, pero sí, lo del Sol es porque la trama es algo espacial, de ciencia ficción.&lt;br /&gt;
-Ajá, sí, una de las canciones lleva por título “Ciencia Fricción”...&lt;br /&gt;
-Sí, hay algo de erotismo también, ciencia ficción erótica, je je.&lt;br /&gt;
-Ah, oigan pues, radioescuchas, les comento, ya que no la pueden ver ,que nuestra invitada hasta se ha sonrojado aquí en la cabina. Así que con mayor razón no les contaremos más, que todas estas palabras de Innita sean más bien una provocación,  y que ya sea en el lanzamiento cuando se sepa más... bueno, queridas y queridos oyentes, dejamos esta charla, así en puntos suspensivos, ya es el momento que Innita nos muestre un adelanto de su “Sol Edad”... ¿Qué canción vas a interpretar?&lt;br /&gt;
-Se llama '1998', y viene a ser como el “érase una vez” del relato de mi álbum. &lt;br /&gt;
-Bueno, ya escucharon, ya lo saben, quedan advertidos, prepárense para conocer a esta cucuteña,  que seguramente empezará a dar mucho de qué habalr no sólo en la capital, su nueva ciudad, sino hasta donde sus canciones se propaguen. Mientras Innita se acomoda con su tiple para una versión acústica, aprovecho para recordarles que los ganadores del concurso de hoy fueron ...&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;i&gt;&lt;a href=&quot;http://www.flickr.com/photos/noparainnita/sets/72157632704303323/with/8748402409/&quot;&gt;Innita&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;</description>
			<pubDate>Fri, 17 May 2013 17:09:22 -0700</pubDate>
			                        <dc:date.Taken>2013-05-17T19:03:23-08:00</dc:date.Taken>
            			<author flickr:profile="http://www.flickr.com/people/noparainnita/">nobody@flickr.com (no para innita)</author>
			<guid isPermaLink="false">tag:flickr.com,2004:/photo/8748402409</guid>
                            <media:content url="http://farm8.staticflickr.com/7310/8748402409_d8dd113763_b.jpg" 
                   type="image/jpeg"
                   height="644"
                   width="644"/>
    <media:title>Hay mucho de melancolía en el álbum, claro, pero también mucho de energía optimista, de autosuficiencia.</media:title>
    <media:description type="html">&lt;p&gt;&lt;br /&gt;
Viernes, 17 de mayo de 2013.&lt;br /&gt;
Bogotá.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
-Siendo las once am, y tal como les prometí empezando el programa, mis queridas y queridos radioescuchas, damos paso a una joven cantautora y multiinstrumentista que nos vino a visitar esta mañana soleada para promocionar su álbum debut, “Sol Edad”; sí, pronúncienlo así separado, porque hay toda una historia con el Sol detrás de esta producción que cuenta con once canciones, y cuyo lanzamiento será el próximo mes, martes once de junio, aquí en la ciudad de Bogotá. Innita, cucuteña, de veintiún años, dejó su ciudad natal, su familia, su banda y sus amigos hace diez meses para perseguir su sueño de producir su primer LP. Y lo logró. Pero sin más detalles, dejemos que ella misma sea quien nos cuente. Mientras estaremos charlando un poco sobre el álbum, dejaremos de fondo avances pre-masterizados que gentilmente ella nos ha traido para compartir con todos ustedes. Hola Innita, bienvenida, un gusto tenerte por aquí.&lt;br /&gt;
-Gracias Jorge, buenos días oyentes.&lt;br /&gt;
-Ahora sí, ¿cómo es eso que botaste todo por la música?&lt;br /&gt;
-Je je, no Jorge, se lo has contado a tu audiencia con tono más dramático de lo que fue. Sí hubo lágrimas en el aeropuerto, claro, pero mi idea de radicarme a Bogotá venía de mucho más atrás, así que toda la gente que dejé allí ya estaba preparada. Me traje solamente a Gatástrofe, mi gata. Fueron muchas cosas por la que quería el cambio de ciudad, por ejemplo, con mi banda nunca conseguimos un baterista que encajara, así que las pocas presentaciones en vivo que hicimos, en vez de animarme, me reiteraban lo que faltaba. Además, quería empezar con todas las de la ley y que mi primer álbum tuviera una muy buena producción, y bueno, tengo que admitir que mi ciudad no es que sea especializada en rock. El asunto también era que quería conseguir un buen productor para mis canciones, y allá, al igual que con el músico para la batería en vivo, nunca lo encontré. Y no sé, cambiar de ambiente, ver otras cosas. &lt;br /&gt;
-Bien. Hace un ratico que hablamos fuera del aire me contabas la ironía que, cuando estabas en Cúcuta, tus canciones tenían un estilo muy rock, incluso hardrock y hasta algo de metal e industrial, géneros más bien restringidos a un pequeño público de tu ciudad, y ahora que estás en Bogotá, donde hay mucha más cabida para tus canciones, éstas empezaron a tomar colores de  estilos más bien alejaditos del rock... Como que el prado del vecino es más verde, ¿eh?&lt;br /&gt;
-Ja ja ja, pero no Jorge, no soy caprichosa, al menos no con mi música. Es cierto lo que dices, mis canciones, tal como aparecen en Sol Edad, distan mucho de lo que eran en Cúcuta; se expandieron, se explayaron, salieron de la pequeña salita donde las tuve por muchos años y ahora están al aire libre alimentadas de muchas cosas.&lt;br /&gt;
-¿Cosas como… ?&lt;br /&gt;
-Hay cosas de tango, bolero, mariachi, de vientos balcánicos, algo de cuerdas de música llanera, y hasta algo de piano barroco se cuela por ahí. En fin, muchs revueltos. Pero no tuvo que ver el cambio de ciudad. Bueno sí, pero no de la manera que sugeriste. Lo que detonó esta expansión, este ehmm... redimensionamiento musical mejor dicho, en realidad fue algo a finales del año pasado, en noviembre, al conocer un par de adolescentes rockeros a los que les dictaba clases de guitarra acústica y eléctrica a domicilio, y su casa, pues hombre, más que casa era mansión. Si vieras, donde les dicto las lecciones es en un gran salón que siguen llenando de más y más instrumentos aparte de los de las clases: fliscornos, trombones, trompetas, flautas, acordeones, saxofones, arpas, violas, violines, piano, en fin; ya para cuando fui la segunda vez había decidido abrir el abanico de posibilidades instrumentales a mis canciones. Y bueno, ya en ZéTsé, el estudio de Médula, mi productor, pude hacer eso realidad. Pero ZéTsé era un estudio principalmente de rock, así que, fíjate, les alquilamos muchos instrumentos a mis alumnos ya a la hora de grabar el álbum. Es que son instrumentos finísimos. La familia es de mucha platica, la verdad.&lt;br /&gt;
-ZéTsé tiene muy buena fama... y si dices que les tocó alquilar, pues Innita, deben ser severos instrumentos.&lt;br /&gt;
-Sí, demasiado. Es que ZéTsé es muy para rock, bueno era, el estudio también se está expandiendo.&lt;br /&gt;
-Uy, uy, Innita, no nos cuentes más del estudio, porque Médula está invitado para la próxima semana.&lt;br /&gt;
-Ah, ups, lo siento.&lt;br /&gt;
-Háblanos del álbum. Son once canciones, las lanzas un día once, a las once pm... ¿Qué hay detrás de todo eso?&lt;br /&gt;
-Jorge, mira que la idea de un álbum conceptual siempre me ha gustado, de esos como los que se hacían en los setentas. Y las carátulas también importaban. Debe haber sido rico vivir esa época como tan mágica, ¿no? Ya no es muy usual ver álbumes así y no sé por qué, pero a mí eso me parecía estupendo. &lt;br /&gt;
-Debe ser porque ahora, el mp3 y demás, pues han fragmentado la idea de un álbum como tal.&lt;br /&gt;
-Sí, pero aún así y todo, no sé. Mira que mi gusto por el rock me lo heredó mi tía, que es coleccionadora de vinilos, gran coleccionadora de vinilos. &lt;br /&gt;
-Uáu, deberíamos invitarla también.&lt;br /&gt;
-Pero pues, ella le encanta Cúcuta. Le encanta su calma. Lo de los vinilos lo tomó de cuando vivió en Barcelona. Yo estuve allá con ella pero era muy peque y la verdad no recuerdo mucho. De cierta forma, gracias a ella viví un poco esa época, como en posdata. Así que quise que mi debut tuviera un poco de eso. Hace un año estaba fascinada con la idea que mi álbum tuviera como símbolo un Coyote, que lo escogí para que represantara a la vez Eros y Thánatos. Quería mezclar cosas de par en par. Hacer pares. Mezclar, por ejemplo, la América Prehispánica, el Coyote, con la Grecia Antigua. Así, pares dispares. Mezclar cosas absolutas con relativas. Eros y Thánatos. A mí no me parece que el contrario de la muerte sea la vida, ni que del odio sea el amor. A mí me parece, que el contrario de la muerte es el nacimiento, y del odio es el afecto. Para mí el amor y la vida no tienen contrario. Por el contrario, son absolutos. Así que mezclé algo absoluto, el amor, con algo relativo, la muerte. Las cosas absolutas permiten que las cosas relativas existan. Quería hablar de esto en un mega-álbum, un mega-debut, veinte canciones. Todo muy ostentoso. Tuve eso en mi cabeza por mucho tiempo en Cúcuta. En ese entonces, trabajaba en una escuela de conducción, y no es que hubieran muchos clientes. Así que filosofaba pero mucho, con tanto  silencio y tanto tiempo libre en el trabajo, y pues así las cosas como que se vuelven inmensas en la mente, como cuando te quedas pensando mucho durante una noche de insomnio.  Pero bueno, venir  a Bogotá hasta cambió eso también, no lo de la pensadera, que creo que me persiguey siempre me atrapa, sino la idea del álbum. Para febrero, cambié la idea, quise hacer algo más fluído, más espontáneo, menos, ehmmm,  extravagante. Estaba yo, sola en una nueva ciudad, como una turista, una visitante, incluso una extraterrestre. Y de ahí nace Sol Edad. Hay mucho de melancolía en el álbum, claro, pero también mucho de energía optimista, de autosuficiencia. Como ves lo de la idea inicial de pares sobrevivió. Además que la soledad implica un otro, una ausencia, una distancia, a la vez que también puede implicar lo de una persona estar acompañada de ella misma. &lt;br /&gt;
-Hmmm, claro. Así que lo de once canciones, un once son dos unos juntos. &lt;br /&gt;
-Sí, gemelos, como en el zodiaco, géminis, junio, por eso también once de junio. Pero no gemelos de sangre, no hermanos, sino gemelos de mutuo cariño, ya sea amor o amistad, o ambas.&lt;br /&gt;
-Todo esto me parece muy interesante, Innita, y muy matemático.&lt;br /&gt;
-Gracias Jorge, bueno, tú sabes, la música es matemática. Matemáticas invisibles pero aún así matemáticas. &lt;br /&gt;
-Sí, interesante. Y pues, relativamente fue hace poco tiempo que decidiste hacer ese giro, de Coyote a Sol Edad, ¿qué hay con los tiempos de grabación y demás?&lt;br /&gt;
-Pues jeje, casi que presioné a Médula para que fuera esa fecha el lanzamiento y tuviéramos todo a tiempo. Presionar es decir mucho, porque pues, nada, él encantado. Ya grabamos todo, aún estamos en mezclas y masterización y demás, pero todo viento en popa. Es que desde diciembre Médula quería que yo me lanzara, que ya sacara algo, empezando con una canción. &lt;br /&gt;
-Ajá, pero me contaste que estuviste hospitalizada y pues eso se truncó...&lt;br /&gt;
-Sí, pero por radio no quiero hablar de eso.&lt;br /&gt;
-Ok... bueno, sigamos, ¿por qué Sol? &lt;br /&gt;
-Bueno, hay una trama sugerida en las canciones. No es muy marcada, es sutil, no creo ser muy buena con contar historias, así que no quise forzar las canciones, pero sí, lo del Sol es porque la trama es algo espacial, de ciencia ficción.&lt;br /&gt;
-Ajá, sí, una de las canciones lleva por título “Ciencia Fricción”...&lt;br /&gt;
-Sí, hay algo de erotismo también, ciencia ficción erótica, je je.&lt;br /&gt;
-Ah, oigan pues, radioescuchas, les comento, ya que no la pueden ver ,que nuestra invitada hasta se ha sonrojado aquí en la cabina. Así que con mayor razón no les contaremos más, que todas estas palabras de Innita sean más bien una provocación,  y que ya sea en el lanzamiento cuando se sepa más... bueno, queridas y queridos oyentes, dejamos esta charla, así en puntos suspensivos, ya es el momento que Innita nos muestre un adelanto de su “Sol Edad”... ¿Qué canción vas a interpretar?&lt;br /&gt;
-Se llama '1998', y viene a ser como el “érase una vez” del relato de mi álbum. &lt;br /&gt;
-Bueno, ya escucharon, ya lo saben, quedan advertidos, prepárense para conocer a esta cucuteña,  que seguramente empezará a dar mucho de qué habalr no sólo en la capital, su nueva ciudad, sino hasta donde sus canciones se propaguen. Mientras Innita se acomoda con su tiple para una versión acústica, aprovecho para recordarles que los ganadores del concurso de hoy fueron ...&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;i&gt;&lt;a href=&quot;http://www.flickr.com/photos/noparainnita/sets/72157632704303323/with/8748402409/&quot;&gt;Innita&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;</media:description>
    <media:thumbnail url="http://farm8.staticflickr.com/7310/8748402409_d8dd113763_s.jpg" height="75" width="75" />
    <media:credit role="photographer">no para innita</media:credit>
    <media:category scheme="urn:flickr:tags">musician woman sun art love girl face female illustration lesbian stars star vegan mujer artist chica arte native drawing song spirals amor feminine no space indian diary alien cara dream romance lips mp3 singer estrellas scifi feminism labios bisexual freckles soledad interview estrella rostro diario artista cantante entrevista indígena lesbiana feminismo pecas femenine canción espirales innita ginotropia noparainnita rawwar innitaparano menorrealista menorrealismo pluviali bambucore</media:category>
		</item>
		<item>
			<title>Lunes, 13 de mayo, Bogotá.</title>
			<link>http://www.flickr.com/photos/noparainnita/8736223847/</link>
			<description>			&lt;p&gt;&lt;a href=&quot;http://www.flickr.com/people/noparainnita/&quot;&gt;no para innita&lt;/a&gt; posted a photo:&lt;/p&gt;
	
&lt;p&gt;&lt;a href=&quot;http://www.flickr.com/photos/noparainnita/8736223847/&quot; title=&quot;Lunes, 13 de mayo, Bogotá.&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://farm8.staticflickr.com/7285/8736223847_b3b447ed9d_m.jpg&quot; width=&quot;240&quot; height=&quot;201&quot; alt=&quot;Lunes, 13 de mayo, Bogotá.&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;&amp;quot;Este dije, este pedacito de adorno, que significa mucho para mí, no sé qué significa. Aún así, esta es mi quinta cuerda del violoncello, este mundo es el tejado desde el cual suspiro por tí.&amp;quot;  &lt;a href=&quot;http://www.flickr.com/photos/noparainnita/sets/72157632704303323/with/8736223847/&quot;&gt;Innita&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;</description>
			<pubDate>Mon, 13 May 2013 18:23:53 -0700</pubDate>
			                        <dc:date.Taken>2013-05-13T20:19:19-08:00</dc:date.Taken>
            			<author flickr:profile="http://www.flickr.com/people/noparainnita/">nobody@flickr.com (no para innita)</author>
			<guid isPermaLink="false">tag:flickr.com,2004:/photo/8736223847</guid>
                            <media:content url="http://farm8.staticflickr.com/7285/8736223847_b3b447ed9d_b.jpg" 
                   type="image/jpeg"
                   height="857"
                   width="1024"/>
    <media:title>Lunes, 13 de mayo, Bogotá.</media:title>
    <media:description type="html">&lt;p&gt;&amp;quot;Este dije, este pedacito de adorno, que significa mucho para mí, no sé qué significa. Aún así, esta es mi quinta cuerda del violoncello, este mundo es el tejado desde el cual suspiro por tí.&amp;quot;  &lt;a href=&quot;http://www.flickr.com/photos/noparainnita/sets/72157632704303323/with/8736223847/&quot;&gt;Innita&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;</media:description>
    <media:thumbnail url="http://farm8.staticflickr.com/7285/8736223847_b3b447ed9d_s.jpg" height="75" width="75" />
    <media:credit role="photographer">no para innita</media:credit>
    <media:category scheme="urn:flickr:tags">musician woman sun art love girl face female illustration pencil lesbian stars star vegan mujer artist chica arte native drawing song spirals amor feminine no space indian diary alien cara dream romance lips mp3 singer estrellas scifi feminism labios bisexual freckles soledad estrella rostro diario artista cantante indígena lápiz lesbiana feminismo pecas femenine canción espirales innita dije ginotropia noparainnita rawwar innitaparano menorrealista menorrealismo pluviali bambucore</media:category>
		</item>
		<item>
			<title></title>
			<link>http://www.flickr.com/photos/noparainnita/8735153115/</link>
			<description>			&lt;p&gt;&lt;a href=&quot;http://www.flickr.com/people/noparainnita/&quot;&gt;no para innita&lt;/a&gt; posted a photo:&lt;/p&gt;
	
&lt;p&gt;&lt;a href=&quot;http://www.flickr.com/photos/noparainnita/8735153115/&quot; title=&quot;&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://farm8.staticflickr.com/7300/8735153115_b90a94ab10_m.jpg&quot; width=&quot;240&quot; height=&quot;240&quot; alt=&quot;&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;

</description>
			<pubDate>Mon, 13 May 2013 11:22:11 -0700</pubDate>
			                        <dc:date.Taken>2013-05-13T13:18:59-08:00</dc:date.Taken>
            			<author flickr:profile="http://www.flickr.com/people/noparainnita/">nobody@flickr.com (no para innita)</author>
			<guid isPermaLink="false">tag:flickr.com,2004:/photo/8735153115</guid>
                            <media:content url="http://farm8.staticflickr.com/7300/8735153115_b90a94ab10_b.jpg" 
                   type="image/jpeg"
                   height="952"
                   width="952"/>
    <media:title></media:title>
    <media:thumbnail url="http://farm8.staticflickr.com/7300/8735153115_b90a94ab10_s.jpg" height="75" width="75" />
    <media:credit role="photographer">no para innita</media:credit>
    <media:category scheme="urn:flickr:tags">musician woman sun art love girl female illustration lesbian stars star vegan mujer artist chica arte native drawing song spirals amor feminine no space indian alien dream romance singer estrellas scifi feminism bisexual estrella artista vectorial cantante indígena lesbiana feminismo femenine canción espirales innita ginotropia noparainnita rawwar innitaparano menorrealista menorrealismo pluviali</media:category>
		</item>
		<item>
			<title>Tantos secretos, tan poco creíbles y en tan pocos meses.</title>
			<link>http://www.flickr.com/photos/noparainnita/8724908388/</link>
			<description>			&lt;p&gt;&lt;a href=&quot;http://www.flickr.com/people/noparainnita/&quot;&gt;no para innita&lt;/a&gt; posted a photo:&lt;/p&gt;
	
&lt;p&gt;&lt;a href=&quot;http://www.flickr.com/photos/noparainnita/8724908388/&quot; title=&quot;Tantos secretos, tan poco creíbles y en tan pocos meses.&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://farm8.staticflickr.com/7459/8724908388_ee2a250d4c_m.jpg&quot; width=&quot;186&quot; height=&quot;240&quot; alt=&quot;Tantos secretos, tan poco creíbles y en tan pocos meses.&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;Jueves, 9 de mayo de 2013.&lt;br /&gt;
Bogotá.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
-Listo Innita, una prueba más y vamos a la otra sala a grabar esa estrofa con todas las de la ley.&lt;br /&gt;
-Sí Médula, está bien- respondí con exagerado tono rasposo, emulando sequedad de garganta, de pura consentida. &lt;br /&gt;
-Je je, no desfallezcas Innita. La maratón era necesaria. Mira ya donde nos encontramos. Además, Todas estas trasnochadas le han impregnado ese sabor de insomnio y romanticismo que querías. ¿O no?&lt;br /&gt;
-Sí Médula, eso lo entiende mi mente. Mi cuerpo es el que está que renuncia. El sábado y domingo creo que me quedaré mis merecidas cuarenta y ocho horas en cama.&lt;br /&gt;
-Ja ja, Listo Innita.&lt;br /&gt;
Mi “Sol Edad” se hallaba rumbo a su recta final, la última curva y el último arbusto, el de ramas caídas, semejando brazos descolgados, intencionalmente invadiendo la carretera y tapando, a lo lejos, como un maestro de ceremonias emperifollado delante de una cortina y bajo su propia lluvia de palabras para presentar lo que está por venir, la señal de llegada. Entre hoy y mañana daríamos las últimas puntadas. Un par de arreglos en los coros de tres canciones y ya. Y de ahí, el lunes, a empezar a mezclar. Todo en tiempo récord. Médula sí que había llegado diferente.&lt;br /&gt;
Sí.&lt;br /&gt;
Es increíble cómo las cosas pueden cambiar de un momento a otro. Médula se estaba divorciando. Toda esta semana trabajándole casi diechiocho horas diarias y apenas anoche, infraganti, tuvo que contármelo. No hace cuánto visité su casa, la familia feliz, en una cena acogedora. Y ahora, todo caos. Sus hijas, ¿se desentenderían de él como yo hice con mi padre? ¿se sentirían mamás de su mamá como yo hice con la mía? Tal vez no es que las cosas cambien de un momento a otro.  Tal vez es que en la superficie, la piel del cambio cubre la metamorfosis interna. ¿Cuánto tiempo se llevaría conociendo con la cantante brasilera? El corazón, una crisálida oculta ante los demás. Los suspiros, la evidencia de un baúl de secretos.&lt;br /&gt;
Sí.&lt;br /&gt;
Mejor yo calladita. &lt;br /&gt;
Mi bául tal vez no era muy grande, pero sí lleno de cosas muy raras. Tantos secretos, tan poco creíbles y en tan pocos meses. Ya quisiera yo que también alguien me pillara de manera accidental y hallarme sin más remedio que tener que contarlo todo. Ya quisiera tener la vanidad de una &lt;i&gt;criminal mastermind&lt;/i&gt; que deja indicios para firmar sus obras, y que algún Sherlock me descubriera. Pero el destino era la verdadera mente brillante, borrando toda pista, manteniéndome en el indeseado privilegio de ser la única testigo de los tres Mundos. &lt;br /&gt;
Sí.&lt;br /&gt;
El destino, el señalado, el culpable invisible, la grandilocuente y megalómana risa insonora. &lt;br /&gt;
Si no, ¿cómo más se explica que justo, justo cuando mi No me empezaba a contar que había terminado con su María Elisa, el correo se truncara otra vez? Ya han pasado nueve días y de nuestra relación epistolar, ni más. Y no me importa que Felipa siga sin hablarme, no tenía por qué haber opinado así cuando le conté, bueno, le medio-conté. Es mi vida, y es la única que tengo al fin y al cabo.&lt;br /&gt;
Sí.&lt;br /&gt;
Habían mucho motivos para estar feliz. Y muy animada, y muy optimista.&lt;br /&gt;
El nuevo estudio que Médula tenía ya en desarrollo con su brasilera.&lt;br /&gt;
La cercanía de lanzar mi “Soledad”.&lt;br /&gt;
Mi No, lejos, sí, pero para mí.&lt;br /&gt;
Sí.&lt;br /&gt;
Sin embargo, un leve crujido en alguna parte de mi corazón me decía que algo marchaba mal. Muy mal. Sí, pero ¿qué?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
 &lt;a href=&quot;http://www.flickr.com/photos/noparainnita/sets/72157632704303323/with/8723718307/&quot;&gt;Innita&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;</description>
			<pubDate>Thu, 09 May 2013 17:05:25 -0700</pubDate>
			                        <dc:date.Taken>2013-05-09T18:57:44-08:00</dc:date.Taken>
            			<author flickr:profile="http://www.flickr.com/people/noparainnita/">nobody@flickr.com (no para innita)</author>
			<guid isPermaLink="false">tag:flickr.com,2004:/photo/8724908388</guid>
                            <media:content url="http://farm8.staticflickr.com/7459/8724908388_ee2a250d4c_b.jpg" 
                   type="image/jpeg"
                   height="1024"
                   width="794"/>
    <media:title>Tantos secretos, tan poco creíbles y en tan pocos meses.</media:title>
    <media:description type="html">&lt;p&gt;Jueves, 9 de mayo de 2013.&lt;br /&gt;
Bogotá.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
-Listo Innita, una prueba más y vamos a la otra sala a grabar esa estrofa con todas las de la ley.&lt;br /&gt;
-Sí Médula, está bien- respondí con exagerado tono rasposo, emulando sequedad de garganta, de pura consentida. &lt;br /&gt;
-Je je, no desfallezcas Innita. La maratón era necesaria. Mira ya donde nos encontramos. Además, Todas estas trasnochadas le han impregnado ese sabor de insomnio y romanticismo que querías. ¿O no?&lt;br /&gt;
-Sí Médula, eso lo entiende mi mente. Mi cuerpo es el que está que renuncia. El sábado y domingo creo que me quedaré mis merecidas cuarenta y ocho horas en cama.&lt;br /&gt;
-Ja ja, Listo Innita.&lt;br /&gt;
Mi “Sol Edad” se hallaba rumbo a su recta final, la última curva y el último arbusto, el de ramas caídas, semejando brazos descolgados, intencionalmente invadiendo la carretera y tapando, a lo lejos, como un maestro de ceremonias emperifollado delante de una cortina y bajo su propia lluvia de palabras para presentar lo que está por venir, la señal de llegada. Entre hoy y mañana daríamos las últimas puntadas. Un par de arreglos en los coros de tres canciones y ya. Y de ahí, el lunes, a empezar a mezclar. Todo en tiempo récord. Médula sí que había llegado diferente.&lt;br /&gt;
Sí.&lt;br /&gt;
Es increíble cómo las cosas pueden cambiar de un momento a otro. Médula se estaba divorciando. Toda esta semana trabajándole casi diechiocho horas diarias y apenas anoche, infraganti, tuvo que contármelo. No hace cuánto visité su casa, la familia feliz, en una cena acogedora. Y ahora, todo caos. Sus hijas, ¿se desentenderían de él como yo hice con mi padre? ¿se sentirían mamás de su mamá como yo hice con la mía? Tal vez no es que las cosas cambien de un momento a otro.  Tal vez es que en la superficie, la piel del cambio cubre la metamorfosis interna. ¿Cuánto tiempo se llevaría conociendo con la cantante brasilera? El corazón, una crisálida oculta ante los demás. Los suspiros, la evidencia de un baúl de secretos.&lt;br /&gt;
Sí.&lt;br /&gt;
Mejor yo calladita. &lt;br /&gt;
Mi bául tal vez no era muy grande, pero sí lleno de cosas muy raras. Tantos secretos, tan poco creíbles y en tan pocos meses. Ya quisiera yo que también alguien me pillara de manera accidental y hallarme sin más remedio que tener que contarlo todo. Ya quisiera tener la vanidad de una &lt;i&gt;criminal mastermind&lt;/i&gt; que deja indicios para firmar sus obras, y que algún Sherlock me descubriera. Pero el destino era la verdadera mente brillante, borrando toda pista, manteniéndome en el indeseado privilegio de ser la única testigo de los tres Mundos. &lt;br /&gt;
Sí.&lt;br /&gt;
El destino, el señalado, el culpable invisible, la grandilocuente y megalómana risa insonora. &lt;br /&gt;
Si no, ¿cómo más se explica que justo, justo cuando mi No me empezaba a contar que había terminado con su María Elisa, el correo se truncara otra vez? Ya han pasado nueve días y de nuestra relación epistolar, ni más. Y no me importa que Felipa siga sin hablarme, no tenía por qué haber opinado así cuando le conté, bueno, le medio-conté. Es mi vida, y es la única que tengo al fin y al cabo.&lt;br /&gt;
Sí.&lt;br /&gt;
Habían mucho motivos para estar feliz. Y muy animada, y muy optimista.&lt;br /&gt;
El nuevo estudio que Médula tenía ya en desarrollo con su brasilera.&lt;br /&gt;
La cercanía de lanzar mi “Soledad”.&lt;br /&gt;
Mi No, lejos, sí, pero para mí.&lt;br /&gt;
Sí.&lt;br /&gt;
Sin embargo, un leve crujido en alguna parte de mi corazón me decía que algo marchaba mal. Muy mal. Sí, pero ¿qué?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
 &lt;a href=&quot;http://www.flickr.com/photos/noparainnita/sets/72157632704303323/with/8723718307/&quot;&gt;Innita&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;</media:description>
    <media:thumbnail url="http://farm8.staticflickr.com/7459/8724908388_ee2a250d4c_s.jpg" height="75" width="75" />
    <media:credit role="photographer">no para innita</media:credit>
    <media:category scheme="urn:flickr:tags">musician woman sun art love girl face female illustration pencil lesbian stars star vegan mujer artist chica arte native drawing song spirals amor feminine no space indian diary alien cara dream romance lips mp3 singer estrellas scifi feminism labios bisexual freckles soledad estrella rostro diario artista cantante indígena lápiz lesbiana feminismo pecas femenine canción espirales innita ginotropia noparainnita rawwar innitaparano menorrealista menorrealismo pluviali bambucore</media:category>
		</item>
		<item>
			<title>El sábado y domingo creo que me quedaré mis merecidas cuarenta y ocho horas en cama.</title>
			<link>http://www.flickr.com/photos/noparainnita/8723718307/</link>
			<description>			&lt;p&gt;&lt;a href=&quot;http://www.flickr.com/people/noparainnita/&quot;&gt;no para innita&lt;/a&gt; posted a photo:&lt;/p&gt;
	
&lt;p&gt;&lt;a href=&quot;http://www.flickr.com/photos/noparainnita/8723718307/&quot; title=&quot;El sábado y domingo creo que me quedaré mis merecidas cuarenta y ocho horas en cama.&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://farm8.staticflickr.com/7373/8723718307_5f5129b9ff_m.jpg&quot; width=&quot;240&quot; height=&quot;240&quot; alt=&quot;El sábado y domingo creo que me quedaré mis merecidas cuarenta y ocho horas en cama.&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;Jueves, 9 de mayo de 2013.&lt;br /&gt;
Bogotá.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
-Listo Innita, una prueba más y vamos a la otra sala a grabar esa estrofa con todas las de la ley.&lt;br /&gt;
-Sí Médula, está bien- respondí con exagerado tono rasposo, emulando sequedad de garganta, de pura consentida. &lt;br /&gt;
-Je je, no desfallezcas Innita. La maratón era necesaria. Mira ya donde nos encontramos. Además, Todas estas trasnochadas le han impregnado ese sabor de insomnio y romanticismo que querías. ¿O no?&lt;br /&gt;
-Sí Médula, eso lo entiende mi mente. Mi cuerpo es el que está que renuncia. El sábado y domingo creo que me quedaré mis merecidas cuarenta y ocho horas en cama.&lt;br /&gt;
-Ja ja, Listo Innita.&lt;br /&gt;
Mi “Sol Edad” se hallaba rumbo a su recta final, la última curva y el último arbusto, el de ramas caídas, semejando brazos descolgados, intencionalmente invadiendo la carretera y tapando, a lo lejos, como un maestro de ceremonias emperifollado delante de una cortina y bajo su propia lluvia de palabras para presentar lo que está por venir, la señal de llegada. Entre hoy y mañana daríamos las últimas puntadas. Un par de arreglos en los coros de tres canciones y ya. Y de ahí, el lunes, a empezar a mezclar. Todo en tiempo récord. Médula sí que había llegado diferente.&lt;br /&gt;
Sí.&lt;br /&gt;
Es increíble cómo las cosas pueden cambiar de un momento a otro. Médula se estaba divorciando. Toda esta semana trabajándole casi diechiocho horas diarias y apenas anoche, infraganti, tuvo que contármelo. No hace cuánto visité su casa, la familia feliz, en una cena acogedora. Y ahora, todo caos. Sus hijas, ¿se desentenderían de él como yo hice con mi padre? ¿se sentirían mamás de su mamá como yo hice con la mía? Tal vez no es que las cosas cambien de un momento a otro.  Tal vez es que en la superficie, la piel del cambio cubre la metamorfosis interna. ¿Cuánto tiempo se llevaría conociendo con la cantante brasilera? El corazón, una crisálida oculta ante los demás. Los suspiros, la evidencia de un baúl de secretos.&lt;br /&gt;
Sí.&lt;br /&gt;
Mejor yo calladita. &lt;br /&gt;
Mi bául tal vez no era muy grande, pero sí lleno de cosas muy raras. Tantos secretos, tan poco creíbles y en tan pocos meses. Ya quisiera yo que también alguien me pillara de manera accidental y hallarme sin más remedio que tener que contarlo todo. Ya quisiera tener la vanidad de una &lt;i&gt;criminal mastermind&lt;/i&gt; que deja indicios para firmar sus obras, y que algún Sherlock me descubriera. Pero el destino era la verdadera mente brillante, borrando toda pista, manteniéndome en el indeseado privilegio de ser la única testigo de los tres Mundos. &lt;br /&gt;
Sí.&lt;br /&gt;
El destino, el señalado, el culpable invisible, la grandilocuente y megalómana risa insonora. &lt;br /&gt;
Si no, ¿cómo más se explica que justo, justo cuando mi No me empezaba a contar que había terminado con su María Elisa, el correo se truncara otra vez? Ya han pasado nueve días y de nuestra relación epistolar, ni más. Y no me importa que Felipa siga sin hablarme, no tenía por qué haber opinado así cuando le conté, bueno, le medio-conté. Es mi vida, y es la única que tengo al fin y al cabo.&lt;br /&gt;
Sí.&lt;br /&gt;
Habían mucho motivos para estar feliz. Y muy animada, y muy optimista.&lt;br /&gt;
El nuevo estudio que Médula tenía ya en desarrollo con su brasilera.&lt;br /&gt;
La cercanía de lanzar mi “Soledad”.&lt;br /&gt;
Mi No, lejos, sí, pero para mí.&lt;br /&gt;
Sí.&lt;br /&gt;
Sin embargo, un leve crujido en alguna parte de mi corazón me decía que algo marchaba mal. Muy mal. Sí, pero ¿qué?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
 &lt;a href=&quot;http://www.flickr.com/photos/noparainnita/sets/72157632704303323/with/8723718307/&quot;&gt;Innita&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;</description>
			<pubDate>Thu, 09 May 2013 16:18:50 -0700</pubDate>
			                        <dc:date.Taken>2013-05-09T18:14:23-08:00</dc:date.Taken>
            			<author flickr:profile="http://www.flickr.com/people/noparainnita/">nobody@flickr.com (no para innita)</author>
			<guid isPermaLink="false">tag:flickr.com,2004:/photo/8723718307</guid>
                            <media:content url="http://farm8.staticflickr.com/7373/8723718307_5f5129b9ff_b.jpg" 
                   type="image/jpeg"
                   height="644"
                   width="644"/>
    <media:title>El sábado y domingo creo que me quedaré mis merecidas cuarenta y ocho horas en cama.</media:title>
    <media:description type="html">&lt;p&gt;Jueves, 9 de mayo de 2013.&lt;br /&gt;
Bogotá.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
-Listo Innita, una prueba más y vamos a la otra sala a grabar esa estrofa con todas las de la ley.&lt;br /&gt;
-Sí Médula, está bien- respondí con exagerado tono rasposo, emulando sequedad de garganta, de pura consentida. &lt;br /&gt;
-Je je, no desfallezcas Innita. La maratón era necesaria. Mira ya donde nos encontramos. Además, Todas estas trasnochadas le han impregnado ese sabor de insomnio y romanticismo que querías. ¿O no?&lt;br /&gt;
-Sí Médula, eso lo entiende mi mente. Mi cuerpo es el que está que renuncia. El sábado y domingo creo que me quedaré mis merecidas cuarenta y ocho horas en cama.&lt;br /&gt;
-Ja ja, Listo Innita.&lt;br /&gt;
Mi “Sol Edad” se hallaba rumbo a su recta final, la última curva y el último arbusto, el de ramas caídas, semejando brazos descolgados, intencionalmente invadiendo la carretera y tapando, a lo lejos, como un maestro de ceremonias emperifollado delante de una cortina y bajo su propia lluvia de palabras para presentar lo que está por venir, la señal de llegada. Entre hoy y mañana daríamos las últimas puntadas. Un par de arreglos en los coros de tres canciones y ya. Y de ahí, el lunes, a empezar a mezclar. Todo en tiempo récord. Médula sí que había llegado diferente.&lt;br /&gt;
Sí.&lt;br /&gt;
Es increíble cómo las cosas pueden cambiar de un momento a otro. Médula se estaba divorciando. Toda esta semana trabajándole casi diechiocho horas diarias y apenas anoche, infraganti, tuvo que contármelo. No hace cuánto visité su casa, la familia feliz, en una cena acogedora. Y ahora, todo caos. Sus hijas, ¿se desentenderían de él como yo hice con mi padre? ¿se sentirían mamás de su mamá como yo hice con la mía? Tal vez no es que las cosas cambien de un momento a otro.  Tal vez es que en la superficie, la piel del cambio cubre la metamorfosis interna. ¿Cuánto tiempo se llevaría conociendo con la cantante brasilera? El corazón, una crisálida oculta ante los demás. Los suspiros, la evidencia de un baúl de secretos.&lt;br /&gt;
Sí.&lt;br /&gt;
Mejor yo calladita. &lt;br /&gt;
Mi bául tal vez no era muy grande, pero sí lleno de cosas muy raras. Tantos secretos, tan poco creíbles y en tan pocos meses. Ya quisiera yo que también alguien me pillara de manera accidental y hallarme sin más remedio que tener que contarlo todo. Ya quisiera tener la vanidad de una &lt;i&gt;criminal mastermind&lt;/i&gt; que deja indicios para firmar sus obras, y que algún Sherlock me descubriera. Pero el destino era la verdadera mente brillante, borrando toda pista, manteniéndome en el indeseado privilegio de ser la única testigo de los tres Mundos. &lt;br /&gt;
Sí.&lt;br /&gt;
El destino, el señalado, el culpable invisible, la grandilocuente y megalómana risa insonora. &lt;br /&gt;
Si no, ¿cómo más se explica que justo, justo cuando mi No me empezaba a contar que había terminado con su María Elisa, el correo se truncara otra vez? Ya han pasado nueve días y de nuestra relación epistolar, ni más. Y no me importa que Felipa siga sin hablarme, no tenía por qué haber opinado así cuando le conté, bueno, le medio-conté. Es mi vida, y es la única que tengo al fin y al cabo.&lt;br /&gt;
Sí.&lt;br /&gt;
Habían mucho motivos para estar feliz. Y muy animada, y muy optimista.&lt;br /&gt;
El nuevo estudio que Médula tenía ya en desarrollo con su brasilera.&lt;br /&gt;
La cercanía de lanzar mi “Soledad”.&lt;br /&gt;
Mi No, lejos, sí, pero para mí.&lt;br /&gt;
Sí.&lt;br /&gt;
Sin embargo, un leve crujido en alguna parte de mi corazón me decía que algo marchaba mal. Muy mal. Sí, pero ¿qué?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
 &lt;a href=&quot;http://www.flickr.com/photos/noparainnita/sets/72157632704303323/with/8723718307/&quot;&gt;Innita&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;</media:description>
    <media:thumbnail url="http://farm8.staticflickr.com/7373/8723718307_5f5129b9ff_s.jpg" height="75" width="75" />
    <media:credit role="photographer">no para innita</media:credit>
    <media:category scheme="urn:flickr:tags">musician woman sun art love girl face female illustration lesbian stars star vegan mujer artist chica arte native drawing song spirals amor feminine no space indian diary alien cara dream romance lips mp3 singer estrellas scifi feminism labios bisexual freckles soledad estrella rostro diario artista cantante indígena lesbiana feminismo pecas femenine canción espirales innita ginotropia noparainnita rawwar innitaparano menorrealista menorrealismo pluviali bambucore</media:category>
		</item>
		<item>
			<title>bocetando / sketching</title>
			<link>http://www.flickr.com/photos/noparainnita/8716660370/</link>
			<description>			&lt;p&gt;&lt;a href=&quot;http://www.flickr.com/people/noparainnita/&quot;&gt;no para innita&lt;/a&gt; posted a photo:&lt;/p&gt;
	
&lt;p&gt;&lt;a href=&quot;http://www.flickr.com/photos/noparainnita/8716660370/&quot; title=&quot;bocetando / sketching&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://farm8.staticflickr.com/7377/8716660370_b4aa086d39_m.jpg&quot; width=&quot;240&quot; height=&quot;184&quot; alt=&quot;bocetando / sketching&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p&gt; &lt;a href=&quot;http://www.flickr.com/photos/noparainnita/sets/72157606488035600/with/8716660370/&quot;&gt;love story&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;</description>
			<pubDate>Mon, 06 May 2013 20:21:52 -0700</pubDate>
			                        <dc:date.Taken>2013-05-06T22:21:35-08:00</dc:date.Taken>
            			<author flickr:profile="http://www.flickr.com/people/noparainnita/">nobody@flickr.com (no para innita)</author>
			<guid isPermaLink="false">tag:flickr.com,2004:/photo/8716660370</guid>
                            <media:content url="http://farm8.staticflickr.com/7377/8716660370_b4aa086d39_b.jpg" 
                   type="image/jpeg"
                   height="492"
                   width="641"/>
    <media:title>bocetando / sketching</media:title>
    <media:description type="html">&lt;p&gt; &lt;a href=&quot;http://www.flickr.com/photos/noparainnita/sets/72157606488035600/with/8716660370/&quot;&gt;love story&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;</media:description>
    <media:thumbnail url="http://farm8.staticflickr.com/7377/8716660370_b4aa086d39_s.jpg" height="75" width="75" />
    <media:credit role="photographer">no para innita</media:credit>
    <media:category scheme="urn:flickr:tags">musician woman sun art love girl face female illustration pencil lesbian stars star vegan mujer artist chica arte native drawing song spirals amor feminine no space indian alien cara dream romance lips mp3 singer estrellas scifi feminism labios bisexual freckles soledad estrella rostro artista cantante indígena lápiz lesbiana feminismo pecas femenine canción espirales innita ginotropia noparainnita rawwar innitaparano menorrealista menorrealismo pluviali bambucore</media:category>
		</item>
		<item>
			<title>Say goodbye to the thrills of life.</title>
			<link>http://www.flickr.com/photos/noparainnita/8711614732/</link>
			<description>			&lt;p&gt;&lt;a href=&quot;http://www.flickr.com/people/noparainnita/&quot;&gt;no para innita&lt;/a&gt; posted a photo:&lt;/p&gt;
	
&lt;p&gt;&lt;a href=&quot;http://www.flickr.com/photos/noparainnita/8711614732/&quot; title=&quot;Say goodbye to the thrills of life.&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://farm9.staticflickr.com/8271/8711614732_08ba7201cf_m.jpg&quot; width=&quot;184&quot; height=&quot;240&quot; alt=&quot;Say goodbye to the thrills of life.&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;It’s the darkest hour, you’re twenty two&lt;br /&gt;
The voice of youth, the hour of dread&lt;br /&gt;
The darkest hour and your voice is new&lt;br /&gt;
Love is lost, lost is love&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Your country's new&lt;br /&gt;
Your friends are new&lt;br /&gt;
Your house and even your eyes are new&lt;br /&gt;
Your maid is new and your accent too&lt;br /&gt;
But your fear is as old as the world&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Say goodbye to the thrills of life&lt;br /&gt;
Where love was good, no love was bad&lt;br /&gt;
Wave goodbye to the life without pain&lt;br /&gt;
Say hello&lt;br /&gt;
You’re a beautiful girl&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Say hello to the lunatic men&lt;br /&gt;
Tell them your secrets&lt;br /&gt;
They’re like the grave&lt;br /&gt;
Oh, what have you done? &lt;br /&gt;
Oh, what have you done?&lt;br /&gt;
Love is lost, lost is love&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
You know so much, it’s making you cry&lt;br /&gt;
You refuse to talk but you think like mad&lt;br /&gt;
You’ve cut out your soul and the face of thought&lt;br /&gt;
Oh, what have you done? &lt;br /&gt;
Oh, what have you done? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;quot;Love Is Lost&amp;quot;&lt;br /&gt;
 &lt;a href=&quot;http://youtu.be/F2nJHVNTHNw?t=10m21s&quot; rel=&quot;nofollow&quot;&gt;David Bowie&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;</description>
			<pubDate>Sun, 05 May 2013 12:04:01 -0700</pubDate>
			                        <dc:date.Taken>2013-05-05T13:58:38-08:00</dc:date.Taken>
            			<author flickr:profile="http://www.flickr.com/people/noparainnita/">nobody@flickr.com (no para innita)</author>
			<guid isPermaLink="false">tag:flickr.com,2004:/photo/8711614732</guid>
                            <media:content url="http://farm9.staticflickr.com/8271/8711614732_08ba7201cf_b.jpg" 
                   type="image/jpeg"
                   height="1024"
                   width="785"/>
    <media:title>Say goodbye to the thrills of life.</media:title>
    <media:description type="html">&lt;p&gt;It’s the darkest hour, you’re twenty two&lt;br /&gt;
The voice of youth, the hour of dread&lt;br /&gt;
The darkest hour and your voice is new&lt;br /&gt;
Love is lost, lost is love&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Your country's new&lt;br /&gt;
Your friends are new&lt;br /&gt;
Your house and even your eyes are new&lt;br /&gt;
Your maid is new and your accent too&lt;br /&gt;
But your fear is as old as the world&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Say goodbye to the thrills of life&lt;br /&gt;
Where love was good, no love was bad&lt;br /&gt;
Wave goodbye to the life without pain&lt;br /&gt;
Say hello&lt;br /&gt;
You’re a beautiful girl&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Say hello to the lunatic men&lt;br /&gt;
Tell them your secrets&lt;br /&gt;
They’re like the grave&lt;br /&gt;
Oh, what have you done? &lt;br /&gt;
Oh, what have you done?&lt;br /&gt;
Love is lost, lost is love&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
You know so much, it’s making you cry&lt;br /&gt;
You refuse to talk but you think like mad&lt;br /&gt;
You’ve cut out your soul and the face of thought&lt;br /&gt;
Oh, what have you done? &lt;br /&gt;
Oh, what have you done? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;quot;Love Is Lost&amp;quot;&lt;br /&gt;
 &lt;a href=&quot;http://youtu.be/F2nJHVNTHNw?t=10m21s&quot; rel=&quot;nofollow&quot;&gt;David Bowie&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;</media:description>
    <media:thumbnail url="http://farm9.staticflickr.com/8271/8711614732_08ba7201cf_s.jpg" height="75" width="75" />
    <media:credit role="photographer">no para innita</media:credit>
    <media:category scheme="urn:flickr:tags">portrait musician music david art love face rock pencil lost is bowie gun artist day song retrato no album alien cara next rostro pupils davidbowie raygun artista the lápiz thenextday 2013 pupilas noparainnita loveislost</media:category>
		</item>
		<item>
			<title>Memelancholia</title>
			<link>http://www.flickr.com/photos/noparainnita/8707319495/</link>
			<description>			&lt;p&gt;&lt;a href=&quot;http://www.flickr.com/people/noparainnita/&quot;&gt;no para innita&lt;/a&gt; posted a photo:&lt;/p&gt;
	
&lt;p&gt;&lt;a href=&quot;http://www.flickr.com/photos/noparainnita/8707319495/&quot; title=&quot;Memelancholia&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://farm9.staticflickr.com/8272/8707319495_c64c4e3e01_m.jpg&quot; width=&quot;160&quot; height=&quot;240&quot; alt=&quot;Memelancholia&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;&amp;quot;Everything ends in this world, except the love between  &lt;a href=&quot;http://www.flickr.com/photos/noparainnita/sets/72157606488035600/with/8707319495/&quot;&gt;Innita&lt;/a&gt; and  &lt;a href=&quot;http://www.flickr.com/photos/noparainnita/sets/72157606566250380/with/8707319495/&quot;&gt;No&lt;/a&gt;, which transcends universes&amp;quot;&lt;/p&gt;</description>
			<pubDate>Sat, 04 May 2013 12:35:08 -0700</pubDate>
			                        <dc:date.Taken>2013-05-04T14:29:19-08:00</dc:date.Taken>
            			<author flickr:profile="http://www.flickr.com/people/noparainnita/">nobody@flickr.com (no para innita)</author>
			<guid isPermaLink="false">tag:flickr.com,2004:/photo/8707319495</guid>
                            <media:content url="http://farm9.staticflickr.com/8272/8707319495_c64c4e3e01_b.jpg" 
                   type="image/jpeg"
                   height="1024"
                   width="684"/>
    <media:title>Memelancholia</media:title>
    <media:description type="html">&lt;p&gt;&amp;quot;Everything ends in this world, except the love between  &lt;a href=&quot;http://www.flickr.com/photos/noparainnita/sets/72157606488035600/with/8707319495/&quot;&gt;Innita&lt;/a&gt; and  &lt;a href=&quot;http://www.flickr.com/photos/noparainnita/sets/72157606566250380/with/8707319495/&quot;&gt;No&lt;/a&gt;, which transcends universes&amp;quot;&lt;/p&gt;</media:description>
    <media:thumbnail url="http://farm9.staticflickr.com/8272/8707319495_c64c4e3e01_s.jpg" height="75" width="75" />
    <media:credit role="photographer">no para innita</media:credit>
    <media:category scheme="urn:flickr:tags">musician woman sun art love film girl face female illustration pencil lesbian stars star vegan mujer artist chica arte native drawing song spirals amor feminine no space indian alien cara von dream romance lips mp3 lars meme singer estrellas scifi feminism labios bisexual freckles soledad mundos estrella rostro violeta trier artista vectorial cantante indígena lápiz violenta melancholia lesbiana feminismo aguamarina pecas femenine canción espirales larsvontrier innita ginotropia noparainnita rawwar innitaparano menorrealista menorrealismo pluviali bambucore violetaviolenta</media:category>
		</item>
		<item>
			<title>Es una fortuna que mi cachorrito no sea celoso. Por el contrario, sigue feliz que su compañera de juegos haya vuelto.</title>
			<link>http://www.flickr.com/photos/noparainnita/8694986896/</link>
			<description>			&lt;p&gt;&lt;a href=&quot;http://www.flickr.com/people/noparainnita/&quot;&gt;no para innita&lt;/a&gt; posted a photo:&lt;/p&gt;
	
&lt;p&gt;&lt;a href=&quot;http://www.flickr.com/photos/noparainnita/8694986896/&quot; title=&quot;Es una fortuna que mi cachorrito no sea celoso. Por el contrario, sigue feliz que su compañera de juegos haya vuelto.&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://farm9.staticflickr.com/8394/8694986896_566873833d_m.jpg&quot; width=&quot;189&quot; height=&quot;240&quot; alt=&quot;Es una fortuna que mi cachorrito no sea celoso. Por el contrario, sigue feliz que su compañera de juegos haya vuelto.&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;Lunes, 29 de abril de 2013.&lt;br /&gt;
La Soledad, Bogotá.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;i&gt;“Mi No,&lt;br /&gt;
miniNo,&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
  Estuve miaumiau todo el día con mi gatita, sin salir de casa. Escarbé entre mi cajita, ehmm, en realidad cajota de recuerdos y desempolvé mi chullo con el que fui a la laguna de Tota, lo que te conté ayer. Lo he tenido puesto todo el día, ji ji. Y sigo con la pijamita de anoche, la camiseta de caritas miaumiau. Hoy no me bañé, tal vez lo haga a lengüetazos miaumiau. Es tan agradable tenerla de regreso. Es una fortuna que mi cachorrito no sea celoso. Por el contrario, sigue feliz que su compañera de juegos haya vuelto. Así que miaumiau los tres, mi pequeño núcleo familiar en esta ciudad.&lt;br /&gt;
   &lt;br /&gt;
   Mañana sí leo tu carta.&lt;br /&gt;
Seguiré miaumiau.&lt;br /&gt;
Yo sé que tú me entiendes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Miaumiau,&lt;br /&gt;
 &lt;a href=&quot;http://www.flickr.com/photos/noparainnita/sets/72157632704303323/with/8693832451/&quot;&gt;Innita&lt;/a&gt;”&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;</description>
			<pubDate>Mon, 29 Apr 2013 19:32:15 -0700</pubDate>
			                        <dc:date.Taken>2013-04-29T21:26:14-08:00</dc:date.Taken>
            			<author flickr:profile="http://www.flickr.com/people/noparainnita/">nobody@flickr.com (no para innita)</author>
			<guid isPermaLink="false">tag:flickr.com,2004:/photo/8694986896</guid>
                            <media:content url="http://farm9.staticflickr.com/8394/8694986896_566873833d_b.jpg" 
                   type="image/jpeg"
                   height="1024"
                   width="808"/>
    <media:title>Es una fortuna que mi cachorrito no sea celoso. Por el contrario, sigue feliz que su compañera de juegos haya vuelto.</media:title>
    <media:description type="html">&lt;p&gt;Lunes, 29 de abril de 2013.&lt;br /&gt;
La Soledad, Bogotá.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;i&gt;“Mi No,&lt;br /&gt;
miniNo,&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
  Estuve miaumiau todo el día con mi gatita, sin salir de casa. Escarbé entre mi cajita, ehmm, en realidad cajota de recuerdos y desempolvé mi chullo con el que fui a la laguna de Tota, lo que te conté ayer. Lo he tenido puesto todo el día, ji ji. Y sigo con la pijamita de anoche, la camiseta de caritas miaumiau. Hoy no me bañé, tal vez lo haga a lengüetazos miaumiau. Es tan agradable tenerla de regreso. Es una fortuna que mi cachorrito no sea celoso. Por el contrario, sigue feliz que su compañera de juegos haya vuelto. Así que miaumiau los tres, mi pequeño núcleo familiar en esta ciudad.&lt;br /&gt;
   &lt;br /&gt;
   Mañana sí leo tu carta.&lt;br /&gt;
Seguiré miaumiau.&lt;br /&gt;
Yo sé que tú me entiendes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Miaumiau,&lt;br /&gt;
 &lt;a href=&quot;http://www.flickr.com/photos/noparainnita/sets/72157632704303323/with/8693832451/&quot;&gt;Innita&lt;/a&gt;”&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;</media:description>
    <media:thumbnail url="http://farm9.staticflickr.com/8394/8694986896_566873833d_s.jpg" height="75" width="75" />
    <media:credit role="photographer">no para innita</media:credit>
    <media:category scheme="urn:flickr:tags">musician woman sun art love girl face female illustration pencil cat lesbian stars star vegan mujer artist chica arte native drawing song spirals amor feminine no space indian diary alien cara dream romance lips perú mp3 singer estrellas scifi gata feminism labios bisexual freckles soledad estrella rostro diario artista cantante indígena lápiz lesbiana feminismo chullo pecas femenine canción espirales innita ginotropia noparainnita gatástrofe rawwar innitaparano menorrealista menorrealismo pluviali bambucore</media:category>
		</item>
		<item>
			<title>Así que miaumiau los tres, mi pequeño núcleo familiar en esta ciudad.</title>
			<link>http://www.flickr.com/photos/noparainnita/8693832451/</link>
			<description>			&lt;p&gt;&lt;a href=&quot;http://www.flickr.com/people/noparainnita/&quot;&gt;no para innita&lt;/a&gt; posted a photo:&lt;/p&gt;
	
&lt;p&gt;&lt;a href=&quot;http://www.flickr.com/photos/noparainnita/8693832451/&quot; title=&quot;Así que miaumiau los tres, mi pequeño núcleo familiar en esta ciudad.&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://farm9.staticflickr.com/8533/8693832451_3b9b41b9d9_m.jpg&quot; width=&quot;240&quot; height=&quot;240&quot; alt=&quot;Así que miaumiau los tres, mi pequeño núcleo familiar en esta ciudad.&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;Lunes, 29 de abril de 2013.&lt;br /&gt;
La Soledad, Bogotá.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;i&gt;“Mi No,&lt;br /&gt;
miniNo,&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
  Estuve miaumiau todo el día con mi gatita, sin salir de casa. Escarbé entre mi cajita, ehmm, en realidad cajota de recuerdos y desempolvé mi chullo con el que fui a la laguna de Tota, lo que te conté ayer. Lo he tenido puesto todo el día, ji ji. Y sigo con la pijamita de anoche, la camiseta de caritas miaumiau. Hoy no me bañé, tal vez lo haga a lengüetazos miaumiau. Es tan agradable tenerla de regreso. Es una fortuna que mi cachorrito no sea celoso. Por el contrario, sigue feliz que su compañera de juegos haya vuelto. Así que miaumiau los tres, mi pequeño núcleo familiar en esta ciudad.&lt;br /&gt;
   &lt;br /&gt;
   Mañana sí leo tu carta.&lt;br /&gt;
Seguiré miaumiau.&lt;br /&gt;
Yo sé que tú me entiendes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Miaumiau,&lt;br /&gt;
 &lt;a href=&quot;http://www.flickr.com/photos/noparainnita/sets/72157632704303323/with/8693832451/&quot;&gt;Innita&lt;/a&gt;”&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;</description>
			<pubDate>Mon, 29 Apr 2013 19:11:49 -0700</pubDate>
			                        <dc:date.Taken>2013-04-29T21:10:18-08:00</dc:date.Taken>
            			<author flickr:profile="http://www.flickr.com/people/noparainnita/">nobody@flickr.com (no para innita)</author>
			<guid isPermaLink="false">tag:flickr.com,2004:/photo/8693832451</guid>
                            <media:content url="http://farm9.staticflickr.com/8533/8693832451_3b9b41b9d9_b.jpg" 
                   type="image/jpeg"
                   height="644"
                   width="644"/>
    <media:title>Así que miaumiau los tres, mi pequeño núcleo familiar en esta ciudad.</media:title>
    <media:description type="html">&lt;p&gt;Lunes, 29 de abril de 2013.&lt;br /&gt;
La Soledad, Bogotá.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;i&gt;“Mi No,&lt;br /&gt;
miniNo,&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
  Estuve miaumiau todo el día con mi gatita, sin salir de casa. Escarbé entre mi cajita, ehmm, en realidad cajota de recuerdos y desempolvé mi chullo con el que fui a la laguna de Tota, lo que te conté ayer. Lo he tenido puesto todo el día, ji ji. Y sigo con la pijamita de anoche, la camiseta de caritas miaumiau. Hoy no me bañé, tal vez lo haga a lengüetazos miaumiau. Es tan agradable tenerla de regreso. Es una fortuna que mi cachorrito no sea celoso. Por el contrario, sigue feliz que su compañera de juegos haya vuelto. Así que miaumiau los tres, mi pequeño núcleo familiar en esta ciudad.&lt;br /&gt;
   &lt;br /&gt;
   Mañana sí leo tu carta.&lt;br /&gt;
Seguiré miaumiau.&lt;br /&gt;
Yo sé que tú me entiendes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Miaumiau,&lt;br /&gt;
 &lt;a href=&quot;http://www.flickr.com/photos/noparainnita/sets/72157632704303323/with/8693832451/&quot;&gt;Innita&lt;/a&gt;”&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;</media:description>
    <media:thumbnail url="http://farm9.staticflickr.com/8533/8693832451_3b9b41b9d9_s.jpg" height="75" width="75" />
    <media:credit role="photographer">no para innita</media:credit>
    <media:category scheme="urn:flickr:tags">musician woman sun art love girl face female illustration lesbian stars star vegan mujer artist chica arte native drawing song spirals amor feminine no space indian diary alien cara dream romance lips mp3 singer estrellas scifi feminism labios bisexual freckles soledad estrella rostro diario artista cantante indígena lesbiana feminismo pecas femenine canción espirales innita ginotropia noparainnita rawwar innitaparano menorrealista menorrealismo pluviali bambucore</media:category>
		</item>
		<item>
			<title>Me puse a jugar a ser la Flautista de Cúcuta, cargando en mi mochilita  a Amanda y tocando la flauta a orillas del lago, para hacer salir a los ratones y niños que el flautista de Hamelin ahogó.</title>
			<link>http://www.flickr.com/photos/noparainnita/8691901240/</link>
			<description>			&lt;p&gt;&lt;a href=&quot;http://www.flickr.com/people/noparainnita/&quot;&gt;no para innita&lt;/a&gt; posted a photo:&lt;/p&gt;
	
&lt;p&gt;&lt;a href=&quot;http://www.flickr.com/photos/noparainnita/8691901240/&quot; title=&quot;Me puse a jugar a ser la Flautista de Cúcuta, cargando en mi mochilita  a Amanda y tocando la flauta a orillas del lago, para hacer salir a los ratones y niños que el flautista de Hamelin ahogó.&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://farm9.staticflickr.com/8264/8691901240_9e1fcda1a8_m.jpg&quot; width=&quot;174&quot; height=&quot;240&quot; alt=&quot;Me puse a jugar a ser la Flautista de Cúcuta, cargando en mi mochilita  a Amanda y tocando la flauta a orillas del lago, para hacer salir a los ratones y niños que el flautista de Hamelin ahogó.&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;Domingo, 28 de abril de 2013.&lt;br /&gt;
La Soledad, Bogotá&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;i&gt; “Pecosa,&lt;br /&gt;
hoy estuve pensando todo el día en lo que me escribiste. El domingo parecía estar destinado a eso, reflexión. María Elisa no se quedó anoche ni tampoco vino hoy por una cosa pendiente de su arquitectura que no vale la pena entrar en detalles. En fin, estuve dando vueltas por la Feria del Libro, no quise ir con nadie más para poder pensar en tus palabras, quería sólo caminar entre la gente y meditar, despejado, en todo esto tan raro que es comunicarme contigo. Sin embargo, Ya estando allí, terminé comprándome como seis libros cuando mi idea era apenas anotar títulos y comprarlos mañana con calma; son libros de esos que no son muy queridos por la mayoría, así que con seguridad no se agotarían hoy, pero decidí de una vez adquirirlos. Me sentí adoptando animalitos abandonados, je je. María Elisa me dice que no soy ratón sino gato de biblioteca, porque tengo una relación de   más de misticismo que de simple curiosidad con los libros, yo le digo que no es así, y en fin, discusiones pueriles pero hasta entretenidas; es uno de esos bobos deportes de pareja que nunca terminan de arrojar un ganador. Espero no te moleste que te hable de ella, ya me habías dicho que no, pero suelo ser paranoico, como tú.&lt;br /&gt;
Asumiré de nuevo por un momento lo que me relatas de esas lluvias. Cuando llovió hoy, me puse a pensar en eso.  Pude entender un poco la lluvia de sangre que me dices. Pecosa, en este Mundo, las lluvias de sangre no suceden desde las nubes, sino entre cuatro paredes de mataderos. Litros y litros de sangre inocente llueven a diario por las cloacas de cada rincón del mundo. Creo que, a pesar de la guerra entre humanos mutantes que dices que allí sucede, en el Mundo Escarlata hay menos crueldad que en éste.&lt;br /&gt;
Otra cosita, señorita: a pesar de la prudencia que me pides, mañana mismo llevaré la máscara a donde el amigo biólogo que te conté. Ponte en mi lugar. Necesito saber por qué me pasa eso con la máscara. Te comento de mi decisión porque es una forma de pedirte permiso. Y porque sigo creyendo que tú me la trajiste. Por ahora tengo un extraño vacío que no me permite esciribir más. Pero no te preocupes, más de una vez me quedan raras secuelas cuando me pongo a caminar callado por mucho tiempo entre muchísima gente. &lt;br /&gt;
Besos,&lt;br /&gt;
No”&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“Mi No, &lt;br /&gt;
¡Reapareció Gatástrofe!  Esa pieza de mi rompecabezas llamado corazón ha regresado, no te puedes ni imaginar.  No sabes lo feliz que hoy he estado con esa señorita. Sus maullidos me  despertaron. Eso sí, primero estuvo jugando con Coyote, de eso estoy segurísima, porque cuando, al rato de por fin calmar mi euforia, salí del cuarto, vi el acostumbrado reguero de sus acostumbradas correrías por el apartamento. Apenas a esta hora de la noche me conecto a mi correo porque hace como media hora llegué del Neusa. Sí, nos fuimos los tres todo el día hasta allá, y estaba sorprendentemente vacío; la gente sigue refugiada en sus casas, traumatizados por la lluvia. &lt;br /&gt;
Ay, perdona que no te comente de tu carta, me conecté para contarte de Gatástrofe. Es que el regreso de ella, ahmmm, cómo te explico, vuelve a cerrar una herida, de muchos años atrás, que silenciosametne parecía estar reabriéndose. Ven te explico. Cuando tenía siete años, un día leí la historia del flautista de Hamelin. Horrible esa historia, ahogar a los ratoncitos y luego a los niños. Tú sabes cómo son muchas de esas historias antiguas, los más indefensos pagan por todo. Me puse a llorar, mi mamá me encontró ahí tirada en el suelo, atacada entre lágrimas. Mamá recogió el libro y viendo la página, me dijo que era sólo un cuento, pero claro, dejé de llorar, pero aún así yo no podía animarme. Tú sabes cómo es uno cuando está peque. Estuve muy triste varios días, parecía no querer acabar, a tal punto que mi mamá se preocupó. Para distraerme, me regaló una gatita. Amanda. Y sí, se me pasó. Ella era todo mi amor, muy bella, muy pequeñita. Era avellanadita, rayadita, si hubiera sido negrita le hubiera puesto No, ji ji, por lo que ya te conté. Amanda me acompañó  muchos meses. Un fin de semana, mamá, papá, mi tía y yo fuimos de paseo a clima frío. A la laguna de Tota. Acampamos ahí, y alrededor de la fogata, mi tía se puso a relatarnos cuentos infantiles, de esos mismos que te digo, de Perrault y de Grimm, pero lo bueno era que les reinventaba el final, por ejemplo, cuando contó la de Caperucita, el Lobo se queda cuidando a la abuelita, porque Caperucita, que es algo miope (y la abuela sí que peor), lo confunde con un pastor alemán. A la mañana siguiente decido hacer lo mismo y me puse a jugar a ser la Flautista de Cúcuta, cargando en mi mochilita  a Amanda y tocando la flauta a orillas del lago, para hacer salir a los ratones y niños que el flautista de Hamelin ahogó. Pero no me di cuenta que, encarretada tocando la flauta, mi gatita se había escapado. Es decir, sí la sentí saltar de mi espalda, pero luego ya no la vi. Duramos horas buscándola, y hasta nos quedamos una noche más. Nunca regresó. Y me traumaticé, pensando que yo misma la había hecho ahogar. Duré meses sin tocar flauta. Si no es porque de verdad amo la música, jamás hubiera tocado ningún instrumento. Pero amar es reintentar. En cambio, mi amor por los animalitos me hizo pensar que era mejor tenerlos lejos, como cuando amas a alguien que le hiciste daño y  sabes que estando lejos es lo mejor para esa persona. Así que nunca quise tener más animalitos que cuidar. Hasta que, ya hace casi un año, exactamente el veinticinco de mayo, una gatita negra aparece de imporvisto en mi apartamento, más bien cuarto, en Cúcuta. &lt;br /&gt;
Ya entiendes por qué Gatástrofe es mi redención.&lt;br /&gt;
Estoy muy feliz, mi No, voy a seguir celebrando aquí en casita. ¿Y sabes qué es lo mejor? A Gatástrofe le encanta verme cantar y tocar música, pero sobre todo, tocar flauta.&lt;br /&gt;
Besos,&lt;br /&gt;
 &lt;a href=&quot;http://www.flickr.com/photos/noparainnita/sets/72157632704303323/with/8691739766/&quot;&gt;Innita&lt;/a&gt; ” &lt;/i&gt;&lt;/p&gt;</description>
			<pubDate>Sun, 28 Apr 2013 21:32:34 -0700</pubDate>
			                        <dc:date.Taken>2013-04-28T23:30:27-08:00</dc:date.Taken>
            			<author flickr:profile="http://www.flickr.com/people/noparainnita/">nobody@flickr.com (no para innita)</author>
			<guid isPermaLink="false">tag:flickr.com,2004:/photo/8691901240</guid>
                            <media:content url="http://farm9.staticflickr.com/8264/8691901240_9e1fcda1a8_b.jpg" 
                   type="image/jpeg"
                   height="1024"
                   width="741"/>
    <media:title>Me puse a jugar a ser la Flautista de Cúcuta, cargando en mi mochilita  a Amanda y tocando la flauta a orillas del lago, para hacer salir a los ratones y niños que el flautista de Hamelin ahogó.</media:title>
    <media:description type="html">&lt;p&gt;Domingo, 28 de abril de 2013.&lt;br /&gt;
La Soledad, Bogotá&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;i&gt; “Pecosa,&lt;br /&gt;
hoy estuve pensando todo el día en lo que me escribiste. El domingo parecía estar destinado a eso, reflexión. María Elisa no se quedó anoche ni tampoco vino hoy por una cosa pendiente de su arquitectura que no vale la pena entrar en detalles. En fin, estuve dando vueltas por la Feria del Libro, no quise ir con nadie más para poder pensar en tus palabras, quería sólo caminar entre la gente y meditar, despejado, en todo esto tan raro que es comunicarme contigo. Sin embargo, Ya estando allí, terminé comprándome como seis libros cuando mi idea era apenas anotar títulos y comprarlos mañana con calma; son libros de esos que no son muy queridos por la mayoría, así que con seguridad no se agotarían hoy, pero decidí de una vez adquirirlos. Me sentí adoptando animalitos abandonados, je je. María Elisa me dice que no soy ratón sino gato de biblioteca, porque tengo una relación de   más de misticismo que de simple curiosidad con los libros, yo le digo que no es así, y en fin, discusiones pueriles pero hasta entretenidas; es uno de esos bobos deportes de pareja que nunca terminan de arrojar un ganador. Espero no te moleste que te hable de ella, ya me habías dicho que no, pero suelo ser paranoico, como tú.&lt;br /&gt;
Asumiré de nuevo por un momento lo que me relatas de esas lluvias. Cuando llovió hoy, me puse a pensar en eso.  Pude entender un poco la lluvia de sangre que me dices. Pecosa, en este Mundo, las lluvias de sangre no suceden desde las nubes, sino entre cuatro paredes de mataderos. Litros y litros de sangre inocente llueven a diario por las cloacas de cada rincón del mundo. Creo que, a pesar de la guerra entre humanos mutantes que dices que allí sucede, en el Mundo Escarlata hay menos crueldad que en éste.&lt;br /&gt;
Otra cosita, señorita: a pesar de la prudencia que me pides, mañana mismo llevaré la máscara a donde el amigo biólogo que te conté. Ponte en mi lugar. Necesito saber por qué me pasa eso con la máscara. Te comento de mi decisión porque es una forma de pedirte permiso. Y porque sigo creyendo que tú me la trajiste. Por ahora tengo un extraño vacío que no me permite esciribir más. Pero no te preocupes, más de una vez me quedan raras secuelas cuando me pongo a caminar callado por mucho tiempo entre muchísima gente. &lt;br /&gt;
Besos,&lt;br /&gt;
No”&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“Mi No, &lt;br /&gt;
¡Reapareció Gatástrofe!  Esa pieza de mi rompecabezas llamado corazón ha regresado, no te puedes ni imaginar.  No sabes lo feliz que hoy he estado con esa señorita. Sus maullidos me  despertaron. Eso sí, primero estuvo jugando con Coyote, de eso estoy segurísima, porque cuando, al rato de por fin calmar mi euforia, salí del cuarto, vi el acostumbrado reguero de sus acostumbradas correrías por el apartamento. Apenas a esta hora de la noche me conecto a mi correo porque hace como media hora llegué del Neusa. Sí, nos fuimos los tres todo el día hasta allá, y estaba sorprendentemente vacío; la gente sigue refugiada en sus casas, traumatizados por la lluvia. &lt;br /&gt;
Ay, perdona que no te comente de tu carta, me conecté para contarte de Gatástrofe. Es que el regreso de ella, ahmmm, cómo te explico, vuelve a cerrar una herida, de muchos años atrás, que silenciosametne parecía estar reabriéndose. Ven te explico. Cuando tenía siete años, un día leí la historia del flautista de Hamelin. Horrible esa historia, ahogar a los ratoncitos y luego a los niños. Tú sabes cómo son muchas de esas historias antiguas, los más indefensos pagan por todo. Me puse a llorar, mi mamá me encontró ahí tirada en el suelo, atacada entre lágrimas. Mamá recogió el libro y viendo la página, me dijo que era sólo un cuento, pero claro, dejé de llorar, pero aún así yo no podía animarme. Tú sabes cómo es uno cuando está peque. Estuve muy triste varios días, parecía no querer acabar, a tal punto que mi mamá se preocupó. Para distraerme, me regaló una gatita. Amanda. Y sí, se me pasó. Ella era todo mi amor, muy bella, muy pequeñita. Era avellanadita, rayadita, si hubiera sido negrita le hubiera puesto No, ji ji, por lo que ya te conté. Amanda me acompañó  muchos meses. Un fin de semana, mamá, papá, mi tía y yo fuimos de paseo a clima frío. A la laguna de Tota. Acampamos ahí, y alrededor de la fogata, mi tía se puso a relatarnos cuentos infantiles, de esos mismos que te digo, de Perrault y de Grimm, pero lo bueno era que les reinventaba el final, por ejemplo, cuando contó la de Caperucita, el Lobo se queda cuidando a la abuelita, porque Caperucita, que es algo miope (y la abuela sí que peor), lo confunde con un pastor alemán. A la mañana siguiente decido hacer lo mismo y me puse a jugar a ser la Flautista de Cúcuta, cargando en mi mochilita  a Amanda y tocando la flauta a orillas del lago, para hacer salir a los ratones y niños que el flautista de Hamelin ahogó. Pero no me di cuenta que, encarretada tocando la flauta, mi gatita se había escapado. Es decir, sí la sentí saltar de mi espalda, pero luego ya no la vi. Duramos horas buscándola, y hasta nos quedamos una noche más. Nunca regresó. Y me traumaticé, pensando que yo misma la había hecho ahogar. Duré meses sin tocar flauta. Si no es porque de verdad amo la música, jamás hubiera tocado ningún instrumento. Pero amar es reintentar. En cambio, mi amor por los animalitos me hizo pensar que era mejor tenerlos lejos, como cuando amas a alguien que le hiciste daño y  sabes que estando lejos es lo mejor para esa persona. Así que nunca quise tener más animalitos que cuidar. Hasta que, ya hace casi un año, exactamente el veinticinco de mayo, una gatita negra aparece de imporvisto en mi apartamento, más bien cuarto, en Cúcuta. &lt;br /&gt;
Ya entiendes por qué Gatástrofe es mi redención.&lt;br /&gt;
Estoy muy feliz, mi No, voy a seguir celebrando aquí en casita. ¿Y sabes qué es lo mejor? A Gatástrofe le encanta verme cantar y tocar música, pero sobre todo, tocar flauta.&lt;br /&gt;
Besos,&lt;br /&gt;
 &lt;a href=&quot;http://www.flickr.com/photos/noparainnita/sets/72157632704303323/with/8691739766/&quot;&gt;Innita&lt;/a&gt; ” &lt;/i&gt;&lt;/p&gt;</media:description>
    <media:thumbnail url="http://farm9.staticflickr.com/8264/8691901240_9e1fcda1a8_s.jpg" height="75" width="75" />
    <media:credit role="photographer">no para innita</media:credit>
    <media:category scheme="urn:flickr:tags">musician woman sun art love girl face female illustration lesbian stars star vegan mujer artist chica arte native drawing song spirals amor feminine no space indian diary alien cara dream romance lips perú mp3 singer estrellas scifi feminism labios bisexual freckles soledad laguna estrella rostro diario artista vectorial cantante indígena lesbiana feminismo chullo pecas tota femenine boyacá canción espirales innita ginotropia noparainnita rawwar innitaparano menorrealista menorrealismo pluviali bambucore</media:category>
		</item>
		<item>
			<title>Pecosa, en este Mundo, las lluvias de sangre no suceden desde las nubes, sino entre cuatro paredes de mataderos. Litros y litros de sangre inocente llueven a diario por las cloacas de cada rincón del mundo.</title>
			<link>http://www.flickr.com/photos/noparainnita/8691739766/</link>
			<description>			&lt;p&gt;&lt;a href=&quot;http://www.flickr.com/people/noparainnita/&quot;&gt;no para innita&lt;/a&gt; posted a photo:&lt;/p&gt;
	
&lt;p&gt;&lt;a href=&quot;http://www.flickr.com/photos/noparainnita/8691739766/&quot; title=&quot;Pecosa, en este Mundo, las lluvias de sangre no suceden desde las nubes, sino entre cuatro paredes de mataderos. Litros y litros de sangre inocente llueven a diario por las cloacas de cada rincón del mundo.&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://farm9.staticflickr.com/8113/8691739766_b45beb8f39_m.jpg&quot; width=&quot;240&quot; height=&quot;240&quot; alt=&quot;Pecosa, en este Mundo, las lluvias de sangre no suceden desde las nubes, sino entre cuatro paredes de mataderos. Litros y litros de sangre inocente llueven a diario por las cloacas de cada rincón del mundo.&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;Domingo, 28 de abril de 2013.&lt;br /&gt;
La Soledad, Bogotá&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;i&gt; “Pecosa,&lt;br /&gt;
hoy estuve pensando todo el día en lo que me escribiste. El domingo parecía estar destinado a eso, reflexión. María Elisa no se quedó anoche ni tampoco vino hoy por una cosa pendiente de su arquitectura que no vale la pena entrar en detalles. En fin, estuve dando vueltas por la Feria del Libro, no quise ir con nadie más para poder pensar en tus palabras, quería sólo caminar entre la gente y meditar, despejado, en todo esto tan raro que es comunicarme contigo. Sin embargo, Ya estando allí, terminé comprándome como seis libros cuando mi idea era apenas anotar títulos y comprarlos mañana con calma; son libros de esos que no son muy queridos por la mayoría, así que con seguridad no se agotarían hoy, pero decidí de una vez adquirirlos. Me sentí adoptando animalitos abandonados, je je. María Elisa me dice que no soy ratón sino gato de biblioteca, porque tengo una relación de   más de misticismo que de simple curiosidad con los libros, yo le digo que no es así, y en fin, discusiones pueriles pero hasta entretenidas; es uno de esos bobos deportes de pareja que nunca terminan de arrojar un ganador. Espero no te moleste que te hable de ella, ya me habías dicho que no, pero suelo ser paranoico, como tú.&lt;br /&gt;
Asumiré de nuevo por un momento lo que me relatas de esas lluvias. Cuando llovió hoy, me puse a pensar en eso.  Pude entender un poco la lluvia de sangre que me dices. Pecosa, en este Mundo, las lluvias de sangre no suceden desde las nubes, sino entre cuatro paredes de mataderos. Litros y litros de sangre inocente llueven a diario por las cloacas de cada rincón del mundo. Creo que, a pesar de la guerra entre humanos mutantes que dices que allí sucede, en el Mundo Escarlata hay menos crueldad que en éste.&lt;br /&gt;
Otra cosita, señorita: a pesar de la prudencia que me pides, mañana mismo llevaré la máscara a donde el amigo biólogo que te conté. Ponte en mi lugar. Necesito saber por qué me pasa eso con la máscara. Te comento de mi decisión porque es una forma de pedirte permiso. Y porque sigo creyendo que tú me la trajiste. Por ahora tengo un extraño vacío que no me permite esciribir más. Pero no te preocupes, más de una vez me quedan raras secuelas cuando me pongo a caminar callado por mucho tiempo entre muchísima gente. &lt;br /&gt;
Besos,&lt;br /&gt;
No”&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“Mi No, &lt;br /&gt;
¡Reapareció Gatástrofe!  Esa pieza de mi rompecabezas llamado corazón ha regresado, no te puedes ni imaginar.  No sabes lo feliz que hoy he estado con esa señorita. Sus maullidos me  despertaron. Eso sí, primero estuvo jugando con Coyote, de eso estoy segurísima, porque cuando, al rato de por fin calmar mi euforia, salí del cuarto, vi el acostumbrado reguero de sus acostumbradas correrías por el apartamento. Apenas a esta hora de la noche me conecto a mi correo porque hace como media hora llegué del Neusa. Sí, nos fuimos los tres todo el día hasta allá, y estaba sorprendentemente vacío; la gente sigue refugiada en sus casas, traumatizados por la lluvia. &lt;br /&gt;
Ay, perdona que no te comente de tu carta, me conecté para contarte de Gatástrofe. Es que el regreso de ella, ahmmm, cómo te explico, vuelve a cerrar una herida, de muchos años atrás, que silenciosametne parecía estar reabriéndose. Ven te explico. Cuando tenía siete años, un día leí la historia del flautista de Hamelin. Horrible esa historia, ahogar a los ratoncitos y luego a los niños. Tú sabes cómo son muchas de esas historias antiguas, los más indefensos pagan por todo. Me puse a llorar, mi mamá me encontró ahí tirada en el suelo, atacada entre lágrimas. Mamá recogió el libro y viendo la página, me dijo que era sólo un cuento, pero claro, dejé de llorar, pero aún así yo no podía animarme. Tú sabes cómo es uno cuando está peque. Estuve muy triste varios días, parecía no querer acabar, a tal punto que mi mamá se preocupó. Para distraerme, me regaló una gatita. Amanda. Y sí, se me pasó. Ella era todo mi amor, muy bella, muy pequeñita. Era avellanadita, rayadita, si hubiera sido negrita le hubiera puesto No, ji ji, por lo que ya te conté. Amanda me acompañó  muchos meses. Un fin de semana, mamá, papá, mi tía y yo fuimos de paseo a clima frío. A la laguna de Tota. Acampamos ahí, y alrededor de la fogata, mi tía se puso a relatarnos cuentos infantiles, de esos mismos que te digo, de Perrault y de Grimm, pero lo bueno era que les reinventaba el final, por ejemplo, cuando contó la de Caperucita, el Lobo se queda cuidando a la abuelita, porque Caperucita, que es algo miope (y la abuela sí que peor), lo confunde con un pastor alemán. A la mañana siguiente decido hacer lo mismo y me puse a jugar a ser la Flautista de Cúcuta, cargando en mi mochilita  a Amanda y tocando la flauta a orillas del lago, para hacer salir a los ratones y niños que el flautista de Hamelin ahogó. Pero no me di cuenta que, encarretada tocando la flauta, mi gatita se había escapado. Es decir, sí la sentí saltar de mi espalda, pero luego ya no la vi. Duramos horas buscándola, y hasta nos quedamos una noche más. Nunca regresó. Y me traumaticé, pensando que yo misma la había hecho ahogar. Duré meses sin tocar flauta. Si no es porque de verdad amo la música, jamás hubiera tocado ningún instrumento. Pero amar es reintentar. En cambio, mi amor por los animalitos me hizo pensar que era mejor tenerlos lejos, como cuando amas a alguien que le hiciste daño y  sabes que estando lejos es lo mejor para esa persona. Así que nunca quise tener más animalitos que cuidar. Hasta que, ya hace casi un año, exactamente el veinticinco de mayo, una gatita negra aparece de imporvisto en mi apartamento, más bien cuarto, en Cúcuta. &lt;br /&gt;
Ya entiendes por qué Gatástrofe es mi redención.&lt;br /&gt;
Estoy muy feliz, mi No, voy a seguir celebrando aquí en casita. ¿Y sabes qué es lo mejor? A Gatástrofe le encanta verme cantar y tocar música, pero sobre todo, tocar flauta.&lt;br /&gt;
Besos,&lt;br /&gt;
 &lt;a href=&quot;http://www.flickr.com/photos/noparainnita/sets/72157632704303323/with/8691739766/&quot;&gt;Innita&lt;/a&gt; ” &lt;/i&gt;&lt;/p&gt;</description>
			<pubDate>Sun, 28 Apr 2013 20:24:46 -0700</pubDate>
			                        <dc:date.Taken>2013-04-28T22:22:53-08:00</dc:date.Taken>
            			<author flickr:profile="http://www.flickr.com/people/noparainnita/">nobody@flickr.com (no para innita)</author>
			<guid isPermaLink="false">tag:flickr.com,2004:/photo/8691739766</guid>
                            <media:content url="http://farm9.staticflickr.com/8113/8691739766_b45beb8f39_b.jpg" 
                   type="image/jpeg"
                   height="644"
                   width="644"/>
    <media:title>Pecosa, en este Mundo, las lluvias de sangre no suceden desde las nubes, sino entre cuatro paredes de mataderos. Litros y litros de sangre inocente llueven a diario por las cloacas de cada rincón del mundo.</media:title>
    <media:description type="html">&lt;p&gt;Domingo, 28 de abril de 2013.&lt;br /&gt;
La Soledad, Bogotá&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;i&gt; “Pecosa,&lt;br /&gt;
hoy estuve pensando todo el día en lo que me escribiste. El domingo parecía estar destinado a eso, reflexión. María Elisa no se quedó anoche ni tampoco vino hoy por una cosa pendiente de su arquitectura que no vale la pena entrar en detalles. En fin, estuve dando vueltas por la Feria del Libro, no quise ir con nadie más para poder pensar en tus palabras, quería sólo caminar entre la gente y meditar, despejado, en todo esto tan raro que es comunicarme contigo. Sin embargo, Ya estando allí, terminé comprándome como seis libros cuando mi idea era apenas anotar títulos y comprarlos mañana con calma; son libros de esos que no son muy queridos por la mayoría, así que con seguridad no se agotarían hoy, pero decidí de una vez adquirirlos. Me sentí adoptando animalitos abandonados, je je. María Elisa me dice que no soy ratón sino gato de biblioteca, porque tengo una relación de   más de misticismo que de simple curiosidad con los libros, yo le digo que no es así, y en fin, discusiones pueriles pero hasta entretenidas; es uno de esos bobos deportes de pareja que nunca terminan de arrojar un ganador. Espero no te moleste que te hable de ella, ya me habías dicho que no, pero suelo ser paranoico, como tú.&lt;br /&gt;
Asumiré de nuevo por un momento lo que me relatas de esas lluvias. Cuando llovió hoy, me puse a pensar en eso.  Pude entender un poco la lluvia de sangre que me dices. Pecosa, en este Mundo, las lluvias de sangre no suceden desde las nubes, sino entre cuatro paredes de mataderos. Litros y litros de sangre inocente llueven a diario por las cloacas de cada rincón del mundo. Creo que, a pesar de la guerra entre humanos mutantes que dices que allí sucede, en el Mundo Escarlata hay menos crueldad que en éste.&lt;br /&gt;
Otra cosita, señorita: a pesar de la prudencia que me pides, mañana mismo llevaré la máscara a donde el amigo biólogo que te conté. Ponte en mi lugar. Necesito saber por qué me pasa eso con la máscara. Te comento de mi decisión porque es una forma de pedirte permiso. Y porque sigo creyendo que tú me la trajiste. Por ahora tengo un extraño vacío que no me permite esciribir más. Pero no te preocupes, más de una vez me quedan raras secuelas cuando me pongo a caminar callado por mucho tiempo entre muchísima gente. &lt;br /&gt;
Besos,&lt;br /&gt;
No”&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“Mi No, &lt;br /&gt;
¡Reapareció Gatástrofe!  Esa pieza de mi rompecabezas llamado corazón ha regresado, no te puedes ni imaginar.  No sabes lo feliz que hoy he estado con esa señorita. Sus maullidos me  despertaron. Eso sí, primero estuvo jugando con Coyote, de eso estoy segurísima, porque cuando, al rato de por fin calmar mi euforia, salí del cuarto, vi el acostumbrado reguero de sus acostumbradas correrías por el apartamento. Apenas a esta hora de la noche me conecto a mi correo porque hace como media hora llegué del Neusa. Sí, nos fuimos los tres todo el día hasta allá, y estaba sorprendentemente vacío; la gente sigue refugiada en sus casas, traumatizados por la lluvia. &lt;br /&gt;
Ay, perdona que no te comente de tu carta, me conecté para contarte de Gatástrofe. Es que el regreso de ella, ahmmm, cómo te explico, vuelve a cerrar una herida, de muchos años atrás, que silenciosametne parecía estar reabriéndose. Ven te explico. Cuando tenía siete años, un día leí la historia del flautista de Hamelin. Horrible esa historia, ahogar a los ratoncitos y luego a los niños. Tú sabes cómo son muchas de esas historias antiguas, los más indefensos pagan por todo. Me puse a llorar, mi mamá me encontró ahí tirada en el suelo, atacada entre lágrimas. Mamá recogió el libro y viendo la página, me dijo que era sólo un cuento, pero claro, dejé de llorar, pero aún así yo no podía animarme. Tú sabes cómo es uno cuando está peque. Estuve muy triste varios días, parecía no querer acabar, a tal punto que mi mamá se preocupó. Para distraerme, me regaló una gatita. Amanda. Y sí, se me pasó. Ella era todo mi amor, muy bella, muy pequeñita. Era avellanadita, rayadita, si hubiera sido negrita le hubiera puesto No, ji ji, por lo que ya te conté. Amanda me acompañó  muchos meses. Un fin de semana, mamá, papá, mi tía y yo fuimos de paseo a clima frío. A la laguna de Tota. Acampamos ahí, y alrededor de la fogata, mi tía se puso a relatarnos cuentos infantiles, de esos mismos que te digo, de Perrault y de Grimm, pero lo bueno era que les reinventaba el final, por ejemplo, cuando contó la de Caperucita, el Lobo se queda cuidando a la abuelita, porque Caperucita, que es algo miope (y la abuela sí que peor), lo confunde con un pastor alemán. A la mañana siguiente decido hacer lo mismo y me puse a jugar a ser la Flautista de Cúcuta, cargando en mi mochilita  a Amanda y tocando la flauta a orillas del lago, para hacer salir a los ratones y niños que el flautista de Hamelin ahogó. Pero no me di cuenta que, encarretada tocando la flauta, mi gatita se había escapado. Es decir, sí la sentí saltar de mi espalda, pero luego ya no la vi. Duramos horas buscándola, y hasta nos quedamos una noche más. Nunca regresó. Y me traumaticé, pensando que yo misma la había hecho ahogar. Duré meses sin tocar flauta. Si no es porque de verdad amo la música, jamás hubiera tocado ningún instrumento. Pero amar es reintentar. En cambio, mi amor por los animalitos me hizo pensar que era mejor tenerlos lejos, como cuando amas a alguien que le hiciste daño y  sabes que estando lejos es lo mejor para esa persona. Así que nunca quise tener más animalitos que cuidar. Hasta que, ya hace casi un año, exactamente el veinticinco de mayo, una gatita negra aparece de imporvisto en mi apartamento, más bien cuarto, en Cúcuta. &lt;br /&gt;
Ya entiendes por qué Gatástrofe es mi redención.&lt;br /&gt;
Estoy muy feliz, mi No, voy a seguir celebrando aquí en casita. ¿Y sabes qué es lo mejor? A Gatástrofe le encanta verme cantar y tocar música, pero sobre todo, tocar flauta.&lt;br /&gt;
Besos,&lt;br /&gt;
 &lt;a href=&quot;http://www.flickr.com/photos/noparainnita/sets/72157632704303323/with/8691739766/&quot;&gt;Innita&lt;/a&gt; ” &lt;/i&gt;&lt;/p&gt;</media:description>
    <media:thumbnail url="http://farm9.staticflickr.com/8113/8691739766_b45beb8f39_s.jpg" height="75" width="75" />
    <media:credit role="photographer">no para innita</media:credit>
    <media:category scheme="urn:flickr:tags">musician woman sun art love girl face female illustration lesbian stars star vegan mujer artist chica arte native drawing song spirals amor feminine no space indian diary alien cara dream romance lips mp3 singer estrellas scifi feminism labios bisexual freckles soledad estrella rostro diario artista cantante indígena lesbiana feminismo pecas femenine canción espirales innita ginotropia noparainnita rawwar innitaparano menorrealista menorrealismo pluviali bambucore</media:category>
		</item>
		<item>
			<title>“Mi No, hoy, como tú, no estoy. Besos, Innita”</title>
			<link>http://www.flickr.com/photos/noparainnita/8681665149/</link>
			<description>			&lt;p&gt;&lt;a href=&quot;http://www.flickr.com/people/noparainnita/&quot;&gt;no para innita&lt;/a&gt; posted a photo:&lt;/p&gt;
	
&lt;p&gt;&lt;a href=&quot;http://www.flickr.com/photos/noparainnita/8681665149/&quot; title=&quot;“Mi No, hoy, como tú, no estoy. Besos, Innita”&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://farm9.staticflickr.com/8260/8681665149_4d0e44a428_m.jpg&quot; width=&quot;240&quot; height=&quot;216&quot; alt=&quot;“Mi No, hoy, como tú, no estoy. Besos, Innita”&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;Jueves, 25 de abril de 2013.&lt;br /&gt;
La Soledad, Bogotá.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En mi adormilamiento, creí que el ferroso hilo de olor a hemoglobina que me había despertado un puñado de segundos atrás provenía de mi entrepierna. De mi período. Como si tantos cambios de los últimos meses no fueran suficiente, mi querida vagina seguía sin seguir su habitual cronómetro de toda la vida, desordenando también mi ahora desmemorizado hábito de cautelosas copas lunares o tampones colocadas en noche de víspera, y pensé que tal olor sanguíneo anunciaba a mi nariz que me había llegado sin haberme puesto nada en la noche anterior. Sin querer ni ver la rojiza huella de tal amnesia  en mis cobijas, salté de mi cama, y dando traspiés de sonámbula, llegué al baño, levantando mi camiseta extralarge y tomando un trapito para empezar a secarme. Por la sorpresa que a veces brinda el olvido, mi pubis estaba intacto. Sí me  había puesto la copa. Sí me había llegado la regla. Saqué la copa de mi vagina y vacié el líquido en la tierrita de las plantitas del baño. Un poco más despierta, a causa del contacto del agua fría en mis manos al lavar el íntimo recipiente, mi mente empezó a aceitar sus poleas y moverlas más rápido. Así que, si mi copa, hermética toda la noche hasta hace un minuto atrás, no era el punto de origen del olor que se me sacó de mi sueño, entonces...&lt;br /&gt;
De inmediato salí del baño y me asomé a la ventana, corriendo la cortina de mi cuarto. El Mundo Escarlata había vuelto a hacer de las suyas en la madrugada. Había vuelto a llover sangre. &lt;br /&gt;
Debí estar muy profunda para ese momento, porque ni el nuevo bullicio de las calles me había despertado, y eso que soy una persona sonora. Aún con los ojos empijamados, prendí la tele,  sintonicé los canales de noticias, y sí, el mismo estremecimiento mundial por el aguacero escarlata en el mismo área suramericana. Lo apagué, con la sin piedad de mi apatía: para mí, en este ocasión, en esta segunda vez del suceso, a diferencia de la primera, lo recibí muchísimo más tranquila y sin ninguna gota de lágrima. Era tan sólo la reafirmación de lo que ya había constatado: ajá, sí, hay otros Mundos. Pero la leve indiferencia de la nueva lluvia se debía más a que mi cabeza seguía dislocada del resto de mi cuerpo, sin aterrizar en esta mañana escarlata.  Me había trasnochado esperando la segundaa parte de esa carta truncada de mi No, al punto que tuve que obligarme a apagar mi laptop y sepultarme bajo las sábanas tras oir  el creceiente trinar de pajaritos en el alba. La ironía de estos días me susurraba en el oído una burla: &lt;i&gt;“supongo que la lluvia cayó segundos después de que me durmiera”&lt;/i&gt;, ja. &lt;br /&gt;
Los charcos de sangre en las calles corroboraban lo que los blogs de internet daban en cifras exactas: la lluvia duró dieciséis minutos, cincuenta y dos segundos. Me imagino el horror de todos los afectados. Pero hoy estaba con el ánimo bloqueado, nada parecía soprenderme. El sueño acumulado persistía en ser recuperado y después de servirme medio vasado de malteada de arroz, y enviar una pequeña botella con mensaje corto por mi laptop, me  dormí. Incluso Coyote, único testigo de mi día autista, ni quiso ladrar.&lt;br /&gt;
Hoy no estoy.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;i&gt; “Mi No,&lt;br /&gt;
hoy, como tú, no estoy.&lt;br /&gt;
Besos,&lt;br /&gt;
Innita” &lt;/i&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desperté horas después, cuando la noche empezaba a teñir el cielo. Estuve ida, sin abrir mis párpados, arrunchada como un frijolito, ahí junto a Coyote, imaginando mil tristezas borrosas, informes y secas, al mismo compás que el gris aguamarina se opacaba bajo la luz de las lejanas estrellas. Sólo un chispazo con remedo de epifanía tardía se diferenció de la espesa bruma de mi pesado sinsabor: tal vez la primera lluvia de sangre de semanas atrás fue la que abrió el canal de comunicación con mi No, y tal vez fue también esta otra lluvia, aún antes que se manifestara, tal como están presentes los invitados de una fiesta en una lista antes de pisar la entrada, la que también la había truncado. &lt;br /&gt;
Ya mañana será mañana. Hoy no estoy. &lt;a href=&quot;http://www.flickr.com/photos/noparainnita/sets/72157632704303323/with/8682661482/&quot;&gt;Innita&lt;/a&gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
model / modelo: Aymara Herrera Salas&lt;/p&gt;</description>
			<pubDate>Thu, 25 Apr 2013 20:35:51 -0700</pubDate>
			                        <dc:date.Taken>2013-04-25T22:32:26-08:00</dc:date.Taken>
            			<author flickr:profile="http://www.flickr.com/people/noparainnita/">nobody@flickr.com (no para innita)</author>
			<guid isPermaLink="false">tag:flickr.com,2004:/photo/8681665149</guid>
                            <media:content url="http://farm9.staticflickr.com/8260/8681665149_4d0e44a428_b.jpg" 
                   type="image/jpeg"
                   height="856"
                   width="952"/>
    <media:title>“Mi No, hoy, como tú, no estoy. Besos, Innita”</media:title>
    <media:description type="html">&lt;p&gt;Jueves, 25 de abril de 2013.&lt;br /&gt;
La Soledad, Bogotá.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En mi adormilamiento, creí que el ferroso hilo de olor a hemoglobina que me había despertado un puñado de segundos atrás provenía de mi entrepierna. De mi período. Como si tantos cambios de los últimos meses no fueran suficiente, mi querida vagina seguía sin seguir su habitual cronómetro de toda la vida, desordenando también mi ahora desmemorizado hábito de cautelosas copas lunares o tampones colocadas en noche de víspera, y pensé que tal olor sanguíneo anunciaba a mi nariz que me había llegado sin haberme puesto nada en la noche anterior. Sin querer ni ver la rojiza huella de tal amnesia  en mis cobijas, salté de mi cama, y dando traspiés de sonámbula, llegué al baño, levantando mi camiseta extralarge y tomando un trapito para empezar a secarme. Por la sorpresa que a veces brinda el olvido, mi pubis estaba intacto. Sí me  había puesto la copa. Sí me había llegado la regla. Saqué la copa de mi vagina y vacié el líquido en la tierrita de las plantitas del baño. Un poco más despierta, a causa del contacto del agua fría en mis manos al lavar el íntimo recipiente, mi mente empezó a aceitar sus poleas y moverlas más rápido. Así que, si mi copa, hermética toda la noche hasta hace un minuto atrás, no era el punto de origen del olor que se me sacó de mi sueño, entonces...&lt;br /&gt;
De inmediato salí del baño y me asomé a la ventana, corriendo la cortina de mi cuarto. El Mundo Escarlata había vuelto a hacer de las suyas en la madrugada. Había vuelto a llover sangre. &lt;br /&gt;
Debí estar muy profunda para ese momento, porque ni el nuevo bullicio de las calles me había despertado, y eso que soy una persona sonora. Aún con los ojos empijamados, prendí la tele,  sintonicé los canales de noticias, y sí, el mismo estremecimiento mundial por el aguacero escarlata en el mismo área suramericana. Lo apagué, con la sin piedad de mi apatía: para mí, en este ocasión, en esta segunda vez del suceso, a diferencia de la primera, lo recibí muchísimo más tranquila y sin ninguna gota de lágrima. Era tan sólo la reafirmación de lo que ya había constatado: ajá, sí, hay otros Mundos. Pero la leve indiferencia de la nueva lluvia se debía más a que mi cabeza seguía dislocada del resto de mi cuerpo, sin aterrizar en esta mañana escarlata.  Me había trasnochado esperando la segundaa parte de esa carta truncada de mi No, al punto que tuve que obligarme a apagar mi laptop y sepultarme bajo las sábanas tras oir  el creceiente trinar de pajaritos en el alba. La ironía de estos días me susurraba en el oído una burla: &lt;i&gt;“supongo que la lluvia cayó segundos después de que me durmiera”&lt;/i&gt;, ja. &lt;br /&gt;
Los charcos de sangre en las calles corroboraban lo que los blogs de internet daban en cifras exactas: la lluvia duró dieciséis minutos, cincuenta y dos segundos. Me imagino el horror de todos los afectados. Pero hoy estaba con el ánimo bloqueado, nada parecía soprenderme. El sueño acumulado persistía en ser recuperado y después de servirme medio vasado de malteada de arroz, y enviar una pequeña botella con mensaje corto por mi laptop, me  dormí. Incluso Coyote, único testigo de mi día autista, ni quiso ladrar.&lt;br /&gt;
Hoy no estoy.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;i&gt; “Mi No,&lt;br /&gt;
hoy, como tú, no estoy.&lt;br /&gt;
Besos,&lt;br /&gt;
Innita” &lt;/i&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desperté horas después, cuando la noche empezaba a teñir el cielo. Estuve ida, sin abrir mis párpados, arrunchada como un frijolito, ahí junto a Coyote, imaginando mil tristezas borrosas, informes y secas, al mismo compás que el gris aguamarina se opacaba bajo la luz de las lejanas estrellas. Sólo un chispazo con remedo de epifanía tardía se diferenció de la espesa bruma de mi pesado sinsabor: tal vez la primera lluvia de sangre de semanas atrás fue la que abrió el canal de comunicación con mi No, y tal vez fue también esta otra lluvia, aún antes que se manifestara, tal como están presentes los invitados de una fiesta en una lista antes de pisar la entrada, la que también la había truncado. &lt;br /&gt;
Ya mañana será mañana. Hoy no estoy. &lt;a href=&quot;http://www.flickr.com/photos/noparainnita/sets/72157632704303323/with/8682661482/&quot;&gt;Innita&lt;/a&gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
model / modelo: Aymara Herrera Salas&lt;/p&gt;</media:description>
    <media:thumbnail url="http://farm9.staticflickr.com/8260/8681665149_4d0e44a428_s.jpg" height="75" width="75" />
    <media:credit role="photographer">no para innita</media:credit>
    <media:category scheme="urn:flickr:tags">musician woman sun art love girl face female illustration pencil lesbian stars star vegan mujer artist chica arte native drawing song spirals amor feminine no space indian diary alien cara dream romance lips mp3 singer estrellas scifi feminism labios bisexual freckles soledad estrella rostro diario artista cantante indígena lesbiana feminismo pecas femenine canción espirales innita ginotropia noparainnita rawwar innitaparano menorrealista menorrealismo pluviali bambucore</media:category>
		</item>
		<item>
			<title>Me imagino el horror de todos los afectados. Pero hoy estaba con el ánimo bloqueado, nada parecía soprenderme.</title>
			<link>http://www.flickr.com/photos/noparainnita/8682661482/</link>
			<description>			&lt;p&gt;&lt;a href=&quot;http://www.flickr.com/people/noparainnita/&quot;&gt;no para innita&lt;/a&gt; posted a photo:&lt;/p&gt;
	
&lt;p&gt;&lt;a href=&quot;http://www.flickr.com/photos/noparainnita/8682661482/&quot; title=&quot;Me imagino el horror de todos los afectados. Pero hoy estaba con el ánimo bloqueado, nada parecía soprenderme.&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://farm9.staticflickr.com/8123/8682661482_70e1092497_m.jpg&quot; width=&quot;240&quot; height=&quot;240&quot; alt=&quot;Me imagino el horror de todos los afectados. Pero hoy estaba con el ánimo bloqueado, nada parecía soprenderme.&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;Jueves, 25 de abril de 2013.&lt;br /&gt;
La Soledad, Bogotá.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En mi adormilamiento, creí que el ferroso hilo de olor a hemoglobina que me había despertado un puñado de segundos atrás provenía de mi entrepierna. De mi período. Como si tantos cambios de los últimos meses no fueran suficiente, mi querida vagina seguía sin seguir su habitual cronómetro de toda la vida, desordenando también mi ahora desmemorizado hábito de cautelosas copas lunares o tampones colocadas en noche de víspera, y pensé que tal olor sanguíneo anunciaba a mi nariz que me había llegado sin haberme puesto nada en la noche anterior. Sin querer ni ver la rojiza huella de tal amnesia  en mis cobijas, salté de mi cama, y dando traspiés de sonámbula, llegué al baño, levantando mi camiseta extralarge y tomando un trapito para empezar a secarme. Por la sorpresa que a veces brinda el olvido, mi pubis estaba intacto. Sí me  había puesto la copa. Sí me había llegado la regla. Saqué la copa de mi vagina y vacié el líquido en la tierrita de las plantitas del baño. Un poco más despierta, a causa del contacto del agua fría en mis manos al lavar el íntimo recipiente, mi mente empezó a aceitar sus poleas y moverlas más rápido. Así que, si mi copa, hermética toda la noche hasta hace un minuto atrás, no era el punto de origen del olor que se me sacó de mi sueño, entonces...&lt;br /&gt;
De inmediato salí del baño y me asomé a la ventana, corriendo la cortina de mi cuarto. El Mundo Escarlata había vuelto a hacer de las suyas en la madrugada. Había vuelto a llover sangre. &lt;br /&gt;
Debí estar muy profunda para ese momento, porque ni el nuevo bullicio de las calles me había despertado, y eso que soy una persona sonora. Aún con los ojos empijamados, prendí la tele,  sintonicé los canales de noticias, y sí, el mismo estremecimiento mundial por el aguacero escarlata en el mismo área suramericana. Lo apagué, con la sin piedad de mi apatía: para mí, en este ocasión, en esta segunda vez del suceso, a diferencia de la primera, lo recibí muchísimo más tranquila y sin ninguna gota de lágrima. Era tan sólo la reafirmación de lo que ya había constatado: ajá, sí, hay otros Mundos. Pero la leve indiferencia de la nueva lluvia se debía más a que mi cabeza seguía dislocada del resto de mi cuerpo, sin aterrizar en esta mañana escarlata.  Me había trasnochado esperando la segundaa parte de esa carta truncada de mi No, al punto que tuve que obligarme a apagar mi laptop y sepultarme bajo las sábanas tras oir  el creceiente trinar de pajaritos en el alba. La ironía de estos días me susurraba en el oído una burla: &lt;i&gt;“supongo que la lluvia cayó segundos después de que me durmiera”&lt;/i&gt;, ja. &lt;br /&gt;
Los charcos de sangre en las calles corroboraban lo que los blogs de internet daban en cifras exactas: la lluvia duró dieciséis minutos, cincuenta y dos segundos. Me imagino el horror de todos los afectados. Pero hoy estaba con el ánimo bloqueado, nada parecía soprenderme. El sueño acumulado persistía en ser recuperado y después de servirme medio vasado de malteada de arroz, y enviar una pequeña botella con mensaje corto por mi laptop, me  dormí. Incluso Coyote, único testigo de mi día autista, ni quiso ladrar.&lt;br /&gt;
Hoy no estoy.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;i&gt; “Mi No,&lt;br /&gt;
hoy, como tú, no estoy.&lt;br /&gt;
Besos,&lt;br /&gt;
Innita” &lt;/i&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desperté horas después, cuando la noche empezaba a teñir el cielo. Estuve ida, sin abrir mis párpados, arrunchada como un frijolito, ahí junto a Coyote, imaginando mil tristezas borrosas, informes y secas, al mismo compás que el gris aguamarina se opacaba bajo la luz de las lejanas estrellas. Sólo un chispazo con remedo de epifanía tardía se diferenció de la espesa bruma de mi pesado sinsabor: tal vez la primera lluvia de sangre de semanas atrás fue la que abrió el canal de comunicación con mi No, y tal vez fue también esta otra lluvia, aún antes que se manifestara, tal como están presentes los invitados de una fiesta en una lista antes de pisar la entrada, la que también la había truncado. &lt;br /&gt;
Ya mañana será mañana. Hoy no estoy. &lt;a href=&quot;http://www.flickr.com/photos/noparainnita/sets/72157632704303323/with/8682661482/&quot;&gt;Innita&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;</description>
			<pubDate>Thu, 25 Apr 2013 19:33:36 -0700</pubDate>
			                        <dc:date.Taken>2013-04-25T21:29:45-08:00</dc:date.Taken>
            			<author flickr:profile="http://www.flickr.com/people/noparainnita/">nobody@flickr.com (no para innita)</author>
			<guid isPermaLink="false">tag:flickr.com,2004:/photo/8682661482</guid>
                            <media:content url="http://farm9.staticflickr.com/8123/8682661482_70e1092497_b.jpg" 
                   type="image/jpeg"
                   height="644"
                   width="644"/>
    <media:title>Me imagino el horror de todos los afectados. Pero hoy estaba con el ánimo bloqueado, nada parecía soprenderme.</media:title>
    <media:description type="html">&lt;p&gt;Jueves, 25 de abril de 2013.&lt;br /&gt;
La Soledad, Bogotá.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En mi adormilamiento, creí que el ferroso hilo de olor a hemoglobina que me había despertado un puñado de segundos atrás provenía de mi entrepierna. De mi período. Como si tantos cambios de los últimos meses no fueran suficiente, mi querida vagina seguía sin seguir su habitual cronómetro de toda la vida, desordenando también mi ahora desmemorizado hábito de cautelosas copas lunares o tampones colocadas en noche de víspera, y pensé que tal olor sanguíneo anunciaba a mi nariz que me había llegado sin haberme puesto nada en la noche anterior. Sin querer ni ver la rojiza huella de tal amnesia  en mis cobijas, salté de mi cama, y dando traspiés de sonámbula, llegué al baño, levantando mi camiseta extralarge y tomando un trapito para empezar a secarme. Por la sorpresa que a veces brinda el olvido, mi pubis estaba intacto. Sí me  había puesto la copa. Sí me había llegado la regla. Saqué la copa de mi vagina y vacié el líquido en la tierrita de las plantitas del baño. Un poco más despierta, a causa del contacto del agua fría en mis manos al lavar el íntimo recipiente, mi mente empezó a aceitar sus poleas y moverlas más rápido. Así que, si mi copa, hermética toda la noche hasta hace un minuto atrás, no era el punto de origen del olor que se me sacó de mi sueño, entonces...&lt;br /&gt;
De inmediato salí del baño y me asomé a la ventana, corriendo la cortina de mi cuarto. El Mundo Escarlata había vuelto a hacer de las suyas en la madrugada. Había vuelto a llover sangre. &lt;br /&gt;
Debí estar muy profunda para ese momento, porque ni el nuevo bullicio de las calles me había despertado, y eso que soy una persona sonora. Aún con los ojos empijamados, prendí la tele,  sintonicé los canales de noticias, y sí, el mismo estremecimiento mundial por el aguacero escarlata en el mismo área suramericana. Lo apagué, con la sin piedad de mi apatía: para mí, en este ocasión, en esta segunda vez del suceso, a diferencia de la primera, lo recibí muchísimo más tranquila y sin ninguna gota de lágrima. Era tan sólo la reafirmación de lo que ya había constatado: ajá, sí, hay otros Mundos. Pero la leve indiferencia de la nueva lluvia se debía más a que mi cabeza seguía dislocada del resto de mi cuerpo, sin aterrizar en esta mañana escarlata.  Me había trasnochado esperando la segundaa parte de esa carta truncada de mi No, al punto que tuve que obligarme a apagar mi laptop y sepultarme bajo las sábanas tras oir  el creceiente trinar de pajaritos en el alba. La ironía de estos días me susurraba en el oído una burla: &lt;i&gt;“supongo que la lluvia cayó segundos después de que me durmiera”&lt;/i&gt;, ja. &lt;br /&gt;
Los charcos de sangre en las calles corroboraban lo que los blogs de internet daban en cifras exactas: la lluvia duró dieciséis minutos, cincuenta y dos segundos. Me imagino el horror de todos los afectados. Pero hoy estaba con el ánimo bloqueado, nada parecía soprenderme. El sueño acumulado persistía en ser recuperado y después de servirme medio vasado de malteada de arroz, y enviar una pequeña botella con mensaje corto por mi laptop, me  dormí. Incluso Coyote, único testigo de mi día autista, ni quiso ladrar.&lt;br /&gt;
Hoy no estoy.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;i&gt; “Mi No,&lt;br /&gt;
hoy, como tú, no estoy.&lt;br /&gt;
Besos,&lt;br /&gt;
Innita” &lt;/i&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desperté horas después, cuando la noche empezaba a teñir el cielo. Estuve ida, sin abrir mis párpados, arrunchada como un frijolito, ahí junto a Coyote, imaginando mil tristezas borrosas, informes y secas, al mismo compás que el gris aguamarina se opacaba bajo la luz de las lejanas estrellas. Sólo un chispazo con remedo de epifanía tardía se diferenció de la espesa bruma de mi pesado sinsabor: tal vez la primera lluvia de sangre de semanas atrás fue la que abrió el canal de comunicación con mi No, y tal vez fue también esta otra lluvia, aún antes que se manifestara, tal como están presentes los invitados de una fiesta en una lista antes de pisar la entrada, la que también la había truncado. &lt;br /&gt;
Ya mañana será mañana. Hoy no estoy. &lt;a href=&quot;http://www.flickr.com/photos/noparainnita/sets/72157632704303323/with/8682661482/&quot;&gt;Innita&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;</media:description>
    <media:thumbnail url="http://farm9.staticflickr.com/8123/8682661482_70e1092497_s.jpg" height="75" width="75" />
    <media:credit role="photographer">no para innita</media:credit>
    <media:category scheme="urn:flickr:tags">musician woman sun art love girl face female illustration lesbian stars star vegan mujer artist chica arte native drawing song spirals amor feminine no space indian diary alien cara dream romance lips mp3 singer estrellas scifi feminism labios bisexual freckles soledad estrella rostro diario artista cantante indígena lesbiana feminismo pecas femenine canción espirales innita ginotropia noparainnita rawwar innitaparano menorrealista menorrealismo pluviali bambucore</media:category>
		</item>
		<item>
			<title>&quot;le dije, en un falso remedo de enojo: María Elisa Cavazo, respeta mis espacios', sí, nombre y apellido, que es la forma en que nos dirigimos cuando algo no nos gusta del otro.&quot;</title>
			<link>http://www.flickr.com/photos/noparainnita/8678962469/</link>
			<description>			&lt;p&gt;&lt;a href=&quot;http://www.flickr.com/people/noparainnita/&quot;&gt;no para innita&lt;/a&gt; posted a photo:&lt;/p&gt;
	
&lt;p&gt;&lt;a href=&quot;http://www.flickr.com/photos/noparainnita/8678962469/&quot; title=&quot;&amp;quot;le dije, en un falso remedo de enojo: María Elisa Cavazo, respeta mis espacios', sí, nombre y apellido, que es la forma en que nos dirigimos cuando algo no nos gusta del otro.&amp;quot;&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://farm9.staticflickr.com/8521/8678962469_d729e854a9_m.jpg&quot; width=&quot;186&quot; height=&quot;240&quot; alt=&quot;&amp;quot;le dije, en un falso remedo de enojo: María Elisa Cavazo, respeta mis espacios', sí, nombre y apellido, que es la forma en que nos dirigimos cuando algo no nos gusta del otro.&amp;quot;&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;Miércoles, 24 de abirl de 2013.&lt;br /&gt;
Bogotá.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Felipa Durán, mi primera baterista en vivo, mi más reciente acompañante de bares, mi más reciente compinche de sandeces y mi más reciente nueva amiga con miras en perfilarse a la cercanía fraternal que viví en Cúcuta con Dedé y Halo, había sido la elegida para desahogarme con alguien de ese no del todo agradable fenómeno emocional llamado mi No. Mi mirada felina se depositaba con silencioso acecho en Felipa, incauta víctima de mis inminentes confesiones, mientras servíamos en la mesa de mi apartamento una voluminosa ensalada de algas, ruibarbo, espinaca, nueces, piña, kiwi, orellanas, bañada en aceite de ajonjolí con salsa de maracuyá y curuba, acompañada de papitas criollas en salsa picante y  sopa de pimentón con trocitos de yuca al vapor y aguacate. Sólo restaba llevar el jugo, que había tocado volverlo a hacer, porque en uno de esos juegos felinos heredados de Gatástrofe a Coyote, el cachorrito había saltado cerca a la mesa, empujando la jarrada llena de zumo de papayuela con hierbabuena; en su lugar, el jugo de papaya fue el más rápido remplazo de preparar. Ya sentadas y dispuestas, metí con mañita mi cabeza entre mis hombros, como si alguien más pudiera oirnos, y bajando de la misma manera mi voz, empecé:&lt;br /&gt;
-Felipa, te voy a contar algo que me está sucediendo, pero te adiverto que no podré responder todo lo que me preguntes.&lt;br /&gt;
-Vale- repuso, frunciendo el ceño, ante tanta meticulosidad teatral de mi cuerpo.&lt;br /&gt;
-He conocido una personita por internet.&lt;br /&gt;
-Oooh ...-mi baterista alargaba la vocal, dejando que a su vez, su mente atara cabos para poder porseguir-, con razón ayer actuaste así frente al laptop cuando volvimos con la cena.&lt;br /&gt;
-¿Sí se notó? Es que dos estrellones en sólo cuatro meses da para ser más cautelosa... bueno, lo que te conté de Vicenta es una de  esas estrelladas, aunque ahroa que lo pienso, no encaja como tal, fue más bien una mini-vacación estrictamente hedonista, con stalker de cierre- no pude evitar soltar la carcajada de oir mis propais palabras.&lt;br /&gt;
-Sí nóo, Innita, esa españoleta era, mejor dicho, más bien cú-cú- apostilló Felipa, haciendo girar su dedo índice a uno de su lados de  su cabeza.&lt;br /&gt;
-Aún está en la ciudad, quedó de pasar la próxima semana al estudio, que ya regresa Médula, para terminar con él la última parte.&lt;br /&gt;
-Qué video de chica. Entonces bueno, fué sólo el estrellón con Hernanda.&lt;br /&gt;
De sólo que la mencionara, un leve punzón cerca a mi esternón se reportó, ondeando su náufraga bandera desvencijada en una ignota isla de mis interiores,  haciéndome saber que ese asuntico aún subsistía en algún des-mapamundizado mar de lágrimas de la geografía de mi vida.&lt;br /&gt;
-Sí, tenaz eso, pero en fin...&lt;br /&gt;
-Sí, sí, Innita, no pasa nada, sigue, la nueva personita...&lt;br /&gt;
-Ah sí, pues fíjate, en realidad la conocí de antes, pero ahora toca por internet porque donde  está viviendo me es imposible ir.&lt;br /&gt;
-¿En otra ciudad?&lt;br /&gt;
-Hmmm, sí y no.&lt;br /&gt;
-Uy, no, qué me quieres decir, ¿está preso, presa?- Felipa abrió sus ojos de oscurísimo café como si fueran un par de bocas a punto de dar alaridos.&lt;br /&gt;
-Nooo, no mujer, aich, recuerda que lo primero te dije es que no te puedo responder todito.&lt;br /&gt;
-Ehhh- protestó Felipa-, qué bobada, bueno, vale, sigue, no puedes ir...&lt;br /&gt;
-Realmente no es que no pueda, es que áun no sé, ni él tampoco.&lt;br /&gt;
-Ah es un chico.&lt;br /&gt;
-Bueeno, más bien mayorcito, le pongo como… treinta y pico, la verdad no soy buena en atinar edades.&lt;br /&gt;
-Al decir chico, me refiero a hombre, la edad no me importa, tú sabes que el director, mi chico oficial, tampoco es ningún veinteañero. ¿Y cómo se conocieron?&lt;br /&gt;
-Pues Felipa, desde la fiesta de Halloween lo vi, pero pues estaba disfrazado... -hice un alto para ordenar un poco los detalles, y poder desahogar el máximo de ellos sin revelar algo que incluyera Mundos ni multicorporeidades- o más bien, ahora es que anda disfrazado de chico, es decir, es una chica, una mujer.&lt;br /&gt;
-Ya me estás confundiendo Innita....&lt;br /&gt;
-Bueno, te explico. La misma noche que conocí a Hernanda, la conocí a ella, ni me preguntes el nombre porque No te lo voy a decir -me reí sola, sabiendo que Felipa no me entendería.&lt;br /&gt;
-Bah, el nombre es lo de menos...&lt;br /&gt;
-Pero hay nombres de nombres...&lt;br /&gt;
-Bah- insistió Felipa, esta vez como niña chiquita, sacándome la lengua aún llena de ensalada, y claro me asqueé frunciendo el ceño pero reí, y al verme, continuó con gesto adulto y sensato-, no me lo digas Innita,  la verdad eso  del nombre, edad y lugar donde vive pues para mí son como datos sueltos, mi curiosidad es por el milagro y no por el santo, … la santa, ¡el travesti, ...o la travesti hipermegahermafrodita pues!&lt;br /&gt;
-Ja ja ja, bueno Felipa, ya la vas cogiendo- tanto su compinchería como su respeto por mi discreción me había despejado un poquito más en ese momento, hasta imaginé que mis pecas estrellas iluminaban el sonroje de mi súbita carcajada; sí que hice bien en elegirla para sacar tanto secreto oprimiéndome-. Pues esa noche la chica Equis en cuestión estaba medio desmayada, botada con un traje y máscara como disfrazada de extraterrestre.&lt;br /&gt;
-Apenas para ti mijita.&lt;br /&gt;
-Je je, y sí. Y más que apenas, porque, del sustico de verla así, hasta llegué a pensar que estuviera como agonizando, y me agaché para levantarle la máscara y hacerle respiración boca a boca,&lt;br /&gt;
-Ayy, pillada, ya sé para dónde va el agua … jaja, eres una sádica, ¿estaba herida y te pusiste fue a besarla?&lt;br /&gt;
No pude evitar sonrojarme de nuevo, pero no me reí, me dio mucha pena. Una cosa es tener el recuerdo en tu cabecita y otra cosa ponerlo en palabras sonoras y darte cuenta de semejante imprudencia al oirlas, y peor al ver la reacción de la otra persona, y peor si esa otra persona está siendo las veces de confidente, no de fiscal. Qué loca fuí esa noche con mi No. Sin embargo, tenía una coartada, ahí en el mismo sitio de mi criminal beso francés:&lt;br /&gt;
-Pero así y todo la chica Equis me correspondió- le dije, aprovechadno la oprtunidad y devovlerle la sacada de lenguia con una mía, pero sin ensalada.&lt;br /&gt;
-Ja ja ja, entonces no es que estuviera desmayada, jaja, lo dicho, tal para cual mijita.&lt;br /&gt;
Una parte de mí me decía por dentro que su “mijita” era el remplazo público que usaba para no decirme “chinita”, y más podría yo asegurarlo con la mirada rayada que le lancé ayer a su Mientrastanto. Pero me hice la de la vista gorda. Me importaba más desahogarlo todo, o más bien, hasta donde mi Pepe Grillo interior  me aconsejara.&lt;br /&gt;
-Pero sí estaba herida, la llevé a la Palermo, y cuando fui a visitarla al día siguiente, estaba llena de tubos, así que la cosa que le haya pasado sí fue grave.&lt;br /&gt;
-¿Osea que no te ha contado qué fué lo que le pasó ese treinta y uno?- Felipa no mentía, le interesaba más las acciones que las etiquetas como nombres, edades y direcciones. Su cuello extendido de jirafa curiosa hizo expander su cara casi llenando la mesa, como reclamándome que no le tuviera servido todo el chisme, completico.&lt;br /&gt;
-Pues cuando la visité estaba como en coma- le contesté, defendiendo a mi No.&lt;br /&gt;
¿Algo similar a lo que me contaste que te pasó en diciembre?&lt;br /&gt;
-Es que ella sufre de amnesia, de hecho es como si no recordara su nombre.&lt;br /&gt;
-Como tu imaginario amor No.&lt;br /&gt;
Me sonrojé de nuevo.&lt;br /&gt;
-¿Se llama No?&lt;br /&gt;
Me sonrojé aún más.&lt;br /&gt;
-¿Crees que es tu No?&lt;br /&gt;
Aún más sonorojada, y paralizada.&lt;br /&gt;
-No me digas Innita, ¿es tu No?&lt;br /&gt;
Seguía sonrojada, pero en público tenía que optar por ser más sensata, y en algunas ocasiones la sensatez en público suena a mentira en lo privado. Así que, en esa dicotomía, estallé.&lt;br /&gt;
-¡Ay, no me acorrales, Felipa! ¡No me gusta eso! ¿Has visto a un gato acorralado?&lt;br /&gt;
Felipa se asustó un poco de mi explosivo malgenio. Era diferente al que ella me había visto en el Concorde. No tuve más remedio que calmarme un poco. Respiré agitada, parecía haber recorrido los cien metros planos. Luego la vi directamente, tomé otro trago de aire y me disculpé.&lt;br /&gt;
-Lo siento Felipa, no quise gritarte.&lt;br /&gt;
-Bueno, estamos a mano, yo te grité en el bar- refunfuñó Felipa, quien todavía se le notaba nerviosa. No sé si: o es que siempre he sido así y hasta ahora me doy cuenta, o es la ósmosis que mi doppelgänger albina guerrera me contagia, pero mi enojo desbocado intimida a más personas de las que creía. ¿O tal vez me lo contagia No? Frené un momento mi tren de pensamientos, que ya estaba a punto de descarrilarse. “Sí, Innita, sigue así”, me dije en mi fuero interno, “culpa a cualquiera menos a ti misma”.&lt;br /&gt;
Tuvimos que tomar un largo sorbo de papaya, apaciguando así los ánimos caldeados. No sé si era su sed por oir completo todo mi relato, o de verdad era la amistad naciente entre las dos, pero Felipa había decidido quedarse ahí sentada, en vez de salir corriendo ofendida por mi mal humor. Por mi parte le había pedido perdón, así que tal vez la mezcla de todo eso hizo que la charla retomara el curso de su extravío. Y ya un segundo sorbo y tercer sorbo reencarrilaron la conversación. Pero mi emocionalidad, esa sí que estaba sin sur ni norte.&lt;br /&gt;
-Es que no lo sé, Felipa, nunca lo hablé con Hernanda y es la primera vez que lo saco del supercalabozo donde lo tenía. Por eso es que he estallado así. Si me pongo la mano en el corazón, y siendo muy sensata conmigo y contigo, no puedo negarte que la chica Equis sí me gusta y me gusta es resto, y más que eso, tenemos una sincronicidad, una empatía bárbara, muy bárbara, inexplicable. Encajar con alguien me ha sido siempre tan difícil... que esto me parece increíble que de verdad esté sucediendo.&lt;br /&gt;
El borde de lágrimas asomándose lentamente por mis párpados inferiores conmovieron a Felipa, y el acalorado incidente desapareció de ambas, como si incluso, parecía no haber  ocurrido jamás. Felipa, sin levantarse de su silla alargó sus manos sobre la mesa y empuñó las mías, aprentándolas, enviándome  fuerza. &lt;br /&gt;
-Pues mira Innita, hay gente que no nos importa tanto encajar con alguien en una relación. Es decir, la vida es corta y todo es arena entre dedos. Ya me ves, estoy saliendo con dos chicos y ni me remuerde la conciencia ni me da un vacío adentro ni me siento dividida. Pero esa soy yo, no todas somos iguales. No sé si como tú ves el amor sea más sensato o más suicida, o tal vez es que yo no he madurado como tú, o tal vez a la que le falta caer del árbol es a ti. No tengo ni la más verraca idea. Pero me alegra que te esté pasando ésto, de verdad que sí, pues de todo lo poco que me has contado de tu vida desde que nos conocemos, nunca te había visto brillar tanto los ojos al hablarme de alguien, y hasta como que te brillan las pecas. Entiendo tanta prevención en contarme detalles, la chica/chico Equis quizás debe ser bien rara y tal vez temes que alguien te la juzgue. Así que me siento honrada que, sobre este asunto tan vital para ti,  estés depositando tu confianza en mí.&lt;br /&gt;
Aún cuando me derrumbé en llanto ahí mismo, sobre la comida, mientras emitía cada una de tan necesitadas palabras, la desnudez de su actitud me fue calmando, y mi llanto inicial se redujo a sollozos cuando terminó de hablar. Respiré de nuevo hondo, sequé mis ojeras y mejillas con mis muñecas, y la miré de nuevo. Por ahora no le contaría más. Ni qué decir de mencionarle, por ejemplo, que mi No tenía novia, y hasta que llegué a pensar que esa novia podía ser yo misma en ese Mundo. Hay locuras que sólo dejan de parecerlo cuando se experimentan, no cuando se cuentan. Al fin y al cabo, nadie sabe qué hace que en el prado una hierba quiera crecer y otra no. Y si no se sabe siquiera eso...&lt;br /&gt;
Casi guiadas sólo por la mirada, Felipa y yo nos paramos de nuestras respectivas sillas y caminando a un mismo costado de la mesa, nos dimos un gran abrazo como si fuéramos compañeritas de colegio reencontrándose luego de las vacaciones. Fue lindo. Mucho.&lt;br /&gt;
De allí volvimos al estudio, en cuya puerta estaba su Mientrastanto esperando largo rato, como perrito fiel. Nos reímos con malicia, cual brujitas viendo a una de sus encantadas víctimas; en más de una ocasión, un chico manso suele ser sexy. &lt;br /&gt;
Tres horas de jam se nos pasaron volando, y el vuelo fue interrumpido por el berrinche a manera de alarma que el Mientrastanto había programado en su teléfono. Tenian otros planes para esa noche de la cual, y por obvias razones, yo no hacía parte.&lt;br /&gt;
Cuando salieron del estudio, me devolví a la sala donde estaba el laptop, casi que respaldada por las palabras de Felipa, corriendo, entre los escandalosos vitoreos provenientes del hocico de Coyote, y me conecté de una a mi correo. Una amplia sonrisa se dibujó en mi cara cuando vi que mi No me había escrito. Pero una cosa era abrirlo, y otra leerlo completo, si es que se le puede llamar completo:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;i&gt;“Pecosa,&lt;br /&gt;
hoy ha sucedido algo muy raro. Como se suele decir, te tengo una noticia mala y una buena. Pero como la mala no es tan mala, empezaré por la buena. Me dio por ponerme la máscara que en mi terquedad o mi intuición algo aún me seguía diciendo que tú la trajiste, y ni te imaginas. Sentí un alivio inimaginable. Una calma, pero uíssss, buenísima. Fue como una sesión de sauna que no sabía que necesitaba. Más me veía con ella puesta en el espejo y más me gustaba. &lt;br /&gt;
La mala es que mi novia llegó, justo en ese momento, como en las películas, y no tuve tiempo de quitármela y de nuevo esconderla, porque le había hecho un nudo abajo, para que  forrara mi mentón, pues no me gustaba como se veía  suelta en mi cuello. Para cuando me saludó al cerrar la puerta, y le dije que estaba en el cuarto, la máscara yo ya no la tenía puesta, pero se asomaba mal escondida en la gaveta de ropa que no alcancé a cerrar. Como lo que condena es a veces más la mirada de culpa que el acto en sí, ella sacó la máscara y la alzó, pero su cara seria, en vez de reproche, emitía dulzura, y eso me desubicó. Aprovechándome de esto, sin embargo, le dije, en un falso remedo de enojo: 'María Elisa Cavazo, respeta mis espacios', sí, nombre y apellido, que es la forma en que nos dirigimos cuando algo no nos gusta del otro. ¿Y sabes qué hizo?, se rió y” &lt;/i&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Y....?¿Y...?&lt;br /&gt;
Cómo es que me envía un mensaje así truncado. ¿Será que le pasó algo? ¿Será que esa vieja metiche le hizo algo? ¡Perra!&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;i&gt;“Mi No,&lt;br /&gt;
con ese correo incompleto me dejaste muy inquieta. ¿Llegó alguien en ese momento? ¿O fue tu novia que te hizo algo? Me dices que no es una noticia tan mala. Eso puede calmarme un poco. Pero de todos modos, termíname de contar, ¿vale?,&lt;br /&gt;
besos,&lt;br /&gt;
Innita” &lt;/i&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Suspiro. Creo que será otra de esas largas y lentas noches sin poder dormir.  &lt;a href=&quot;http://www.flickr.com/photos/noparainnita/sets/72157632704303323/with/8678921929/&quot;&gt;Innita&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
model / modelo: Janis Pachón.&lt;/p&gt;</description>
			<pubDate>Wed, 24 Apr 2013 20:14:32 -0700</pubDate>
			                        <dc:date.Taken>2013-04-24T22:09:43-08:00</dc:date.Taken>
            			<author flickr:profile="http://www.flickr.com/people/noparainnita/">nobody@flickr.com (no para innita)</author>
			<guid isPermaLink="false">tag:flickr.com,2004:/photo/8678962469</guid>
                            <media:content url="http://farm9.staticflickr.com/8521/8678962469_d729e854a9_b.jpg" 
                   type="image/jpeg"
                   height="1024"
                   width="792"/>
    <media:title>&quot;le dije, en un falso remedo de enojo: María Elisa Cavazo, respeta mis espacios', sí, nombre y apellido, que es la forma en que nos dirigimos cuando algo no nos gusta del otro.&quot;</media:title>
    <media:description type="html">&lt;p&gt;Miércoles, 24 de abirl de 2013.&lt;br /&gt;
Bogotá.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Felipa Durán, mi primera baterista en vivo, mi más reciente acompañante de bares, mi más reciente compinche de sandeces y mi más reciente nueva amiga con miras en perfilarse a la cercanía fraternal que viví en Cúcuta con Dedé y Halo, había sido la elegida para desahogarme con alguien de ese no del todo agradable fenómeno emocional llamado mi No. Mi mirada felina se depositaba con silencioso acecho en Felipa, incauta víctima de mis inminentes confesiones, mientras servíamos en la mesa de mi apartamento una voluminosa ensalada de algas, ruibarbo, espinaca, nueces, piña, kiwi, orellanas, bañada en aceite de ajonjolí con salsa de maracuyá y curuba, acompañada de papitas criollas en salsa picante y  sopa de pimentón con trocitos de yuca al vapor y aguacate. Sólo restaba llevar el jugo, que había tocado volverlo a hacer, porque en uno de esos juegos felinos heredados de Gatástrofe a Coyote, el cachorrito había saltado cerca a la mesa, empujando la jarrada llena de zumo de papayuela con hierbabuena; en su lugar, el jugo de papaya fue el más rápido remplazo de preparar. Ya sentadas y dispuestas, metí con mañita mi cabeza entre mis hombros, como si alguien más pudiera oirnos, y bajando de la misma manera mi voz, empecé:&lt;br /&gt;
-Felipa, te voy a contar algo que me está sucediendo, pero te adiverto que no podré responder todo lo que me preguntes.&lt;br /&gt;
-Vale- repuso, frunciendo el ceño, ante tanta meticulosidad teatral de mi cuerpo.&lt;br /&gt;
-He conocido una personita por internet.&lt;br /&gt;
-Oooh ...-mi baterista alargaba la vocal, dejando que a su vez, su mente atara cabos para poder porseguir-, con razón ayer actuaste así frente al laptop cuando volvimos con la cena.&lt;br /&gt;
-¿Sí se notó? Es que dos estrellones en sólo cuatro meses da para ser más cautelosa... bueno, lo que te conté de Vicenta es una de  esas estrelladas, aunque ahroa que lo pienso, no encaja como tal, fue más bien una mini-vacación estrictamente hedonista, con stalker de cierre- no pude evitar soltar la carcajada de oir mis propais palabras.&lt;br /&gt;
-Sí nóo, Innita, esa españoleta era, mejor dicho, más bien cú-cú- apostilló Felipa, haciendo girar su dedo índice a uno de su lados de  su cabeza.&lt;br /&gt;
-Aún está en la ciudad, quedó de pasar la próxima semana al estudio, que ya regresa Médula, para terminar con él la última parte.&lt;br /&gt;
-Qué video de chica. Entonces bueno, fué sólo el estrellón con Hernanda.&lt;br /&gt;
De sólo que la mencionara, un leve punzón cerca a mi esternón se reportó, ondeando su náufraga bandera desvencijada en una ignota isla de mis interiores,  haciéndome saber que ese asuntico aún subsistía en algún des-mapamundizado mar de lágrimas de la geografía de mi vida.&lt;br /&gt;
-Sí, tenaz eso, pero en fin...&lt;br /&gt;
-Sí, sí, Innita, no pasa nada, sigue, la nueva personita...&lt;br /&gt;
-Ah sí, pues fíjate, en realidad la conocí de antes, pero ahora toca por internet porque donde  está viviendo me es imposible ir.&lt;br /&gt;
-¿En otra ciudad?&lt;br /&gt;
-Hmmm, sí y no.&lt;br /&gt;
-Uy, no, qué me quieres decir, ¿está preso, presa?- Felipa abrió sus ojos de oscurísimo café como si fueran un par de bocas a punto de dar alaridos.&lt;br /&gt;
-Nooo, no mujer, aich, recuerda que lo primero te dije es que no te puedo responder todito.&lt;br /&gt;
-Ehhh- protestó Felipa-, qué bobada, bueno, vale, sigue, no puedes ir...&lt;br /&gt;
-Realmente no es que no pueda, es que áun no sé, ni él tampoco.&lt;br /&gt;
-Ah es un chico.&lt;br /&gt;
-Bueeno, más bien mayorcito, le pongo como… treinta y pico, la verdad no soy buena en atinar edades.&lt;br /&gt;
-Al decir chico, me refiero a hombre, la edad no me importa, tú sabes que el director, mi chico oficial, tampoco es ningún veinteañero. ¿Y cómo se conocieron?&lt;br /&gt;
-Pues Felipa, desde la fiesta de Halloween lo vi, pero pues estaba disfrazado... -hice un alto para ordenar un poco los detalles, y poder desahogar el máximo de ellos sin revelar algo que incluyera Mundos ni multicorporeidades- o más bien, ahora es que anda disfrazado de chico, es decir, es una chica, una mujer.&lt;br /&gt;
-Ya me estás confundiendo Innita....&lt;br /&gt;
-Bueno, te explico. La misma noche que conocí a Hernanda, la conocí a ella, ni me preguntes el nombre porque No te lo voy a decir -me reí sola, sabiendo que Felipa no me entendería.&lt;br /&gt;
-Bah, el nombre es lo de menos...&lt;br /&gt;
-Pero hay nombres de nombres...&lt;br /&gt;
-Bah- insistió Felipa, esta vez como niña chiquita, sacándome la lengua aún llena de ensalada, y claro me asqueé frunciendo el ceño pero reí, y al verme, continuó con gesto adulto y sensato-, no me lo digas Innita,  la verdad eso  del nombre, edad y lugar donde vive pues para mí son como datos sueltos, mi curiosidad es por el milagro y no por el santo, … la santa, ¡el travesti, ...o la travesti hipermegahermafrodita pues!&lt;br /&gt;
-Ja ja ja, bueno Felipa, ya la vas cogiendo- tanto su compinchería como su respeto por mi discreción me había despejado un poquito más en ese momento, hasta imaginé que mis pecas estrellas iluminaban el sonroje de mi súbita carcajada; sí que hice bien en elegirla para sacar tanto secreto oprimiéndome-. Pues esa noche la chica Equis en cuestión estaba medio desmayada, botada con un traje y máscara como disfrazada de extraterrestre.&lt;br /&gt;
-Apenas para ti mijita.&lt;br /&gt;
-Je je, y sí. Y más que apenas, porque, del sustico de verla así, hasta llegué a pensar que estuviera como agonizando, y me agaché para levantarle la máscara y hacerle respiración boca a boca,&lt;br /&gt;
-Ayy, pillada, ya sé para dónde va el agua … jaja, eres una sádica, ¿estaba herida y te pusiste fue a besarla?&lt;br /&gt;
No pude evitar sonrojarme de nuevo, pero no me reí, me dio mucha pena. Una cosa es tener el recuerdo en tu cabecita y otra cosa ponerlo en palabras sonoras y darte cuenta de semejante imprudencia al oirlas, y peor al ver la reacción de la otra persona, y peor si esa otra persona está siendo las veces de confidente, no de fiscal. Qué loca fuí esa noche con mi No. Sin embargo, tenía una coartada, ahí en el mismo sitio de mi criminal beso francés:&lt;br /&gt;
-Pero así y todo la chica Equis me correspondió- le dije, aprovechadno la oprtunidad y devovlerle la sacada de lenguia con una mía, pero sin ensalada.&lt;br /&gt;
-Ja ja ja, entonces no es que estuviera desmayada, jaja, lo dicho, tal para cual mijita.&lt;br /&gt;
Una parte de mí me decía por dentro que su “mijita” era el remplazo público que usaba para no decirme “chinita”, y más podría yo asegurarlo con la mirada rayada que le lancé ayer a su Mientrastanto. Pero me hice la de la vista gorda. Me importaba más desahogarlo todo, o más bien, hasta donde mi Pepe Grillo interior  me aconsejara.&lt;br /&gt;
-Pero sí estaba herida, la llevé a la Palermo, y cuando fui a visitarla al día siguiente, estaba llena de tubos, así que la cosa que le haya pasado sí fue grave.&lt;br /&gt;
-¿Osea que no te ha contado qué fué lo que le pasó ese treinta y uno?- Felipa no mentía, le interesaba más las acciones que las etiquetas como nombres, edades y direcciones. Su cuello extendido de jirafa curiosa hizo expander su cara casi llenando la mesa, como reclamándome que no le tuviera servido todo el chisme, completico.&lt;br /&gt;
-Pues cuando la visité estaba como en coma- le contesté, defendiendo a mi No.&lt;br /&gt;
¿Algo similar a lo que me contaste que te pasó en diciembre?&lt;br /&gt;
-Es que ella sufre de amnesia, de hecho es como si no recordara su nombre.&lt;br /&gt;
-Como tu imaginario amor No.&lt;br /&gt;
Me sonrojé de nuevo.&lt;br /&gt;
-¿Se llama No?&lt;br /&gt;
Me sonrojé aún más.&lt;br /&gt;
-¿Crees que es tu No?&lt;br /&gt;
Aún más sonorojada, y paralizada.&lt;br /&gt;
-No me digas Innita, ¿es tu No?&lt;br /&gt;
Seguía sonrojada, pero en público tenía que optar por ser más sensata, y en algunas ocasiones la sensatez en público suena a mentira en lo privado. Así que, en esa dicotomía, estallé.&lt;br /&gt;
-¡Ay, no me acorrales, Felipa! ¡No me gusta eso! ¿Has visto a un gato acorralado?&lt;br /&gt;
Felipa se asustó un poco de mi explosivo malgenio. Era diferente al que ella me había visto en el Concorde. No tuve más remedio que calmarme un poco. Respiré agitada, parecía haber recorrido los cien metros planos. Luego la vi directamente, tomé otro trago de aire y me disculpé.&lt;br /&gt;
-Lo siento Felipa, no quise gritarte.&lt;br /&gt;
-Bueno, estamos a mano, yo te grité en el bar- refunfuñó Felipa, quien todavía se le notaba nerviosa. No sé si: o es que siempre he sido así y hasta ahora me doy cuenta, o es la ósmosis que mi doppelgänger albina guerrera me contagia, pero mi enojo desbocado intimida a más personas de las que creía. ¿O tal vez me lo contagia No? Frené un momento mi tren de pensamientos, que ya estaba a punto de descarrilarse. “Sí, Innita, sigue así”, me dije en mi fuero interno, “culpa a cualquiera menos a ti misma”.&lt;br /&gt;
Tuvimos que tomar un largo sorbo de papaya, apaciguando así los ánimos caldeados. No sé si era su sed por oir completo todo mi relato, o de verdad era la amistad naciente entre las dos, pero Felipa había decidido quedarse ahí sentada, en vez de salir corriendo ofendida por mi mal humor. Por mi parte le había pedido perdón, así que tal vez la mezcla de todo eso hizo que la charla retomara el curso de su extravío. Y ya un segundo sorbo y tercer sorbo reencarrilaron la conversación. Pero mi emocionalidad, esa sí que estaba sin sur ni norte.&lt;br /&gt;
-Es que no lo sé, Felipa, nunca lo hablé con Hernanda y es la primera vez que lo saco del supercalabozo donde lo tenía. Por eso es que he estallado así. Si me pongo la mano en el corazón, y siendo muy sensata conmigo y contigo, no puedo negarte que la chica Equis sí me gusta y me gusta es resto, y más que eso, tenemos una sincronicidad, una empatía bárbara, muy bárbara, inexplicable. Encajar con alguien me ha sido siempre tan difícil... que esto me parece increíble que de verdad esté sucediendo.&lt;br /&gt;
El borde de lágrimas asomándose lentamente por mis párpados inferiores conmovieron a Felipa, y el acalorado incidente desapareció de ambas, como si incluso, parecía no haber  ocurrido jamás. Felipa, sin levantarse de su silla alargó sus manos sobre la mesa y empuñó las mías, aprentándolas, enviándome  fuerza. &lt;br /&gt;
-Pues mira Innita, hay gente que no nos importa tanto encajar con alguien en una relación. Es decir, la vida es corta y todo es arena entre dedos. Ya me ves, estoy saliendo con dos chicos y ni me remuerde la conciencia ni me da un vacío adentro ni me siento dividida. Pero esa soy yo, no todas somos iguales. No sé si como tú ves el amor sea más sensato o más suicida, o tal vez es que yo no he madurado como tú, o tal vez a la que le falta caer del árbol es a ti. No tengo ni la más verraca idea. Pero me alegra que te esté pasando ésto, de verdad que sí, pues de todo lo poco que me has contado de tu vida desde que nos conocemos, nunca te había visto brillar tanto los ojos al hablarme de alguien, y hasta como que te brillan las pecas. Entiendo tanta prevención en contarme detalles, la chica/chico Equis quizás debe ser bien rara y tal vez temes que alguien te la juzgue. Así que me siento honrada que, sobre este asunto tan vital para ti,  estés depositando tu confianza en mí.&lt;br /&gt;
Aún cuando me derrumbé en llanto ahí mismo, sobre la comida, mientras emitía cada una de tan necesitadas palabras, la desnudez de su actitud me fue calmando, y mi llanto inicial se redujo a sollozos cuando terminó de hablar. Respiré de nuevo hondo, sequé mis ojeras y mejillas con mis muñecas, y la miré de nuevo. Por ahora no le contaría más. Ni qué decir de mencionarle, por ejemplo, que mi No tenía novia, y hasta que llegué a pensar que esa novia podía ser yo misma en ese Mundo. Hay locuras que sólo dejan de parecerlo cuando se experimentan, no cuando se cuentan. Al fin y al cabo, nadie sabe qué hace que en el prado una hierba quiera crecer y otra no. Y si no se sabe siquiera eso...&lt;br /&gt;
Casi guiadas sólo por la mirada, Felipa y yo nos paramos de nuestras respectivas sillas y caminando a un mismo costado de la mesa, nos dimos un gran abrazo como si fuéramos compañeritas de colegio reencontrándose luego de las vacaciones. Fue lindo. Mucho.&lt;br /&gt;
De allí volvimos al estudio, en cuya puerta estaba su Mientrastanto esperando largo rato, como perrito fiel. Nos reímos con malicia, cual brujitas viendo a una de sus encantadas víctimas; en más de una ocasión, un chico manso suele ser sexy. &lt;br /&gt;
Tres horas de jam se nos pasaron volando, y el vuelo fue interrumpido por el berrinche a manera de alarma que el Mientrastanto había programado en su teléfono. Tenian otros planes para esa noche de la cual, y por obvias razones, yo no hacía parte.&lt;br /&gt;
Cuando salieron del estudio, me devolví a la sala donde estaba el laptop, casi que respaldada por las palabras de Felipa, corriendo, entre los escandalosos vitoreos provenientes del hocico de Coyote, y me conecté de una a mi correo. Una amplia sonrisa se dibujó en mi cara cuando vi que mi No me había escrito. Pero una cosa era abrirlo, y otra leerlo completo, si es que se le puede llamar completo:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;i&gt;“Pecosa,&lt;br /&gt;
hoy ha sucedido algo muy raro. Como se suele decir, te tengo una noticia mala y una buena. Pero como la mala no es tan mala, empezaré por la buena. Me dio por ponerme la máscara que en mi terquedad o mi intuición algo aún me seguía diciendo que tú la trajiste, y ni te imaginas. Sentí un alivio inimaginable. Una calma, pero uíssss, buenísima. Fue como una sesión de sauna que no sabía que necesitaba. Más me veía con ella puesta en el espejo y más me gustaba. &lt;br /&gt;
La mala es que mi novia llegó, justo en ese momento, como en las películas, y no tuve tiempo de quitármela y de nuevo esconderla, porque le había hecho un nudo abajo, para que  forrara mi mentón, pues no me gustaba como se veía  suelta en mi cuello. Para cuando me saludó al cerrar la puerta, y le dije que estaba en el cuarto, la máscara yo ya no la tenía puesta, pero se asomaba mal escondida en la gaveta de ropa que no alcancé a cerrar. Como lo que condena es a veces más la mirada de culpa que el acto en sí, ella sacó la máscara y la alzó, pero su cara seria, en vez de reproche, emitía dulzura, y eso me desubicó. Aprovechándome de esto, sin embargo, le dije, en un falso remedo de enojo: 'María Elisa Cavazo, respeta mis espacios', sí, nombre y apellido, que es la forma en que nos dirigimos cuando algo no nos gusta del otro. ¿Y sabes qué hizo?, se rió y” &lt;/i&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Y....?¿Y...?&lt;br /&gt;
Cómo es que me envía un mensaje así truncado. ¿Será que le pasó algo? ¿Será que esa vieja metiche le hizo algo? ¡Perra!&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;i&gt;“Mi No,&lt;br /&gt;
con ese correo incompleto me dejaste muy inquieta. ¿Llegó alguien en ese momento? ¿O fue tu novia que te hizo algo? Me dices que no es una noticia tan mala. Eso puede calmarme un poco. Pero de todos modos, termíname de contar, ¿vale?,&lt;br /&gt;
besos,&lt;br /&gt;
Innita” &lt;/i&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Suspiro. Creo que será otra de esas largas y lentas noches sin poder dormir.  &lt;a href=&quot;http://www.flickr.com/photos/noparainnita/sets/72157632704303323/with/8678921929/&quot;&gt;Innita&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
model / modelo: Janis Pachón.&lt;/p&gt;</media:description>
    <media:thumbnail url="http://farm9.staticflickr.com/8521/8678962469_d729e854a9_s.jpg" height="75" width="75" />
    <media:credit role="photographer">no para innita</media:credit>
    <media:category scheme="urn:flickr:tags">musician woman sun art love girl face female illustration pencil lesbian stars star vegan mujer artist chica arte native drawing song spirals amor feminine no space indian diary alien cara dream romance lips mp3 singer estrellas scifi feminism labios bisexual freckles soledad estrella maría rostro elisa diario arquitecta artista cantante indígena lápiz lesbiana feminismo pecas femenine canción espirales innita ginotropia noparainnita rawwar innitaparano menorrealista menorrealismo pluviali cavazo bambucore maríaelisacavazo</media:category>
		</item>
		<item>
			<title>No sé si: o es que siempre he sido así y hasta ahora me doy cuenta, o es la ósmosis que mi doppelgänger albina guerrera me contagia, pero mi enojo desbocado intimida a más personas de las que creía.</title>
			<link>http://www.flickr.com/photos/noparainnita/8678921929/</link>
			<description>			&lt;p&gt;&lt;a href=&quot;http://www.flickr.com/people/noparainnita/&quot;&gt;no para innita&lt;/a&gt; posted a photo:&lt;/p&gt;
	
&lt;p&gt;&lt;a href=&quot;http://www.flickr.com/photos/noparainnita/8678921929/&quot; title=&quot;No sé si: o es que siempre he sido así y hasta ahora me doy cuenta, o es la ósmosis que mi doppelgänger albina guerrera me contagia, pero mi enojo desbocado intimida a más personas de las que creía.&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://farm9.staticflickr.com/8537/8678921929_ae7d70ce69_m.jpg&quot; width=&quot;240&quot; height=&quot;240&quot; alt=&quot;No sé si: o es que siempre he sido así y hasta ahora me doy cuenta, o es la ósmosis que mi doppelgänger albina guerrera me contagia, pero mi enojo desbocado intimida a más personas de las que creía.&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;Miércoles, 24 de abirl de 2013.&lt;br /&gt;
Bogotá.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Felipa Durán, mi primera baterista en vivo, mi más reciente acompañante de bares, mi más reciente compinche de sandeces y mi más reciente nueva amiga con miras en perfilarse a la cercanía fraternal que viví en Cúcuta con Dedé y Halo, había sido la elegida para desahogarme con alguien de ese no del todo agradable fenómeno emocional llamado mi No. Mi mirada felina se depositaba con silencioso acecho en Felipa, incauta víctima de mis inminentes confesiones, mientras servíamos en la mesa de mi apartamento una voluminosa ensalada de algas, ruibarbo, espinaca, nueces, piña, kiwi, orellanas, bañada en aceite de ajonjolí con salsa de maracuyá y curuba, acompañada de papitas criollas en salsa picante y  sopa de pimentón con trocitos de yuca al vapor y aguacate. Sólo restaba llevar el jugo, que había tocado volverlo a hacer, porque en uno de esos juegos felinos heredados de Gatástrofe a Coyote, el cachorrito había saltado cerca a la mesa, empujando la jarrada llena de zumo de papayuela con hierbabuena; en su lugar, el jugo de papaya fue el más rápido remplazo de preparar. Ya sentadas y dispuestas, metí con mañita mi cabeza entre mis hombros, como si alguien más pudiera oirnos, y bajando de la misma manera mi voz, empecé:&lt;br /&gt;
-Felipa, te voy a contar algo que me está sucediendo, pero te adiverto que no podré responder todo lo que me preguntes.&lt;br /&gt;
-Vale- repuso, frunciendo el ceño, ante tanta meticulosidad teatral de mi cuerpo.&lt;br /&gt;
-He conocido una personita por internet.&lt;br /&gt;
-Oooh ...-mi baterista alargaba la vocal, dejando que a su vez, su mente atara cabos para poder porseguir-, con razón ayer actuaste así frente al laptop cuando volvimos con la cena.&lt;br /&gt;
-¿Sí se notó? Es que dos estrellones en sólo cuatro meses da para ser más cautelosa... bueno, lo que te conté de Vicenta es una de  esas estrelladas, aunque ahroa que lo pienso, no encaja como tal, fue más bien una mini-vacación estrictamente hedonista, con stalker de cierre- no pude evitar soltar la carcajada de oir mis propais palabras.&lt;br /&gt;
-Sí nóo, Innita, esa españoleta era, mejor dicho, más bien cú-cú- apostilló Felipa, haciendo girar su dedo índice a uno de su lados de  su cabeza.&lt;br /&gt;
-Aún está en la ciudad, quedó de pasar la próxima semana al estudio, que ya regresa Médula, para terminar con él la última parte.&lt;br /&gt;
-Qué video de chica. Entonces bueno, fué sólo el estrellón con Hernanda.&lt;br /&gt;
De sólo que la mencionara, un leve punzón cerca a mi esternón se reportó, ondeando su náufraga bandera desvencijada en una ignota isla de mis interiores,  haciéndome saber que ese asuntico aún subsistía en algún des-mapamundizado mar de lágrimas de la geografía de mi vida.&lt;br /&gt;
-Sí, tenaz eso, pero en fin...&lt;br /&gt;
-Sí, sí, Innita, no pasa nada, sigue, la nueva personita...&lt;br /&gt;
-Ah sí, pues fíjate, en realidad la conocí de antes, pero ahora toca por internet porque donde  está viviendo me es imposible ir.&lt;br /&gt;
-¿En otra ciudad?&lt;br /&gt;
-Hmmm, sí y no.&lt;br /&gt;
-Uy, no, qué me quieres decir, ¿está preso, presa?- Felipa abrió sus ojos de oscurísimo café como si fueran un par de bocas a punto de dar alaridos.&lt;br /&gt;
-Nooo, no mujer, aich, recuerda que lo primero te dije es que no te puedo responder todito.&lt;br /&gt;
-Ehhh- protestó Felipa-, qué bobada, bueno, vale, sigue, no puedes ir...&lt;br /&gt;
-Realmente no es que no pueda, es que áun no sé, ni él tampoco.&lt;br /&gt;
-Ah es un chico.&lt;br /&gt;
-Bueeno, más bien mayorcito, le pongo como… treinta y pico, la verdad no soy buena en atinar edades.&lt;br /&gt;
-Al decir chico, me refiero a hombre, la edad no me importa, tú sabes que el director, mi chico oficial, tampoco es ningún veinteañero. ¿Y cómo se conocieron?&lt;br /&gt;
-Pues Felipa, desde la fiesta de Halloween lo vi, pero pues estaba disfrazado... -hice un alto para ordenar un poco los detalles, y poder desahogar el máximo de ellos sin revelar algo que incluyera Mundos ni multicorporeidades- o más bien, ahora es que anda disfrazado de chico, es decir, es una chica, una mujer.&lt;br /&gt;
-Ya me estás confundiendo Innita....&lt;br /&gt;
-Bueno, te explico. La misma noche que conocí a Hernanda, la conocí a ella, ni me preguntes el nombre porque No te lo voy a decir -me reí sola, sabiendo que Felipa no me entendería.&lt;br /&gt;
-Bah, el nombre es lo de menos...&lt;br /&gt;
-Pero hay nombres de nombres...&lt;br /&gt;
-Bah- insistió Felipa, esta vez como niña chiquita, sacándome la lengua aún llena de ensalada, y claro me asqueé frunciendo el ceño pero reí, y al verme, continuó con gesto adulto y sensato-, no me lo digas Innita,  la verdad eso  del nombre, edad y lugar donde vive pues para mí son como datos sueltos, mi curiosidad es por el milagro y no por el santo, … la santa, ¡el travesti, ...o la travesti hipermegahermafrodita pues!&lt;br /&gt;
-Ja ja ja, bueno Felipa, ya la vas cogiendo- tanto su compinchería como su respeto por mi discreción me había despejado un poquito más en ese momento, hasta imaginé que mis pecas estrellas iluminaban el sonroje de mi súbita carcajada; sí que hice bien en elegirla para sacar tanto secreto oprimiéndome-. Pues esa noche la chica Equis en cuestión estaba medio desmayada, botada con un traje y máscara como disfrazada de extraterrestre.&lt;br /&gt;
-Apenas para ti mijita.&lt;br /&gt;
-Je je, y sí. Y más que apenas, porque, del sustico de verla así, hasta llegué a pensar que estuviera como agonizando, y me agaché para levantarle la máscara y hacerle respiración boca a boca,&lt;br /&gt;
-Ayy, pillada, ya sé para dónde va el agua … jaja, eres una sádica, ¿estaba herida y te pusiste fue a besarla?&lt;br /&gt;
No pude evitar sonrojarme de nuevo, pero no me reí, me dio mucha pena. Una cosa es tener el recuerdo en tu cabecita y otra cosa ponerlo en palabras sonoras y darte cuenta de semejante imprudencia al oirlas, y peor al ver la reacción de la otra persona, y peor si esa otra persona está siendo las veces de confidente, no de fiscal. Qué loca fuí esa noche con mi No. Sin embargo, tenía una coartada, ahí en el mismo sitio de mi criminal beso francés:&lt;br /&gt;
-Pero así y todo la chica Equis me correspondió- le dije, aprovechadno la oprtunidad y devovlerle la sacada de lenguia con una mía, pero sin ensalada.&lt;br /&gt;
-Ja ja ja, entonces no es que estuviera desmayada, jaja, lo dicho, tal para cual mijita.&lt;br /&gt;
Una parte de mí me decía por dentro que su “mijita” era el remplazo público que usaba para no decirme “chinita”, y más podría yo asegurarlo con la mirada rayada que le lancé ayer a su Mientrastanto. Pero me hice la de la vista gorda. Me importaba más desahogarlo todo, o más bien, hasta donde mi Pepe Grillo interior  me aconsejara.&lt;br /&gt;
-Pero sí estaba herida, la llevé a la Palermo, y cuando fui a visitarla al día siguiente, estaba llena de tubos, así que la cosa que le haya pasado sí fue grave.&lt;br /&gt;
-¿Osea que no te ha contado qué fué lo que le pasó ese treinta y uno?- Felipa no mentía, le interesaba más las acciones que las etiquetas como nombres, edades y direcciones. Su cuello extendido de jirafa curiosa hizo expander su cara casi llenando la mesa, como reclamándome que no le tuviera servido todo el chisme, completico.&lt;br /&gt;
-Pues cuando la visité estaba como en coma- le contesté, defendiendo a mi No.&lt;br /&gt;
¿Algo similar a lo que me contaste que te pasó en diciembre?&lt;br /&gt;
-Es que ella sufre de amnesia, de hecho es como si no recordara su nombre.&lt;br /&gt;
-Como tu imaginario amor No.&lt;br /&gt;
Me sonrojé de nuevo.&lt;br /&gt;
-¿Se llama No?&lt;br /&gt;
Me sonrojé aún más.&lt;br /&gt;
-¿Crees que es tu No?&lt;br /&gt;
Aún más sonorojada, y paralizada.&lt;br /&gt;
-No me digas Innita, ¿es tu No?&lt;br /&gt;
Seguía sonrojada, pero en público tenía que optar por ser más sensata, y en algunas ocasiones la sensatez en público suena a mentira en lo privado. Así que, en esa dicotomía, estallé.&lt;br /&gt;
-¡Ay, no me acorrales, Felipa! ¡No me gusta eso! ¿Has visto a un gato acorralado?&lt;br /&gt;
Felipa se asustó un poco de mi explosivo malgenio. Era diferente al que ella me había visto en el Concorde. No tuve más remedio que calmarme un poco. Respiré agitada, parecía haber recorrido los cien metros planos. Luego la vi directamente, tomé otro trago de aire y me disculpé.&lt;br /&gt;
-Lo siento Felipa, no quise gritarte.&lt;br /&gt;
-Bueno, estamos a mano, yo te grité en el bar- refunfuñó Felipa, quien todavía se le notaba nerviosa. No sé si: o es que siempre he sido así y hasta ahora me doy cuenta, o es la ósmosis que mi doppelgänger albina guerrera me contagia, pero mi enojo desbocado intimida a más personas de las que creía. ¿O tal vez me lo contagia No? Frené un momento mi tren de pensamientos, que ya estaba a punto de descarrilarse. “Sí, Innita, sigue así”, me dije en mi fuero interno, “culpa a cualquiera menos a ti misma”.&lt;br /&gt;
Tuvimos que tomar un largo sorbo de papaya, apaciguando así los ánimos caldeados. No sé si era su sed por oir completo todo mi relato, o de verdad era la amistad naciente entre las dos, pero Felipa había decidido quedarse ahí sentada, en vez de salir corriendo ofendida por mi mal humor. Por mi parte le había pedido perdón, así que tal vez la mezcla de todo eso hizo que la charla retomara el curso de su extravío. Y ya un segundo sorbo y tercer sorbo reencarrilaron la conversación. Pero mi emocionalidad, esa sí que estaba sin sur ni norte.&lt;br /&gt;
-Es que no lo sé, Felipa, nunca lo hablé con Hernanda y es la primera vez que lo saco del supercalabozo donde lo tenía. Por eso es que he estallado así. Si me pongo la mano en el corazón, y siendo muy sensata conmigo y contigo, no puedo negarte que la chica Equis sí me gusta y me gusta es resto, y más que eso, tenemos una sincronicidad, una empatía bárbara, muy bárbara, inexplicable. Encajar con alguien me ha sido siempre tan difícil... que esto me parece increíble que de verdad esté sucediendo.&lt;br /&gt;
El borde de lágrimas asomándose lentamente por mis párpados inferiores conmovieron a Felipa, y el acalorado incidente desapareció de ambas, como si incluso, parecía no haber  ocurrido jamás. Felipa, sin levantarse de su silla alargó sus manos sobre la mesa y empuñó las mías, aprentándolas, enviándome  fuerza. &lt;br /&gt;
-Pues mira Innita, hay gente que no nos importa tanto encajar con alguien en una relación. Es decir, la vida es corta y todo es arena entre dedos. Ya me ves, estoy saliendo con dos chicos y ni me remuerde la conciencia ni me da un vacío adentro ni me siento dividida. Pero esa soy yo, no todas somos iguales. No sé si como tú ves el amor sea más sensato o más suicida, o tal vez es que yo no he madurado como tú, o tal vez a la que le falta caer del árbol es a ti. No tengo ni la más verraca idea. Pero me alegra que te esté pasando ésto, de verdad que sí, pues de todo lo poco que me has contado de tu vida desde que nos conocemos, nunca te había visto brillar tanto los ojos al hablarme de alguien, y hasta como que te brillan las pecas. Entiendo tanta prevención en contarme detalles, la chica/chico Equis quizás debe ser bien rara y tal vez temes que alguien te la juzgue. Así que me siento honrada que, sobre este asunto tan vital para ti,  estés depositando tu confianza en mí.&lt;br /&gt;
Aún cuando me derrumbé en llanto ahí mismo, sobre la comida, mientras emitía cada una de tan necesitadas palabras, la desnudez de su actitud me fue calmando, y mi llanto inicial se redujo a sollozos cuando terminó de hablar. Respiré de nuevo hondo, sequé mis ojeras y mejillas con mis muñecas, y la miré de nuevo. Por ahora no le contaría más. Ni qué decir de mencionarle, por ejemplo, que mi No tenía novia, y hasta que llegué a pensar que esa novia podía ser yo misma en ese Mundo. Hay locuras que sólo dejan de parecerlo cuando se experimentan, no cuando se cuentan. Al fin y al cabo, nadie sabe qué hace que en el prado una hierba quiera crecer y otra no. Y si no se sabe siquiera eso...&lt;br /&gt;
Casi guiadas sólo por la mirada, Felipa y yo nos paramos de nuestras respectivas sillas y caminando a un mismo costado de la mesa, nos dimos un gran abrazo como si fuéramos compañeritas de colegio reencontrándose luego de las vacaciones. Fue lindo. Mucho.&lt;br /&gt;
De allí volvimos al estudio, en cuya puerta estaba su Mientrastanto esperando largo rato, como perrito fiel. Nos reímos con malicia, cual brujitas viendo a una de sus encantadas víctimas; en más de una ocasión, un chico manso suele ser sexy. &lt;br /&gt;
Tres horas de jam se nos pasaron volando, y el vuelo fue interrumpido por el berrinche a manera de alarma que el Mientrastanto había programado en su teléfono. Tenian otros planes para esa noche de la cual, y por obvias razones, yo no hacía parte.&lt;br /&gt;
Cuando salieron del estudio, me devolví a la sala donde estaba el laptop, casi que respaldada por las palabras de Felipa, corriendo, entre los escandalosos vitoreos provenientes del hocico de Coyote, y me conecté de una a mi correo. Una amplia sonrisa se dibujó en mi cara cuando vi que mi No me había escrito. Pero una cosa era abrirlo, y otra leerlo completo, si es que se le puede llamar completo:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;i&gt;“Pecosa,&lt;br /&gt;
hoy ha sucedido algo muy raro. Como se suele decir, te tengo una noticia mala y una buena. Pero como la mala no es tan mala, empezaré por la buena. Me dio por ponerme la máscara que en mi terquedad o mi intuición algo aún me seguía diciendo que tú la trajiste, y ni te imaginas. Sentí un alivio inimaginable. Una calma, pero uíssss, buenísima. Fue como una sesión de sauna que no sabía que necesitaba. Más me veía con ella puesta en el espejo y más me gustaba. &lt;br /&gt;
La mala es que mi novia llegó, justo en ese momento, como en las películas, y no tuve tiempo de quitármela y de nuevo esconderla, porque le había hecho un nudo abajo, para que  forrara mi mentón, pues no me gustaba como se veía  suelta en mi cuello. Para cuando me saludó al cerrar la puerta, y le dije que estaba en el cuarto, la máscara yo ya no la tenía puesta, pero se asomaba mal escondida en la gaveta de ropa que no alcancé a cerrar. Como lo que condena es a veces más la mirada de culpa que el acto en sí, ella sacó la máscara y la alzó, pero su cara seria, en vez de reproche, emitía dulzura, y eso me desubicó. Aprovechándome de esto, sin embargo, le dije, en un falso remedo de enojo: 'María Elisa Cavazo, respeta mis espacios', sí, nombre y apellido, que es la forma en que nos dirigimos cuando algo no nos gusta del otro. ¿Y sabes qué hizo?, se rió y” &lt;/i&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Y....?¿Y...?&lt;br /&gt;
Cómo es que me envía un mensaje así truncado. ¿Será que le pasó algo? ¿Será que esa vieja metiche le hizo algo? ¡Perra!&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;i&gt;“Mi No,&lt;br /&gt;
con ese correo incompleto me dejaste muy inquieta. ¿Llegó alguien en ese momento? ¿O fue tu novia que te hizo algo? Me dices que no es una noticia tan mala. Eso puede calmarme un poco. Pero de todos modos, termíname de contar, ¿vale?,&lt;br /&gt;
besos,&lt;br /&gt;
Innita” &lt;/i&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Suspiro. Creo que será otra de esas largas y lentas noches sin poder dormir.  &lt;a href=&quot;http://www.flickr.com/photos/noparainnita/sets/72157632704303323/with/8678921929/&quot;&gt;Innita&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;</description>
			<pubDate>Wed, 24 Apr 2013 19:50:44 -0700</pubDate>
			                        <dc:date.Taken>2013-04-24T21:47:19-08:00</dc:date.Taken>
            			<author flickr:profile="http://www.flickr.com/people/noparainnita/">nobody@flickr.com (no para innita)</author>
			<guid isPermaLink="false">tag:flickr.com,2004:/photo/8678921929</guid>
                            <media:content url="http://farm9.staticflickr.com/8537/8678921929_ae7d70ce69_b.jpg" 
                   type="image/jpeg"
                   height="644"
                   width="644"/>
    <media:title>No sé si: o es que siempre he sido así y hasta ahora me doy cuenta, o es la ósmosis que mi doppelgänger albina guerrera me contagia, pero mi enojo desbocado intimida a más personas de las que creía.</media:title>
    <media:description type="html">&lt;p&gt;Miércoles, 24 de abirl de 2013.&lt;br /&gt;
Bogotá.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Felipa Durán, mi primera baterista en vivo, mi más reciente acompañante de bares, mi más reciente compinche de sandeces y mi más reciente nueva amiga con miras en perfilarse a la cercanía fraternal que viví en Cúcuta con Dedé y Halo, había sido la elegida para desahogarme con alguien de ese no del todo agradable fenómeno emocional llamado mi No. Mi mirada felina se depositaba con silencioso acecho en Felipa, incauta víctima de mis inminentes confesiones, mientras servíamos en la mesa de mi apartamento una voluminosa ensalada de algas, ruibarbo, espinaca, nueces, piña, kiwi, orellanas, bañada en aceite de ajonjolí con salsa de maracuyá y curuba, acompañada de papitas criollas en salsa picante y  sopa de pimentón con trocitos de yuca al vapor y aguacate. Sólo restaba llevar el jugo, que había tocado volverlo a hacer, porque en uno de esos juegos felinos heredados de Gatástrofe a Coyote, el cachorrito había saltado cerca a la mesa, empujando la jarrada llena de zumo de papayuela con hierbabuena; en su lugar, el jugo de papaya fue el más rápido remplazo de preparar. Ya sentadas y dispuestas, metí con mañita mi cabeza entre mis hombros, como si alguien más pudiera oirnos, y bajando de la misma manera mi voz, empecé:&lt;br /&gt;
-Felipa, te voy a contar algo que me está sucediendo, pero te adiverto que no podré responder todo lo que me preguntes.&lt;br /&gt;
-Vale- repuso, frunciendo el ceño, ante tanta meticulosidad teatral de mi cuerpo.&lt;br /&gt;
-He conocido una personita por internet.&lt;br /&gt;
-Oooh ...-mi baterista alargaba la vocal, dejando que a su vez, su mente atara cabos para poder porseguir-, con razón ayer actuaste así frente al laptop cuando volvimos con la cena.&lt;br /&gt;
-¿Sí se notó? Es que dos estrellones en sólo cuatro meses da para ser más cautelosa... bueno, lo que te conté de Vicenta es una de  esas estrelladas, aunque ahroa que lo pienso, no encaja como tal, fue más bien una mini-vacación estrictamente hedonista, con stalker de cierre- no pude evitar soltar la carcajada de oir mis propais palabras.&lt;br /&gt;
-Sí nóo, Innita, esa españoleta era, mejor dicho, más bien cú-cú- apostilló Felipa, haciendo girar su dedo índice a uno de su lados de  su cabeza.&lt;br /&gt;
-Aún está en la ciudad, quedó de pasar la próxima semana al estudio, que ya regresa Médula, para terminar con él la última parte.&lt;br /&gt;
-Qué video de chica. Entonces bueno, fué sólo el estrellón con Hernanda.&lt;br /&gt;
De sólo que la mencionara, un leve punzón cerca a mi esternón se reportó, ondeando su náufraga bandera desvencijada en una ignota isla de mis interiores,  haciéndome saber que ese asuntico aún subsistía en algún des-mapamundizado mar de lágrimas de la geografía de mi vida.&lt;br /&gt;
-Sí, tenaz eso, pero en fin...&lt;br /&gt;
-Sí, sí, Innita, no pasa nada, sigue, la nueva personita...&lt;br /&gt;
-Ah sí, pues fíjate, en realidad la conocí de antes, pero ahora toca por internet porque donde  está viviendo me es imposible ir.&lt;br /&gt;
-¿En otra ciudad?&lt;br /&gt;
-Hmmm, sí y no.&lt;br /&gt;
-Uy, no, qué me quieres decir, ¿está preso, presa?- Felipa abrió sus ojos de oscurísimo café como si fueran un par de bocas a punto de dar alaridos.&lt;br /&gt;
-Nooo, no mujer, aich, recuerda que lo primero te dije es que no te puedo responder todito.&lt;br /&gt;
-Ehhh- protestó Felipa-, qué bobada, bueno, vale, sigue, no puedes ir...&lt;br /&gt;
-Realmente no es que no pueda, es que áun no sé, ni él tampoco.&lt;br /&gt;
-Ah es un chico.&lt;br /&gt;
-Bueeno, más bien mayorcito, le pongo como… treinta y pico, la verdad no soy buena en atinar edades.&lt;br /&gt;
-Al decir chico, me refiero a hombre, la edad no me importa, tú sabes que el director, mi chico oficial, tampoco es ningún veinteañero. ¿Y cómo se conocieron?&lt;br /&gt;
-Pues Felipa, desde la fiesta de Halloween lo vi, pero pues estaba disfrazado... -hice un alto para ordenar un poco los detalles, y poder desahogar el máximo de ellos sin revelar algo que incluyera Mundos ni multicorporeidades- o más bien, ahora es que anda disfrazado de chico, es decir, es una chica, una mujer.&lt;br /&gt;
-Ya me estás confundiendo Innita....&lt;br /&gt;
-Bueno, te explico. La misma noche que conocí a Hernanda, la conocí a ella, ni me preguntes el nombre porque No te lo voy a decir -me reí sola, sabiendo que Felipa no me entendería.&lt;br /&gt;
-Bah, el nombre es lo de menos...&lt;br /&gt;
-Pero hay nombres de nombres...&lt;br /&gt;
-Bah- insistió Felipa, esta vez como niña chiquita, sacándome la lengua aún llena de ensalada, y claro me asqueé frunciendo el ceño pero reí, y al verme, continuó con gesto adulto y sensato-, no me lo digas Innita,  la verdad eso  del nombre, edad y lugar donde vive pues para mí son como datos sueltos, mi curiosidad es por el milagro y no por el santo, … la santa, ¡el travesti, ...o la travesti hipermegahermafrodita pues!&lt;br /&gt;
-Ja ja ja, bueno Felipa, ya la vas cogiendo- tanto su compinchería como su respeto por mi discreción me había despejado un poquito más en ese momento, hasta imaginé que mis pecas estrellas iluminaban el sonroje de mi súbita carcajada; sí que hice bien en elegirla para sacar tanto secreto oprimiéndome-. Pues esa noche la chica Equis en cuestión estaba medio desmayada, botada con un traje y máscara como disfrazada de extraterrestre.&lt;br /&gt;
-Apenas para ti mijita.&lt;br /&gt;
-Je je, y sí. Y más que apenas, porque, del sustico de verla así, hasta llegué a pensar que estuviera como agonizando, y me agaché para levantarle la máscara y hacerle respiración boca a boca,&lt;br /&gt;
-Ayy, pillada, ya sé para dónde va el agua … jaja, eres una sádica, ¿estaba herida y te pusiste fue a besarla?&lt;br /&gt;
No pude evitar sonrojarme de nuevo, pero no me reí, me dio mucha pena. Una cosa es tener el recuerdo en tu cabecita y otra cosa ponerlo en palabras sonoras y darte cuenta de semejante imprudencia al oirlas, y peor al ver la reacción de la otra persona, y peor si esa otra persona está siendo las veces de confidente, no de fiscal. Qué loca fuí esa noche con mi No. Sin embargo, tenía una coartada, ahí en el mismo sitio de mi criminal beso francés:&lt;br /&gt;
-Pero así y todo la chica Equis me correspondió- le dije, aprovechadno la oprtunidad y devovlerle la sacada de lenguia con una mía, pero sin ensalada.&lt;br /&gt;
-Ja ja ja, entonces no es que estuviera desmayada, jaja, lo dicho, tal para cual mijita.&lt;br /&gt;
Una parte de mí me decía por dentro que su “mijita” era el remplazo público que usaba para no decirme “chinita”, y más podría yo asegurarlo con la mirada rayada que le lancé ayer a su Mientrastanto. Pero me hice la de la vista gorda. Me importaba más desahogarlo todo, o más bien, hasta donde mi Pepe Grillo interior  me aconsejara.&lt;br /&gt;
-Pero sí estaba herida, la llevé a la Palermo, y cuando fui a visitarla al día siguiente, estaba llena de tubos, así que la cosa que le haya pasado sí fue grave.&lt;br /&gt;
-¿Osea que no te ha contado qué fué lo que le pasó ese treinta y uno?- Felipa no mentía, le interesaba más las acciones que las etiquetas como nombres, edades y direcciones. Su cuello extendido de jirafa curiosa hizo expander su cara casi llenando la mesa, como reclamándome que no le tuviera servido todo el chisme, completico.&lt;br /&gt;
-Pues cuando la visité estaba como en coma- le contesté, defendiendo a mi No.&lt;br /&gt;
¿Algo similar a lo que me contaste que te pasó en diciembre?&lt;br /&gt;
-Es que ella sufre de amnesia, de hecho es como si no recordara su nombre.&lt;br /&gt;
-Como tu imaginario amor No.&lt;br /&gt;
Me sonrojé de nuevo.&lt;br /&gt;
-¿Se llama No?&lt;br /&gt;
Me sonrojé aún más.&lt;br /&gt;
-¿Crees que es tu No?&lt;br /&gt;
Aún más sonorojada, y paralizada.&lt;br /&gt;
-No me digas Innita, ¿es tu No?&lt;br /&gt;
Seguía sonrojada, pero en público tenía que optar por ser más sensata, y en algunas ocasiones la sensatez en público suena a mentira en lo privado. Así que, en esa dicotomía, estallé.&lt;br /&gt;
-¡Ay, no me acorrales, Felipa! ¡No me gusta eso! ¿Has visto a un gato acorralado?&lt;br /&gt;
Felipa se asustó un poco de mi explosivo malgenio. Era diferente al que ella me había visto en el Concorde. No tuve más remedio que calmarme un poco. Respiré agitada, parecía haber recorrido los cien metros planos. Luego la vi directamente, tomé otro trago de aire y me disculpé.&lt;br /&gt;
-Lo siento Felipa, no quise gritarte.&lt;br /&gt;
-Bueno, estamos a mano, yo te grité en el bar- refunfuñó Felipa, quien todavía se le notaba nerviosa. No sé si: o es que siempre he sido así y hasta ahora me doy cuenta, o es la ósmosis que mi doppelgänger albina guerrera me contagia, pero mi enojo desbocado intimida a más personas de las que creía. ¿O tal vez me lo contagia No? Frené un momento mi tren de pensamientos, que ya estaba a punto de descarrilarse. “Sí, Innita, sigue así”, me dije en mi fuero interno, “culpa a cualquiera menos a ti misma”.&lt;br /&gt;
Tuvimos que tomar un largo sorbo de papaya, apaciguando así los ánimos caldeados. No sé si era su sed por oir completo todo mi relato, o de verdad era la amistad naciente entre las dos, pero Felipa había decidido quedarse ahí sentada, en vez de salir corriendo ofendida por mi mal humor. Por mi parte le había pedido perdón, así que tal vez la mezcla de todo eso hizo que la charla retomara el curso de su extravío. Y ya un segundo sorbo y tercer sorbo reencarrilaron la conversación. Pero mi emocionalidad, esa sí que estaba sin sur ni norte.&lt;br /&gt;
-Es que no lo sé, Felipa, nunca lo hablé con Hernanda y es la primera vez que lo saco del supercalabozo donde lo tenía. Por eso es que he estallado así. Si me pongo la mano en el corazón, y siendo muy sensata conmigo y contigo, no puedo negarte que la chica Equis sí me gusta y me gusta es resto, y más que eso, tenemos una sincronicidad, una empatía bárbara, muy bárbara, inexplicable. Encajar con alguien me ha sido siempre tan difícil... que esto me parece increíble que de verdad esté sucediendo.&lt;br /&gt;
El borde de lágrimas asomándose lentamente por mis párpados inferiores conmovieron a Felipa, y el acalorado incidente desapareció de ambas, como si incluso, parecía no haber  ocurrido jamás. Felipa, sin levantarse de su silla alargó sus manos sobre la mesa y empuñó las mías, aprentándolas, enviándome  fuerza. &lt;br /&gt;
-Pues mira Innita, hay gente que no nos importa tanto encajar con alguien en una relación. Es decir, la vida es corta y todo es arena entre dedos. Ya me ves, estoy saliendo con dos chicos y ni me remuerde la conciencia ni me da un vacío adentro ni me siento dividida. Pero esa soy yo, no todas somos iguales. No sé si como tú ves el amor sea más sensato o más suicida, o tal vez es que yo no he madurado como tú, o tal vez a la que le falta caer del árbol es a ti. No tengo ni la más verraca idea. Pero me alegra que te esté pasando ésto, de verdad que sí, pues de todo lo poco que me has contado de tu vida desde que nos conocemos, nunca te había visto brillar tanto los ojos al hablarme de alguien, y hasta como que te brillan las pecas. Entiendo tanta prevención en contarme detalles, la chica/chico Equis quizás debe ser bien rara y tal vez temes que alguien te la juzgue. Así que me siento honrada que, sobre este asunto tan vital para ti,  estés depositando tu confianza en mí.&lt;br /&gt;
Aún cuando me derrumbé en llanto ahí mismo, sobre la comida, mientras emitía cada una de tan necesitadas palabras, la desnudez de su actitud me fue calmando, y mi llanto inicial se redujo a sollozos cuando terminó de hablar. Respiré de nuevo hondo, sequé mis ojeras y mejillas con mis muñecas, y la miré de nuevo. Por ahora no le contaría más. Ni qué decir de mencionarle, por ejemplo, que mi No tenía novia, y hasta que llegué a pensar que esa novia podía ser yo misma en ese Mundo. Hay locuras que sólo dejan de parecerlo cuando se experimentan, no cuando se cuentan. Al fin y al cabo, nadie sabe qué hace que en el prado una hierba quiera crecer y otra no. Y si no se sabe siquiera eso...&lt;br /&gt;
Casi guiadas sólo por la mirada, Felipa y yo nos paramos de nuestras respectivas sillas y caminando a un mismo costado de la mesa, nos dimos un gran abrazo como si fuéramos compañeritas de colegio reencontrándose luego de las vacaciones. Fue lindo. Mucho.&lt;br /&gt;
De allí volvimos al estudio, en cuya puerta estaba su Mientrastanto esperando largo rato, como perrito fiel. Nos reímos con malicia, cual brujitas viendo a una de sus encantadas víctimas; en más de una ocasión, un chico manso suele ser sexy. &lt;br /&gt;
Tres horas de jam se nos pasaron volando, y el vuelo fue interrumpido por el berrinche a manera de alarma que el Mientrastanto había programado en su teléfono. Tenian otros planes para esa noche de la cual, y por obvias razones, yo no hacía parte.&lt;br /&gt;
Cuando salieron del estudio, me devolví a la sala donde estaba el laptop, casi que respaldada por las palabras de Felipa, corriendo, entre los escandalosos vitoreos provenientes del hocico de Coyote, y me conecté de una a mi correo. Una amplia sonrisa se dibujó en mi cara cuando vi que mi No me había escrito. Pero una cosa era abrirlo, y otra leerlo completo, si es que se le puede llamar completo:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;i&gt;“Pecosa,&lt;br /&gt;
hoy ha sucedido algo muy raro. Como se suele decir, te tengo una noticia mala y una buena. Pero como la mala no es tan mala, empezaré por la buena. Me dio por ponerme la máscara que en mi terquedad o mi intuición algo aún me seguía diciendo que tú la trajiste, y ni te imaginas. Sentí un alivio inimaginable. Una calma, pero uíssss, buenísima. Fue como una sesión de sauna que no sabía que necesitaba. Más me veía con ella puesta en el espejo y más me gustaba. &lt;br /&gt;
La mala es que mi novia llegó, justo en ese momento, como en las películas, y no tuve tiempo de quitármela y de nuevo esconderla, porque le había hecho un nudo abajo, para que  forrara mi mentón, pues no me gustaba como se veía  suelta en mi cuello. Para cuando me saludó al cerrar la puerta, y le dije que estaba en el cuarto, la máscara yo ya no la tenía puesta, pero se asomaba mal escondida en la gaveta de ropa que no alcancé a cerrar. Como lo que condena es a veces más la mirada de culpa que el acto en sí, ella sacó la máscara y la alzó, pero su cara seria, en vez de reproche, emitía dulzura, y eso me desubicó. Aprovechándome de esto, sin embargo, le dije, en un falso remedo de enojo: 'María Elisa Cavazo, respeta mis espacios', sí, nombre y apellido, que es la forma en que nos dirigimos cuando algo no nos gusta del otro. ¿Y sabes qué hizo?, se rió y” &lt;/i&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Y....?¿Y...?&lt;br /&gt;
Cómo es que me envía un mensaje así truncado. ¿Será que le pasó algo? ¿Será que esa vieja metiche le hizo algo? ¡Perra!&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;i&gt;“Mi No,&lt;br /&gt;
con ese correo incompleto me dejaste muy inquieta. ¿Llegó alguien en ese momento? ¿O fue tu novia que te hizo algo? Me dices que no es una noticia tan mala. Eso puede calmarme un poco. Pero de todos modos, termíname de contar, ¿vale?,&lt;br /&gt;
besos,&lt;br /&gt;
Innita” &lt;/i&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Suspiro. Creo que será otra de esas largas y lentas noches sin poder dormir.  &lt;a href=&quot;http://www.flickr.com/photos/noparainnita/sets/72157632704303323/with/8678921929/&quot;&gt;Innita&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;</media:description>
    <media:thumbnail url="http://farm9.staticflickr.com/8537/8678921929_ae7d70ce69_s.jpg" height="75" width="75" />
    <media:credit role="photographer">no para innita</media:credit>
    <media:category scheme="urn:flickr:tags">musician woman sun art love girl face female illustration lesbian stars star vegan mujer artist chica arte native drawing song spirals amor feminine no space indian diary alien cara dream romance lips mp3 singer estrellas scifi feminism labios bisexual freckles soledad estrella rostro diario artista cantante indígena lesbiana feminismo pecas femenine canción espirales innita ginotropia noparainnita rawwar innitaparano menorrealista menorrealismo pluviali bambucore</media:category>
		</item>

	</channel>
</rss>